Sköl!, ¿vamos por un Six o una cubeta?

Desde cráneos que se convirtieron en maneras para brindar hasta el origen de los six packs, les presentamos otra infografía de TheBeerDaily.com, ¡que lo disfruten!

Cheers!
TBD Staff

diseño de infografía por el Señor Smith

 

8 antiguos anuncios cerveceros de la categoría WTF

Hay quienes dicen que con tanta tecnología somos ahora una sociedad más avanzada; otros tantos proclaman lo contrario, pero lo cierto es que estos tiempos donde la legislación es cada vez más dura para bebidas alcohólicas, el ver algunos anuncios de cerveza de hace muuuuchos años hace que ese debate (sobre si evolucionamos o no) quede en el aire, vaya, antes los productos no tenían tantas cosas artificialoides añadidas, pero algunos de sus anuncios se pasaban de honestos o bien, de mentirosos. En fin, acá les dejamos unas piezas dignas de un museo del WTF chelero, ¡que las disfruten!


1) ¿Papilla? ¿Gerber? ¿Fórmula para bebé? Nahhhh, lo que el nene quiere es chela

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Este anuncio de Budweiser de los años 30’s presenta a aun bebé (medio creepy, por cierto) sosteniendo con una mano una lata de esa cerveza y con la otra una taza cerámica, ya saben por aquello de la sofisticación. El encabezado del anuncio “Mamá sí sabe”, seguido por el texto “una cerveza antes de ir a la cama significa una noche de mejor sueño para toda la familia” Traducción no oficial: “déle cheve al chamaco para que no moleste  y nos deje dormir a los demás” Weird.


2 )¡Brindemos papá, antes de subirnos a los Go Carts!

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La imagen lo dice todo: Papá, mamá y el crío con sendos vasos de cerveza en una pista de Go Carts. El niño, por cierto, a juzgar porque trae el casco ya puesto (había que vender el concepto de “seguridad ante todo”) ya está listo para conducir, no sin antes haberse tomado un vasote de cheve. No sabemos que es más políticamente incorrecto de este anuncio español, si el niño bebiendo cerveza, la mesa puesta a un lado de la pista de carreras o los pantalones blancos del papá.


3)Si el Doctor lo prescribe, psss habrá que hacerle caso

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-Doctor, traigo una cruda marca chamuco, ando así, bien sabe que modo…réceteme algo
-Mmm, veamos…a juzgar por su aroma a teporocho, creo que condición es grave, le recetaré dos six, con botana, tres veces al día. 

Nos queda la duda si en Milwaukee les pedían título a los doctores en aquellos años, al parecer, no. Eso, o Schlitz era dueña de la Facultad de Medicina.


4) ¿A poco crees que llegué a viejo tomando Zarzaparrilla, mijo?

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Los de Rainier Beer (cerveza que se hacía en Seattle) nos vendían la imagen de su producto como un tónico medio milagroso que podía ser bebido desde niños hasta personas de la tercera edad y la imagen de este anuncio es memorable (inserte sarcasmo aquí). Digo, ¿que niño no quisiera beber cerveza brindando con su octogenario abuelo?. Se nota que no existía la televisión aún.


5) No hay mujeres débiles, ¡hay mujeres que no beben cerveza!

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En este anuncio de principios del siglo XX de la cerveza Cuauhtémoc quedaba de manifiesto que el objetivo de esta marca era capturar a una buena parte del mercado femenino, eso sí, no de muy buena manera, asociándola con la “mujer débil”. El creador de este anuncio posteriormente haría carrera fundando la SUMO: Sociedad Unida de Machos Oprimidos, esto después de ser recibido a palos  por su mujer y sus amigas.


6) ¡Mamaaaaá, Juanito anda bien crudo!

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Otro anuncio de la madre patria, este de la cerveza Cruzcampo.
¿Qué extraña fijación tenían los españoles con poner a niños bebiendo cerveza en sus anuncios? Mmm…eso explica el surgimiento en España de los grupos tipo Parchís y así en los años ochenta.

7) El bebé Carta Blanca. Él bebe Carta Blanca.

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Esperen… no solo en España usaban bebés y niños para vender chela, en México también lo hicimos, y para muestra este anuncio de Carta Blanca de principios del siglo XX. El anuncio dice “Su hijo se beneficiará tomando Carta Blanca-el alimento más nutritivo!”. ¡Que Brócoli ni que nada, chamacos, bebanse su chevecha!


8) Si se te acaba tu Schlitz te va a cargar el payaso

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¿Otro más de Schlitz? sí, otro más.
Porque pocas cosas causan tanto miedo como  ver un payaso medio ebrio, sucio y con los guantes rotos, encabritado porque ya no tiene cerveza. Si lo ven, corran por sus vidas.

¡Salud!
TBD Staff

¡Oit! ¡la mezcla que vino del mar!

El legendario clamato.

Olvidémonos un momento de marcas, etiquetas internacionales, pubs, cervezas con granos de café, toronja o hasta cervezas sabor fresa, concentrémonos ahora en los maravillosos Clamatos, cuyo origen desconozco pero se rumora que nacieron entre Mexicali y el Sur del estado de California.

A través del tiempo, me he topado con varias mezclas de bebidas con cerveza, unas agradables, otras no tanto y algunas más bastante exóticas y nada antojables. En lo personal, la que más me agrada es el clasiquísimo Clamato con cheve. Ni la michelada, ni la chelada, ni otros derivados de estas mezclas me agradan tanto. Sobre todo, los sábados o domingos por la mañana, supongo que saben a lo que me refiero…

Un clamato y la mano de Silvia.

Nada tan agradable después de una noche intensa o simplemente para complementar el calorcito del medio día a solas o con los cuates, que una buena chelita con todos los componentes que conforman esta deliciosa preparación (cerveza, jugo de tomate con almeja, sal, limón, pimienta, salsa inglesa, el mítico jugo Magii, entre otros ingredientes); tiene la cualidad y la magia de levantarle el ánimo a cualquiera, además, saborear ese primer trago es… ¡Ufff!, de esas pequeñas cosas que tanto se disfrutan en la vida.

Vista desde el auto, del Servicar de Los Pelones.

En Aguascalientes les llaman ‘Gringas’ (no confundir con el taco regiomontano hecho con trompo, aunque no estaría nada mal pedir ‘una gringa y una gringa, joven’), en Torreón los conocen como ‘Clamacheves’ y un amigo del buen Pepe Chuy, dice que en la Plaza de Toros del DF les llaman ‘Chelatos’. La cuestión aquí es que todos llevan jugo de tomate con almeja y cheve, como ingredientes principales, y los más deliciosos que he probado son los de El Pit-Sin, en Fresnillo, Zacatecas y los de Los Pelones, en la pintoresca y peculiar colonia Independencia de Monterrey, Nuevo León, acá en México, donde los llaman simplemente ‘Clamatos’; ¡Ah! y bueno, los de mi amigo Gochi, pero es más probable que puedan probar los dos anteriores, si son más micheleros, les recomiendo las Micheladas de Mariscos El Rocky, en la ciudad de Zacatecas, bastante buenas y eso que no me inclino tanto por las micheladas… Pero bueno, no nos desviemos del tema, en Centrito, allá en San Pedro, existe un sitio más pop llamado La Clamatería, para toda la gente pop de la zona que quiera disfrutar una de sus tantas opciones con clamato; ahí no los he probado, así que no me hago responsable de los resultados.

Un auténtico clamato de Los Pelones, con camarones vivos.

No se a ustedes, pero en lo personal ¡No me salen! Años intentándolo y por más que le he movido, ¡Nada! Nunca llego al toque de otros lugares, creo que cada quien le pone ese ingrediente especial que los diferencía, como los camarones vivos de Los Pelones, según mi amiga Dee.

Para la cruz, para la plática, para el calor o por el simple hecho de disfrutarlo, un buen clamato nunca le cae mal a nadie (salvo a aquellos que tengan alergia a los productos marinos o definitivamente no les guste consumirlos). También los considero bastante efectivos si es que se quiere tomar tranqui, porque llevan una cantidad moderada de cerveza, que ya mezclada con todo el menjurje, es mínima.

Con un litro ya estás bien servido, por lo que hasta podría considerarlo hasta como alimento… ¡Mentir! Haha, una cosa es la beberecua y otra comer, así que por favor, aliméntense bien y acompañen un delicioso clamato con los platillos adecuados, con mariscos por ejemplo (Si fueran yo, lo acompañarían con ceviche… ¡Uff!) o los incluirían en su repertorio de bebidas en una tarde/noche de carne asada, como mis amigos regios y fresnillenses.

Si se sienten exóticos de repente, apliquen la de el Green del DF, el que está en la colonia Nápoles, porque ahí si piden un clamato, es necesario pedir también un deliciosísimo Tory Roll, un rollo de sushi exclusivo del lugar preparado con pollo,camarón, chiles toreados y queso manchego, un gran invento del hombre mexicano, bastante bueno.

¡Caramba, carambita, carambola! De tanto escribir y pensar en esto, ya se me antojó… Habrá que hacer algo al respecto.  Mientras tanto ustedes no se olviden de mi y preparen unos clamatillos el fin de semana; o si viven en Monterrey o Fresnillo, vayan a los lugares que les mencioné, una verdadera delicia. Y si están disfrutando de estas maravillas y se acuerdan de mi, el viejo y sucio Playmo, pues invitan, no sean mala onda.

PD. Si tienen alguna receta básica de preparación de clamatos, con algún ingrediente especial o poco convencional, no duden en hacérnosla llegar a nuestra página de Facebook o por Twitter, con gusto haremos esas mezclas a ver qué tal.

– Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsner, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsner se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.

Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsner” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
The Beer Daily Dudes

El día de San Patricio y la tradición cervecera irlandesa

El 17 de marzo es el día de San Patricio, buena razón para probar algunas cervezas de origen irlandés.

El 17 de marzo se celebra el día de San Patricio, fecha particularmente importante para los irlandeses, donde éstos se visten de verde para celebrar al Santo Patrón de este país europeo, que más allá de la religión, se ha convertido en un símbolo del orgullo irlandés en todo el mundo.

La historia ‘oficial’ de San Patricio tiene una mezcla de magia así como de resistencia, debido a que éste fue obligado a trabajar como esclavo en su juventud, al ser raptado  por piratas, de los cuales escapó tras ver en un sueño, un mensaje divino el cual le indicaba que debía de regresar a tierras irlandesas a hacer el bien. Para ello, cuenta la leyenda, San Patricio usó un trébol de tres hojas para explicar a los irlandeses politeístas sobre la “Santísima Trinidad”, símbolo que hoy en día es asociado no tanto con la religión, sino como sinónimo de ser irlandés, tanto que esta verde planta se convirtió en un símbolo de lucha del pueblo irlandés en varias guerras (como cultura general, en México un grupo de descendientes irlandeses peleó en contra del ejército estadounidense en la invasión de éste a México en 1846, bajo el nombre del “Batallón de San Patricio”).  Es a partir del siglo X que los irlandeses comenzaron a  a celebrar a San Patricio como el Santo Patrón de esta comunidad, fijando el 17 de marzo como su día, ya que en este día, pero del año 461 es la fecha en que murió.

Un clásico en San Patricio para acompañar tus cervezas: "Corned Beef and Cabbage"

Un clásico en San Patricio para acompañar tus cervezas: “Corned Beef and Cabbage”

Y como a los irlandeses no les fían en cuestión de la cerveceada, en honor a “San Paddy” este día consumen miles de litros de cerveza -irlandesa, por supuesto- que van desde las Lagers hasta las Stouts, pasando por las Red Ales y por supuesto las cervezas verdes, las cuales no son otra cosa más que lagers ‘pintadas’ con colorante alimenticio. Estas cervezas son consumidas con platillos típicamente irlandeses como el ‘Corned Beef & Cabagge’ (Carne curada con repollo), el estofado irlandés (carne de res con salsa de tomate, papas, cebollines y zanahoria…y un poco de cerveza Guinness) y con el popular y resequísimo ‘Irish Soda Bread’ (pan de harina integral de trigo, pasas y azúcar).

Pero además de la obvia opción en cerveza irlandesa para este día que es la Guinness, hay otras marcas de cerveza con orígenes en ese país -aunque varias hechas por descendientes irlandeses que viven en la costa este de Estados Unidos- que vale la pena probar para celebrar junto con los ‘Fightin’ Irish”, acá te enumeramos algunas de éstas:

La Celtic Ale de Harpoon

La Celtic Ale de Harpoon

• Harpoon Celtic Ale- De cuerpo medio, y buen sabor, esta cerveza hecha en Boston (donde hay más irlandeses que en muchos lugares de la misma Irlanda) es una Ale roja, con marcado énfasis en el aftertaste.

•Murphy´s Stout – Muy parecida en apariencia y cuerpo a la Guinness, cerveza negra con una blanca nata como espuma; quizás la diferencia más marcada contra la Guinness es su sabor menos amargo al pasar el trago.

Moylan’s Dragoons Dry Irish Stout – Con un ligero sabor a chocolate y de cuerpo semi robusto, esta Stout es de alto nivel de carbonatación (espera ver burbujas por ahí), lo cual hace un poco pesado tomarte varias, al menos de manera seguida.

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Una Ale Roja, de Kilkenny

•Kilkenny Irish Cream Ale- Si lo tuyo no son las stouts,  esta es una buena opción; cerveza ámbar, con cuerpo más ligerito y sabor no tan amargo (al final es una Ale) , pero con cierta sensación de cremosidad y buena calidad en su espuma.

•Rogue Irish Style Lager- Esta tampoco es irlandesa, pero en teoría el maestro cervecero que la creó, sí. Premiada internacionalmente, esta cerveza de la casa Rogue es ligerita, con tonos afrutados, y buena calidad en su espuma.

Estas son algunas de las cervezas con origen irlandés que el staff de TBD hemos probado, pero por supuesto que hay muchísimas más, así que te recomendamos que este fin de semana de San Patricio visites

No Bono, eso no se toma en St. Paddy´s.

No Bono, eso no se toma en St. Paddy´s.

alguna de las tiendas especializadas en cerveza de tu ciudad y pidas la opinión de los expertos cerveceros de éstas, para que te sugieran alguna que otra joya embotellada, y puedas brindar a la usanza del país de los tréboles y

los leprechauns, escuchando rolas de Van MorrisonThin Lizzy, The Cranberries, U2 o Snow Patrol por ahí.

Sláinte!

>>TBD Staff 

pd: ¿Tienes alguna sugerencia sobre cervezas irlandesas? Mándalas a thebeerdaily@gmail.com ¡y las publicamos!

¿Qué tan amarga es tu cerveza? los IBU’s te lo dicen

IBU, tres siglas que nos indican el grado de amargor en nuestra cerveza.

Cuando se habla de cerveza, lo que la mayoría de la gente pregunta además de sí está sabrosa tal o cual marca, es el porcentaje de contenido alcohólico en ésta, pero pocas veces se cuestiona que tan amarga es. Y es que este tema de amargor cervecero va ligado al sabor del producto en cuestión, lo cual como ustedes saben es un tema muy relativo, ya que como dicen por ahí en gustos se rompen géneros; hay gente que prefiere los sabores robustos y con “kick” ante lo cual una cerveza tipo Kolsch o Lager americana se le hará una cerveza débil e incluso la calificará como mala. A la inversa, aquellos que prefieren las cervezas de sabores más dulces, el probar una Guinness por ejemplo, le hará cuestionar su gusto por esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo “se me hace que esto de la cerveceada no es para mi” dirán después de echarse una pinta de esta delicia irlandesa.

Pues bien, para romper con ese tema de los gustos, hace ya muchos años la “Convención Cervecera Europea” en conjunto con la “Asociación Americana de Químicos Cerveceros” (sí, así se llama ese gremio) creó la escala IBU, (International Bitterness Units) que es la métrica con la cual se evalúan las cervezas de acuerdo a su grado de amargor , siendo el referente en todo el mundo en este tema, -aunque en Europa de pronto algunos usan también el EBU, que es el estándar que marcó en un principio la Convención Cervecera Europea, el cual dicho sea de paso es muy parecido al IBU-. El IBU de cada cerveza es medido con un espectómetro y los maestros cerveceros tienen una fórmula para definir el grado de amargor de una cerveza cuando hacen sus recetas.

Esta Ephraim de la Hill Farmstead Brewery cuenta con 280 IBU’s

Quizás te preguntes ¿cómo se produce este amargor en la cerveza? Bueno, éste va directamente ligado a la cantidad de lúpulo que lleve ésta en su preparación, pero esto en relación con los niveles de malta que se usen en la mezcla; a mayor “desbalanceo” de la relación lúpulo/malta a favor del primero en la fórmula, la bebida se tornará más amarga, sin embargo estas notas pueden llegar a ser engañosas en bebidas más pesadas como algunas del tipo Stout, esto por su formulación específica, donde éstas llevan menos carga de malta. Además, en estos años recientes, muchos productores han roto un poco el protocolo cervecero, añadiéndole a las fórmulas de algunos de sus productos, esencias o saborizantes ajenos al proceso -algunos bastante artificiales por cierto- lo cual afecta directamente el grado de amargor de la cerveza en cuestión.

Alpha Fornication, con 2,500 IBU’s es de las cervezas con mayor grado de amargor

El rango de la escala IBU va de 0 a 100 unidades, aunque en realidad hay cervezas en varias partes del mundo que sobrepasan por mucho este límite, como por ejemplo la “Alpha Fornication” de la casa Flying Monkeys que se jacta de tener 2,500 unidades IBU en su mezcla. Otras de estas cervezas que se vuelan la barda en el tema de amargor son la danesa Mikkeller 1000, con 1000 unidades. La también danesa Raasted Festival IPA, es más bajita, pero potente en ese tema, con 335 unidades IBU mientras que la la Hill Farmstead Ephrain tiene 280 unidades de amargor. Para que se den una idea de que tan amargas son estas bebidas,  pongamos  a la Dos Equis Lager como punto referencial: esta cerveza mexicana tiene 23 unidades IBU, que es más o menos el estándar para las cervezas de su tipo. Otra referencia es la Bud Light que cuenta con un nivel  IBU de entre 8 y 11 unidades (por algo muchos se refieren a las cervezas comerciales estadounidenses como “agua”), nada que hacer al lado de las amarguísimas cervezas que les mencionamos anteriormente.

1000 IBU’s tiene esta MIkkeller 1000

En general, las cervezas del tipo Porter tienen entre 20 y 40 IBU´s , las Brown Ale estilo Americano entre 25 y 45 IBU´s, las IPA van de 40 unidades para arriba (muchas sobrepasando las 100 unidades) mientras que las Stout irlandesas van de 25 a 60 unidades.
Pero ojo, el que una cerveza tenga un número alto de unidades IBU no significa que ésta sea imposible de beber, esto depende del balance en su mezcla. Por ejemplo, una cerveza Guinness que tiene un buen nivel de IBU’s es bastante digerible -y deliciosa- debido a su buen balance al momento de formularla. Obvio que a si a una cerveza más ligera como la Landshark (Lager americana) le metiéramos un IBU mayor, ésta sería básicamente imposible de pasar.

En fin, esperamos que esta breve descripción del tema de las unidades de amargor les haya  aclarado un poco ese punto del porqué de pronto algunas cervezas en sus descripciones ponen esas tres siglas; esperamos ampliar sobre el tema en futuras entregas de The Beer Daily.

Por lo pronto, ustedes abran una cerveza y a disfrutar…

¡Salud!
>>TBD Staff 

La casa que la cerveza construyó

El pórtico de esta Beer Can House, en Houston. Foto © Andrew Wiseman

El pórtico de esta Beer Can House, en Houston.     Foto © Andrew Wiseman

Houston.- Desde hace algunas décadas, el tema del reciclaje ha tenido -y tiene- muchas vertientes, por ahí está el tema ecológico, el asunto económico, el artístico y el de de construcción, entre algunos otros. Pues bien, como muchos saben, los envases de cerveza a menudo forman parte de este proceso de reciclaje, (muchas de las latas de aluminio en las que envasan cerveza se convierten en piezas de motores automotrices),  ¿pero has escuchado hablar de casas forradas con estos envases? ¿no? Pues existen, siendo quizás  la más famosa la ubicada en el número 222 de la calle Malone, en la ciudad de Houston, Texas, aptamente llamada “The Beer Can House”.

Otro ángulo de esta peculiar casa cervecera Texana. Foto © Andrew Wiseman

Otro ángulo de esta peculiar casa cervecera Texana. Foto © Andrew Wiseman

Esta The Beer Can House es la creación de un excéntrico estadounidense que se llamó John Milkovisch, quien comenzó con este proyecto en 1968, después de darse cuenta que tenía acumuladas miles de latas en el ático de esta casa (según historiadores, este Texano contaba con más de 50,000). Con paciencia, el Sr. Milksovisch fue cortando y aplastando las latas, para así tener material con el que iría forrando algunas paredes de su casa, esto a manera de decoración, pero con el paso del tiempo, esta actividad fue creciendo, hasta llegar no solo a forrar cada pared exterior de la casa, sino incluso a construir cercas perimetrales con las partes superiores de las latas, las cuales le dieron un look aún más particular a esta propiedad, erigida originalmente en la década de los 30’s en esta ciudad Texana.

Hasta la cerca de la casa, hecha con elementos de latas de cerveza.

Hasta la cerca de la casa, hecha con elementos de latas de cerveza.

John Milkovisch falleció en 1987, pero su familia continuó la tradición de esta casa, dándole mantenimiento, reemplazando algunas de las viejas latas oxidadas (en los 60’s y 70’s la mayoría de las latas de cerveza no eran de aluminio)  así como añadiendo nuevas áreas con elementos decorativos hechos a partir de latas y también botellas de vidrio de marcas como Lone Star, Shiner, Bud, Coors y Schlitz entre muchas otras.

Con el fin de mantener vivo esta peculiar forma de arte folk/cervecero, la organización sin fines de lucro “Orange Show Center for Visionary Art” compró la propiedad hace unos 10 años, comenzando una cuidadosa restauración de la casa (desde el punto de vista estructural, ya que la casa fue construida hace ya muchos tiempo)  y la abrió al público como un museo en sitio a la originalidad de un hombre que amaba la cerveza y sobre todo hacer cosas diferentes.

Hoy en día se puede visitar la The Beer Can House en Houston, la cual está abierta sábados, domingos y días festivos de 12:00 del mediodía a 5:00 de la tarde, con un costo de admisión de $2 USD. Para mayor info, dense una vuelta por su sitio web: beercanhouse.org/