Moooo!…unas vacas cerveceras

Ahora que llegó el otoño, las cervezas “duras” se vuelven aún más populares; aprovechando el clima frío, pintas y pintas de Stouts vuelan de los anaqueles y se sirven en mayores cantidades en los bares y pubs del hemisferio norte (cabe recordar que en el hemisferio sur, ahora comienza la primavera, si no pregúntenle a los Kiwis).

Lo que poca gente sabe, es que las oscuras cervezas estilo Stout se dividen en varias categorías, tales como las Porters (sí, éstas son de la familia Stout), Stouts Irlandesas, las Oatmeal Stouts (sí, con avena), las de chocolate, café y hasta las Stouts de almeja. Pero además, existe una categoría que tiene la particularidad de contar con producto lácteo en su preparación, hablamos de las Milk Stout o Stouts de leche.

Una Milk Stout americana, de la casa Left Hand

Estas cervezas, que también son conocidas como Cream Stouts o Stouts Dulces, llevan lactosa en su fórmula; y si se preguntan, qué demonios es esto, la lactosa es un azúcar derivada de la leche de vaca, presente en un montón de productos que consumimos día a día. Este componente lácteo le añade un toque de dulzura, cuerpo y por supuesto calorías a la cerveza base -stout, obviamente- debido a que ésta (la lactosa) no puede ser fermentada por la levadura cervecera durante su preparación. El toque dulce que le pone la lactosa a la mezcla, hace que se contrarreste un poco el carácter duro de las cervezas stout, por eso algunos puristas de las cervezas pesadas no ven bien a muchos parroquianos que piden estas lecheras cheves en un bar, cuestión de gustos ¿no?

Normalmente, el contenido alcohólico de las Milk Stouts oscila entre el 4 y el 7.5% ABV, aunque por ahí de pronto algún maestro cervecero “rebelde” se las ingenia para subirle el porcentaje de alcohol en la mezcla y así ponerle más kick a su creación.

Un viejo anuncio vendiendo a esta bebida como un tónico

Como dato curioso, en los siglos XIX y XX se consideraba a las Milk Stouts como un alimento nutritivo, e incluso se les prescribía a las madres que estaban en periodo de lactancia, esto lógicamente por tener un derivado de la leche de vaca, lo cual era aprovechado por los productores de estas cervezas como instrumento de mercadotecnia para vender más. Sin embargo, durante la década de 1940, el gobierno británico prohibió que se usara la palabra “Leche” así como imágenes de vacas, botes lecheros y similares en las etiquetas de las botellas y publicidad de este producto, naciendo ahí el otro nombre con el que se conoce a esta cerveza: “Sweet Stout”.

La británica St. Peter’s

Después de pasar algún tiempo medio en el anonimato, en años recientes este tipo de cerveza ha tenido un renacimiento, siendo producida tanto en Europa como en América, principalmente por casas independientes. De hecho, en Estados Unidos, cerveceras como la Left Hand  Brewing Company de Colorado y la Duck-Rabbit Craft Brewery de Carolina del Norte, se han hecho una buena reputación produciendo excelentes Stouts Lecheras. Otras marcas que también son dignas de mención, son la Tallgrass Buffalo Sweat, la Lancaster Milk Stout y la St.Peter’s Cream Stout, esta última producida en Inglaterra.

¿Cómo ven? ¿se les antoja una cervecita de estas en este otoño?  Habrá que ir a comprar unas y acompañarlas con un buen pastel de chocolate…

Cheers!
TBD Staff

La cerveza…vaso a vaso.

¿Sabías que hay muchos vasos para degustar la deliciosa cerveza? En este artículo,  The Beer Daily te presenta algunos.

A cada minuto se beben litros y litros de cerveza en todo el planeta, ya sean lagers, stouts, red ales, cervezas con alto contenido de alcohol, y otras con nulo contenido de éste; cervezas en lata, botella de vidrio, servidas desde un barril en vaso desechable o hasta en bolsa de plástico…si el agua es el líquido más preciado en el mundo, la cerveza es, sin duda, uno de los más solicitados.  ¿Pero sabes que hay más de quince tipos de vasos para degustar esta refrescante bebida?

Según las “reglas de etiqueta cervecera”, cada tipo de cerveza debe ser servido en un vaso creado específicamente para ésta; algunos vasos fueron creados con fundamentos técnicos que sirven para enaltecer el sabor de la bebida, mientras que otros tantos fueron simplemente creados para diferenciar el tipo y origen de la cerveza, e incluso como herramienta de mercadeo. Seguramente tú ya has probado decenas de galones de cerveza en algunos de estos receptáculos de vidrio y cerámica, por eso en este artículo te damos una breve descripción de algunos de los más populares…¿listos? Acá vamos…

Vaso Weizen.

Vaso Weizenbier
Vaso especial para servir la cerveza preparada a base de trigo, de ahí su nombre; este vaso de base estrecha y boca amplia, tiene normalmente una capacidad de medio litro, más un buen de espacio extra en su altura para la espuma que este tipo de cerveza genera. La base estrecha tiene como función, contener un poco los residuos de levadura que estas cervezas presentan.

Un clásico Stein cerámico.

Stein cervecero
Este vaso normalmente está fabricado en cerámica o pewter -aunque hay sus versiones de vidrio- y tiene como particularidad el tener una tapa metálica adherida al recipiente vía una bisagra. Este vaso tiene sus orígenes en la Europa Central del siglo XIV, donde hubo varias plagas -y muchas moscas-, por ello, se diseñaron con tapa para evitar que el líquido se contaminara fácilmente. Actualmente se venden bastante en países de esa parte del mundo, como Alemania, Hungría y la República Checa a manera de souvenirs.

Un cáliz -que parece más bien copa-

Cálices
Este tipo de recipiente es más bien una copa y se utiliza mucho en Ales de origen Belga o bien cervezas Bock alemanas. Algunos de estos cálices tienen pequeñas hendiduras marcadas en el fondo del recipiente las cuales ayudan al proceso de liberación de burbujas y así mantener un buen nivel de espuma durante más tiempo.

El tradicional “Imperial” de Pinta

Vaso imperial
Este tipo de vaso cuenta con la boca ligeramente más amplia que su base, con una forma curvilínea, siendo su contenido  de una Pinta. Muy común en el Reino Unido e Irlanda, normalmente se asocia con cervezas tipo Stout, Ales rojas irlandesas, Ales inglesas y porters. Seguramente lo has visto en anuncios de la Guinness. Hay una versión estadounidense de este vaso, con líneas más rectas que es conocido como “American Pint”.

Tarro Krug
Este tarro se caracteriza por su vidrio grueso con formas cuadradas o rectangulares en las paredes de éste, forma semi esferoide y su gran boca que permite la salida del aroma de la cerveza. Su contenido varía del medio litro al litro. Este tarro es comúnmente asociado a las lagers americanas y alemanas. De este tipo de recipiente se deriva el tarro “chelero” que conocemos en México, Estados Unidos y muchos otros bares de América.

El estético Pilsner, ideal para esas refrescantes cervezas claras.

Vaso Pilsner
En su nombre lleva su uso. Este vaso fue diseñado por los creadores de este tipo de cerveza, en la región de Bohemia de la República Checa. Con contenido menor al de un vaso Weizen (normalmente 350ml) el vaso Pilsner es comúnmente confundido con el vaso creado para la cerveza de trigo. La diferencia es que el vaso Pilsner es recto y más delgado, ya que fue diseñado para mostrar la claridad y efervescencia de la cerveza de este tipo. Después del tarro, este vaso cervecero es de los más conocidos por este lado del mundo.

Además de estos cinco vasos, hay muchos otros que luego les platicaremos con más detalle, tales como los Pokal, los Tumbler, los Nonic y los Snifter. Por lo pronto, con vaso o sin vaso, sigamos disfrutando de esta deliciosa bebida, que como decía Benjamin Franklin, “es prueba de que Dios nos quiere y nos quiere bien”

Cheers!
TBD Staff

¿Ya sabes de dónde vienen las IPA?

Sin duda, en estos últimos años ha existido en el mundo un creciente interés en el tema cervecero, que queda de manifiesto con la explosión de cervecerías independientes, así como tiendas y publicaciones especializadas en el tema, incluido este humilde blog. Así de pronto aparecieron en muchas personas,  términos y argot que antes solo eran manejados por maestros cerveceros o gente que está cercanamente relacionada con la producción de cerveza en masa. Palabras como porter, weizen, malta, stout, lúpulo, ABV, IBU, kölsch, etc. ahora se escuchan con mayor frecuencia en reuniones donde se toca por casualidad el tema cervecero,  pero a realidad es que muchas veces -como pasa con muchos temas en esta vida- sólo se manejan de manera superficial, sin saber su origen. Así pasa con los tipos de cerveza, siendo las IPA’s una de estas que la gente menciona pero sin saber bien a bien de dónde proviene este tipo de cerveza o el porque de su creación…pues bien, ahora les platicaremos de manera rápida los orígenes de esta deliciosa bebida.

Con los largos viajes de Inglaterra a la India, la cerveza llegaba “azorrillada”

La cerveza que conocemos como India Pale Ale (sí, por eso se llama IPA) es una cerveza de la familia de las Ales que nació en el siglo XIX en Gran Bretaña, no en India como muchos piensan por ahí, ésto debido a su nombre. ¿Pero,  porqué si esta cerveza no se creó en el país de los tigres de Bengala, lleva su nombre? La respuesta rápida es que el incluir el nombre de este país asiático no es por su lugar de origen sino mas bien por su destino.  Resulta que en los años 1,800s, el imperio Británico tenía fuerte presencia militar, política y comercial en la India, y por lo tanto, los nacionales británicos viviendo ahí obviamente necesitaban fuertes cantidades de cerveza para sobrellevar el estar lejos de casa. El problema era que el viaje de las islas británicas a la India llevaba mucho tiempo, por lo cual la cerveza tradicional que se mandaba a Asia llegaba en muy malas condiciones -azorrilada, pues-, esto por los cambios extremos de temperatura que experimentaba la carga de los barcos que hacían esas travesías (obvio que en esa época no existían sistemas de refrigeración).

Mayor concentración de Lúpulo en la IPA

Ante esto, un maestro y empresario cervecero londinense llamado George Hodgson se puso a buscarle solución al problema para que no se le cayera el negocio en India, y llegó a la conclusión de que con una simple  reformulación de la receta típica de las Ales, el problema se acabaría.  Así, Hodgson incrementó el contenido de alcohol y lúpulo en la cerveza, para darle más resistencia a los cambios químicos que experimentaba la bebida en los viajes de meses rumbo al Océano Índico.

El aspecto típico de una IPA, se antoja ¿no?

Y es que la inclusión de mayor alcohol en la fórmula resulta medio obvio, ¿pero para que añadir más cantidad de lúpulo? Simple, este ingrediente es un astringente natural (que le da a la cerveza un sabor seco, amargo), pero también funge como un agente estabilizador contra la oxidación del producto fermentado, de ahí que la cerveza que se mandaba a India con esta reformulación no sufriera tanto los estragos de las pobres condiciones a las que era sometida en su travesía. El resultado fue un tipo de cerveza ale con mayor amargor y contenido alcohólico que el “normal”, pero que resultaba bastante grato al paladar de los bebedores europeos que estaban avecindados en la India, de ahí que a esta mezcla se le conociera como una “Ale pálida de la India”, teniendo también gran aceptación en el Reino Unido y otras partes de Europa.  Con el paso del tiempo, esta situación se volvería a repetir en los envíos británicos a Rusia, usando la misma fórmula de la IPA, pero acá las tres letras cambiarían su significado a “Imperial Pale Ale” , ya que no hacía sentido usar el nombre del país Bengalí en Rusia. Con el paso del tiempo la gente asociaría IPA con su nombre original, como sucede hasta nuestros días.

Al pasar los años  la tecnología de refrigerado llegó, así como el establecimiento de cervecerías locales en la India, lo que aparentaba que este tipo de cerveza se haría obsoleta; sin embargo,  para ese entonces, las IPA’s tenían ya un fuerte mercado tanto en Asia,  Europa y América, esto por su intenso sabor y su kick extra, ante lo cual muchas otras cerveceras comenzaron a incluirla en sus portafolios.

Y aunque en términos de amargor siguen siendo fieles a los principios con los que nacieron, hoy en día el contenido alcohólico de las las IPA’s es mucho más moderado que en los años 1800’s, rara vez sobrepasando el 8% de ABV, de hecho la mayoría de cervezas IPA que nos topamos por ahí fluctúan entre el 5.1 y 7%. En la actualidad la IPA ha sufrido ramificaciones de sus estilo encontrándonos con las Belgian IPA’s, American Style IPA’s, así como las Double IPA’s.

Y para ustedes, ¿cuál es us IPA favorita?

The Beer Daily Dudes

Sköl!, ¿vamos por un Six o una cubeta?

Desde cráneos que se convirtieron en maneras para brindar hasta el origen de los six packs, les presentamos otra infografía de TheBeerDaily.com, ¡que lo disfruten!

Cheers!
TBD Staff

diseño de infografía por el Señor Smith

 

8 antiguos anuncios cerveceros de la categoría WTF

Hay quienes dicen que con tanta tecnología somos ahora una sociedad más avanzada; otros tantos proclaman lo contrario, pero lo cierto es que estos tiempos donde la legislación es cada vez más dura para bebidas alcohólicas, el ver algunos anuncios de cerveza de hace muuuuchos años hace que ese debate (sobre si evolucionamos o no) quede en el aire, vaya, antes los productos no tenían tantas cosas artificialoides añadidas, pero algunos de sus anuncios se pasaban de honestos o bien, de mentirosos. En fin, acá les dejamos unas piezas dignas de un museo del WTF chelero, ¡que las disfruten!


1) ¿Papilla? ¿Gerber? ¿Fórmula para bebé? Nahhhh, lo que el nene quiere es chela

vintageads_tbd_3

Este anuncio de Budweiser de los años 30’s presenta a aun bebé (medio creepy, por cierto) sosteniendo con una mano una lata de esa cerveza y con la otra una taza cerámica, ya saben por aquello de la sofisticación. El encabezado del anuncio “Mamá sí sabe”, seguido por el texto “una cerveza antes de ir a la cama significa una noche de mejor sueño para toda la familia” Traducción no oficial: “déle cheve al chamaco para que no moleste  y nos deje dormir a los demás” Weird.


2 )¡Brindemos papá, antes de subirnos a los Go Carts!

vintagads_tbd_1

La imagen lo dice todo: Papá, mamá y el crío con sendos vasos de cerveza en una pista de Go Carts. El niño, por cierto, a juzgar porque trae el casco ya puesto (había que vender el concepto de “seguridad ante todo”) ya está listo para conducir, no sin antes haberse tomado un vasote de cheve. No sabemos que es más políticamente incorrecto de este anuncio español, si el niño bebiendo cerveza, la mesa puesta a un lado de la pista de carreras o los pantalones blancos del papá.


3)Si el Doctor lo prescribe, psss habrá que hacerle caso

vintageads_tbd_8

-Doctor, traigo una cruda marca chamuco, ando así, bien sabe que modo…réceteme algo
-Mmm, veamos…a juzgar por su aroma a teporocho, creo que condición es grave, le recetaré dos six, con botana, tres veces al día. 

Nos queda la duda si en Milwaukee les pedían título a los doctores en aquellos años, al parecer, no. Eso, o Schlitz era dueña de la Facultad de Medicina.


4) ¿A poco crees que llegué a viejo tomando Zarzaparrilla, mijo?

vintageads_tbd_4

Los de Rainier Beer (cerveza que se hacía en Seattle) nos vendían la imagen de su producto como un tónico medio milagroso que podía ser bebido desde niños hasta personas de la tercera edad y la imagen de este anuncio es memorable (inserte sarcasmo aquí). Digo, ¿que niño no quisiera beber cerveza brindando con su octogenario abuelo?. Se nota que no existía la televisión aún.


5) No hay mujeres débiles, ¡hay mujeres que no beben cerveza!

vintageads_tbd_9

En este anuncio de principios del siglo XX de la cerveza Cuauhtémoc quedaba de manifiesto que el objetivo de esta marca era capturar a una buena parte del mercado femenino, eso sí, no de muy buena manera, asociándola con la “mujer débil”. El creador de este anuncio posteriormente haría carrera fundando la SUMO: Sociedad Unida de Machos Oprimidos, esto después de ser recibido a palos  por su mujer y sus amigas.


6) ¡Mamaaaaá, Juanito anda bien crudo!

vintageads_tbd_2

Otro anuncio de la madre patria, este de la cerveza Cruzcampo.
¿Qué extraña fijación tenían los españoles con poner a niños bebiendo cerveza en sus anuncios? Mmm…eso explica el surgimiento en España de los grupos tipo Parchís y así en los años ochenta.

7) El bebé Carta Blanca. Él bebe Carta Blanca.

vintageads_tbd_5

Esperen… no solo en España usaban bebés y niños para vender chela, en México también lo hicimos, y para muestra este anuncio de Carta Blanca de principios del siglo XX. El anuncio dice “Su hijo se beneficiará tomando Carta Blanca-el alimento más nutritivo!”. ¡Que Brócoli ni que nada, chamacos, bebanse su chevecha!


8) Si se te acaba tu Schlitz te va a cargar el payaso

vintageads_tbd_6

¿Otro más de Schlitz? sí, otro más.
Porque pocas cosas causan tanto miedo como  ver un payaso medio ebrio, sucio y con los guantes rotos, encabritado porque ya no tiene cerveza. Si lo ven, corran por sus vidas.

¡Salud!
TBD Staff

¡Oit! ¡la mezcla que vino del mar!

El legendario clamato.

Olvidémonos un momento de marcas, etiquetas internacionales, pubs, cervezas con granos de café, toronja o hasta cervezas sabor fresa, concentrémonos ahora en los maravillosos Clamatos, cuyo origen desconozco pero se rumora que nacieron entre Mexicali y el Sur del estado de California.

A través del tiempo, me he topado con varias mezclas de bebidas con cerveza, unas agradables, otras no tanto y algunas más bastante exóticas y nada antojables. En lo personal, la que más me agrada es el clasiquísimo Clamato con cheve. Ni la michelada, ni la chelada, ni otros derivados de estas mezclas me agradan tanto. Sobre todo, los sábados o domingos por la mañana, supongo que saben a lo que me refiero…

Un clamato y la mano de Silvia.

Nada tan agradable después de una noche intensa o simplemente para complementar el calorcito del medio día a solas o con los cuates, que una buena chelita con todos los componentes que conforman esta deliciosa preparación (cerveza, jugo de tomate con almeja, sal, limón, pimienta, salsa inglesa, el mítico jugo Magii, entre otros ingredientes); tiene la cualidad y la magia de levantarle el ánimo a cualquiera, además, saborear ese primer trago es… ¡Ufff!, de esas pequeñas cosas que tanto se disfrutan en la vida.

Vista desde el auto, del Servicar de Los Pelones.

En Aguascalientes les llaman ‘Gringas’ (no confundir con el taco regiomontano hecho con trompo, aunque no estaría nada mal pedir ‘una gringa y una gringa, joven’), en Torreón los conocen como ‘Clamacheves’ y un amigo del buen Pepe Chuy, dice que en la Plaza de Toros del DF les llaman ‘Chelatos’. La cuestión aquí es que todos llevan jugo de tomate con almeja y cheve, como ingredientes principales, y los más deliciosos que he probado son los de El Pit-Sin, en Fresnillo, Zacatecas y los de Los Pelones, en la pintoresca y peculiar colonia Independencia de Monterrey, Nuevo León, acá en México, donde los llaman simplemente ‘Clamatos’; ¡Ah! y bueno, los de mi amigo Gochi, pero es más probable que puedan probar los dos anteriores, si son más micheleros, les recomiendo las Micheladas de Mariscos El Rocky, en la ciudad de Zacatecas, bastante buenas y eso que no me inclino tanto por las micheladas… Pero bueno, no nos desviemos del tema, en Centrito, allá en San Pedro, existe un sitio más pop llamado La Clamatería, para toda la gente pop de la zona que quiera disfrutar una de sus tantas opciones con clamato; ahí no los he probado, así que no me hago responsable de los resultados.

Un auténtico clamato de Los Pelones, con camarones vivos.

No se a ustedes, pero en lo personal ¡No me salen! Años intentándolo y por más que le he movido, ¡Nada! Nunca llego al toque de otros lugares, creo que cada quien le pone ese ingrediente especial que los diferencía, como los camarones vivos de Los Pelones, según mi amiga Dee.

Para la cruz, para la plática, para el calor o por el simple hecho de disfrutarlo, un buen clamato nunca le cae mal a nadie (salvo a aquellos que tengan alergia a los productos marinos o definitivamente no les guste consumirlos). También los considero bastante efectivos si es que se quiere tomar tranqui, porque llevan una cantidad moderada de cerveza, que ya mezclada con todo el menjurje, es mínima.

Con un litro ya estás bien servido, por lo que hasta podría considerarlo hasta como alimento… ¡Mentir! Haha, una cosa es la beberecua y otra comer, así que por favor, aliméntense bien y acompañen un delicioso clamato con los platillos adecuados, con mariscos por ejemplo (Si fueran yo, lo acompañarían con ceviche… ¡Uff!) o los incluirían en su repertorio de bebidas en una tarde/noche de carne asada, como mis amigos regios y fresnillenses.

Si se sienten exóticos de repente, apliquen la de el Green del DF, el que está en la colonia Nápoles, porque ahí si piden un clamato, es necesario pedir también un deliciosísimo Tory Roll, un rollo de sushi exclusivo del lugar preparado con pollo,camarón, chiles toreados y queso manchego, un gran invento del hombre mexicano, bastante bueno.

¡Caramba, carambita, carambola! De tanto escribir y pensar en esto, ya se me antojó… Habrá que hacer algo al respecto.  Mientras tanto ustedes no se olviden de mi y preparen unos clamatillos el fin de semana; o si viven en Monterrey o Fresnillo, vayan a los lugares que les mencioné, una verdadera delicia. Y si están disfrutando de estas maravillas y se acuerdan de mi, el viejo y sucio Playmo, pues invitan, no sean mala onda.

PD. Si tienen alguna receta básica de preparación de clamatos, con algún ingrediente especial o poco convencional, no duden en hacérnosla llegar a nuestra página de Facebook o por Twitter, con gusto haremos esas mezclas a ver qué tal.

– Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsner, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsner se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.

Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsner” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
The Beer Daily Dudes