Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsner, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsner se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.

Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsner” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
The Beer Daily Dudes

Brindemos con un pan tostado… sí, con un pan tostado.

Cervezas hay muchas en el mundo, de todos colores, sabores, amargores, grados de alcohol, en lata, en botella, hasta en bolsa…¿pero han escuchado hablar de la jalea de cerveza? Pues sí, aunque no lo sabían, este producto existe y se vende en varias partes del mundo y con variantes en su sabor y composición, por eso hoy les presentamos algunas en TheBeerDaily.com para que luego no les cuenten mentiras enteras o medias verdades, o medias mentiras o lo que sea.

La Peters Kölsch jelly, considerada por muchos, la mejor jalea de cerveza

Y aunque para muchos de nosotros este producto pudiera parecernos una novedad, la realidad es que la jalea de cerveza ya tiene bastantitos años de existencia, ya que se produce desde hace muuuucho en la República Checa y Alemania, de hecho, estos dos países se “pelean” su invención. Y aunque los checos y germanos son quienes consumen más este producto de manera habitual a manera de postre y como ingrediente en la cocina, hay de este lado del Océano Atlántico lugares donde se produce, concretamente en Estados Unidos, (en México aún no sabemos de nadie que la prepare y comercialice).

Una jalea de cerveza hecha en Vermont: The Potlick

La jalea de cerveza es en consistencia y apariencia, bastante similar a las que regularmente consumimos, como la de fresa, naranja, etc., pero con sabores derivados del tipo de cerveza con la que se prepara. Así por ejemplo existen jaleas cerveceras con sabor a cerveza estilo Kölsch, otras a IPA, así como algunas otras con la base de una Porter o una Stout, por mencionar algunas.

Los fanáticos de este pegajoso producto consideran a la jalea Peters , producida en Alemania como una de las mejores del mundo; esta lleva cerveza Kölsch como su base, y es producida en Colonia, en la misma fábrica que produce esa cerveza colonial, la Peters Brauhaus. Pero no solo en aquellas latitudes se produce este tipo de jaleas, en el estado de Vermont la marca Potlicker produce la Black IPA Jelly, y en

De la marca Truly Texas…texana por supuesto

Texas varios productores de mermeladas y conservas ahora incluyen en su portafolio jaleas con esencia cervecera -¿que no producen en Texas?-. Pero sin duda, la marca estadounidense de jaleas de cerveza es Beercandy® que entre sus múltiples productos dulces -todos con base de cerveza- tiene dos variedades de este producto untable, al IPA beer jelly y la Stout beer jelly, ambas con un precio de $14.00 USD por tarro de 12 oz.

Así que ya saben, si les gusta probar cosas nuevas relacionadas a la cerveza, acá hay una opción más, para que puedan con orgullo decir “esta mañana brindé en el desayuno, ¡con jalea de cerveza!”

Cheers!
TBD Staff

Comenzó el Oktoberfest 2012 rompiendo récords

En Alemania hay buenas señales, como esta que nos da la bienvenida al Oktoberfest de Munich

Tal parece que el mundo ama cada día más la cerveza, al menos así lo indican las cifras de la primer semana del Oktoberfest de este año en Munich, Alemania: más de 3.5 millones de personas han visitado el Munich Oktoberfest en su primer semana.

Este año el Oktoberfest, tradicional festival alemán de la cerveza que dura oficialmente 16 días -aunque mucho lo agarran como festival mensual-, pinta para que romperá los récords de asistencia, consumo y por supuesto negocio, ya que no sólo cerveza es lo que se está moviendo estos días, la gente que asiste también es gran consumidora de comida como la amplia variedad de salchichas, Sauerkraut y prétzels bávaros, además de comprar souvenirs y hasta trajes típicos alemanes que se ponen los visitantes para estar a tono con el festival… las cosas que la gente hace cuando trae ya algunas cervezas encima ¿no?.

Con estas rubias alemanas, ¿cómo no se va a llenar Munich? Hablamos de la cerveza, por supuesto.

Pero además de la obvia saturación del lugar donde se llava a cabo el Oktoberfest (en las afueras de Munich) el tráfico se torna denso en el centro de la ciudad y en sus sistemas de transporte público. Los miles de visitantes que llegan a celebrar a la cerveza, saturan el sistema de metro de Munich,  lo que lleva al gobierno de la ciudad-en conjunto con las firmas cerveceras- a contratar  guías turísticos temporales, los cuales son identificados por sus chalecos amarillos. Estos guías llevan a los sedientos parroquianos camino a alguna de las numerosas tiendas de la cerveza creadas expresamente para el festival, por las compañías cerveceras de Bavaria, ¡que chulada!.

No sólo de cerveza vive el hombre en Octubre, también de Weisswurst y Pretzels.

Tan sólo en su primer semana, el Oktoberfest 2012 ha tenido un incremento de más de 100,000 personas con respecto a la primer semana del Oktoberfest 2011, lo cual lleva a los organizadores a calcular que el total de visitantes este año será superior a los 6 millones de personas ¡vaya que la cerveza ha crecido en popularidad!
Pero no solo a ver llegan estos visitantes, los parroquianos del Oktoberfest han bebido al asombrosa cifra de 3 millones de litros de cerveza bávara hasta ahora, con una derrama económica muy buena;  En promedio, la jarra de un litro de cerveza bávara cuesta entre €9.60 euros ($ 12.30 USD) y €10 euros. De acuerdo con datos de los organizadores, cada visitante gasta en promedio unos €60 euros durante su estancia.

Este año el Oktoberfest ha tenido una creciente ola de visitantes de fuera de Alemania, contando con un gran flujo de turistas italianos y rusos, además de franceses, británicos chinos y estadounidenses, principalmente, aunque llega gente de casi todas las latitudes.

Si quieren darse una vuelta a Munich, aún tienen tiempo, el festival estará activo durante unas semanas más, nadamás recuerden llevarse bien llena su cartera, porque barato no es. ¿Cómo ven, se animan?

@thebeerdaily

Minerva Colonial, una sabrosa Tapatía estilo Kölsch

La Minerva Colonial, cerveza estilo Kölsch: “la de la etiqueta azul”

Después de haber probado cervezas provenientes del viejo continente, esta ocasión nos dedicamos a probar una de las varias cervezas que se producen en Guadalajara, concretamente en la Cervecería Minerva, hablamos de la Minerva Colonial, cerveza estilo Kölsch.

Aunque muchos pudieran pensar que el nombre de “Colonial” tiene algo que ver con el mood Colonial de las ciudades del centro/occidente de México, en realidad esta cerveza es nombrada así en honor a la ciudad alemana de Colonia, debido a que este producto es una cerveza estilo Kölsch, la cual como les mencionamos en otro post, es la cerveza originaria de esta ciudad alemana, que incluso cuenta con denominación de origen.

Una sabrosa cerveza estilo Kölsch producida en Guadalajara

Una sabrosa cerveza estilo Kölsch producida en Guadalajara

Esta cerveza la pusimos a enfriar en hielo, y la servimos en un vaso Pilsner (malamente no teníamos a la mano el vaso específico para la Kölsch); al vaciarla, la Colonial (5% ABV) nos regaló un color no muy grato, al menos no el dorado que esperamos para una cerveza  Kölsch (bueno, acá es “Estilo Kölsch” para ser sinceros), en cuestión de espuma, esta cerveza no generó mucha, desapareciendo casi de inmediato dejando pocas trazas en el vaso. Después de pasar la “desilusión” visual,  las cosas fueron mejorando; su aroma, aunque suavecito,  nos gustó bastante, resaltando los toques a malta y algunas notas cítricas por ahí. Después de olfatearla como sabueso, y por ende ganarnos una que otra mirada de “que weirdo es este tipo”  procedimos a lo que a todo mundo nos gusta hacer, que es darle el trago para ver qué trae esta Tapatía.

De poca espuma pero buen sabor, esta Minerva Colonial

De poca espuma pero buen sabor, esta Minerva Colonial

Su sabor es bueno, sobresaliendo sus notas a malta, caramelo, cítricos y un poco de miel; de entrada el sabor es poco amargo, aunque al pasar el trago se te queda por ahí un poco más de amargor en el paladar, pero nada fuera de lo que se espera de una cerveza que emula a las cervezas originarias de Colonia.

La Minerva Colonial es una cerveza que nos gustó, porque es una mezcla simple, sin muchas pretensiones, pero de buena calidad, ideal para acompañar algunas carnes frías y quesos semimaduros, o bien simplemente disfrutarla en casa en las tardes calurosas de verano, que de pronto se extienden al otoño mexicano.

Independientemente de los gustos cerveceros de cada quien, la Cervecería Minerva se merece mucho respeto por ofrecer al mercado opciones de buena calidad así como mezclas interesantes, a un buen precio, ojalá que sigan así durante muchos años, y podamos seguir disfrutando los productos de esta firma de Guadalajara.

Esta Minerva Colonial cada vez se consigue más fácilmente en tiendas especializadas como Lúpulo Cerveza Store y similares.

¡Salud!
TBD Staff

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Y la cerveza…¿con qué se come?

Una introducción al maridaje cervecero en esta entrega de TheBeerDaily.com

En tiempos recientes el tema del maridaje entre comida y bebida se ha incrementado en la cultura del “buen vivir amatéur”, esto debido en gran medida a mayores espacios  dedicados al arte del buen comer (y beber) en los medios de comunicación. Así, cada vez más, escuchamos pláticas sobre que tipo de platillo le va a tal o cual vino tinto, blanco o rosado, o que sabores son los que hacen mejor match con ciertas mezclas de café, mucho de esto también a causa del incremento de tiendas especializadas en estos menesteres gastronómicos.

¿Pero qué hay de la cerveza? ¿porqué no se habla mucho de los maridajes de esta bebida que es la tercer más consumida en el planeta después del agua y el té?. Quizás la causa más común sea que a diferencia del vino, la cerveza es una bebida más “común” (y nótese que acá lo entrecomillamos) y con un aire de menor sofisticación que muchos de sus primos etílicos. Sin embargo, con el advenimiento de nuevas e interesantes variantes de esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo, así como la creciente cultura cervecera independiente -y por ende con mayores contribuciones a la cultura gastronómica- en varias partes del mundo (México no es la excepción), ya se comienza a hablar de guías de maridaje entre la cerveza y diferentes tipos de comida. Ojo, no es que nunca hayan existido guías de maridaje en torno a la cerveza, es sólo que hasta ahora se comienzan a ver más.

Como todo tema de maridaje, siempre habrá ciertos puntos en los cuales no haya un criterio totalmente establecido, porque acá, como casi todo en la vida, entran los gustos de cada quien. Sin embargo, hay ciertas guías de origen químico (por la composición de los sabores de ciertos alimentos, no porque estos sean de origen artificial), que nos permiten definir ciertos puntos de encuentro entre estilos de cerveza y tipos de comida.

La comida mexicana va bien con cervezas ligeras en sabor y cuerpo

Entre estos podemos destacar, de manera general,  que la cerveza se lleva excelente con los tonos ácidos de ciertos ingredientes, como por ejemplo aquellos platillos que contienen encurtidos, salsas picantes (o chiles dentro de sus guisos), tomates verdes y rojos, ya que estos contienen un buen nivel de acidez, vinagretas (por ello muchas ensaladas se complementan a la perfección con una chelita), e incluso platillos que en sus condimentos “laterales” (no parte de la preparación del mismo plato) lleven buenas dosis de mostazas, “relish” y ketchup.  En este tema de la acidez en la comida, la cerveza es la ideal compañera, ya que otras bebidas alcohólicas no la llevan bien con estos tonos, ¿se imaginan acompañar un buen chicharrón en salsa verde o un queso en salsa de chiles de árbol y morita con un Cabernet Sauvignon?  Nosotros tampoco.

¿Qué tal unas costillas a la BBQ con una buena lager?

Otro sabor que va bien con la cerveza es el de origen ahumado, como por ejemplo muchas de las variantes de salchichas y costillas de cerdo ahumadas, esto debido a que la cerveza hace un contrapunto en el sabor “duro” de estos platillos expuestos al humo de diferentes leñas como ingrediente esencial en su preparación.

¿Pero qué hay de los platillos con alta concentraciones de grasa animal y vegetal? Se han puesto a pensar el porqué la cerveza se lleva tan bien con los embutidos, la carne de cerdo, los cortes tipo rib eye, arrachera, etc.,  las papas fritas (y tantas otras botanas de ese tipo)? De hecho, esta es una de las razones del porque los quesos con alta concentración grasa, son los que mejor se llevan con la cerveza.
Bueno, pues acá hay estudiosos del tema gastronómico que en sus teorías acerca de este punto, le confieren a la cerveza una ventaja sobre otro tipo de bebidas; al comer platillos con altas concentraciones grasas (¡colesterol, ahí te hablan!), las papilas gustativas -esos pequeños receptores del sentido del gusto que tenemos en la lengua- son virtualmente tapadas por una película grasa (suena peor de lo que es) que nos impide captar los sabores de bebidas más complejas, como por ejemplo ciertos vinos, algo que no sucede con muchas de los tipos de cerveza que consumimos, sobre todo las de sabores ligeros y con bajo grado de IBU´s, las cuales, al contrario, además de refrescar el paladar, digamos que limpian esa película grasa al momento de pasar el trago. No en balde, los estadounidenses le llaman coloquialmente “wash down” al hecho de darle un trago a la bebida para pasar el bocado (nothin’ like a cold beer to wash down those ribs, cowboy!).

Un sándwich de salmón, con una buena Stout

En otras entregas de The Beer Daily les hablaremos con más detalle sobre maridajes específicos según el origen de los platillos (carnes, pescados, vegetales, etc.), pero acá les damos un avance sobre algunos platos y las cervezas que mejor se llevan con éstos, simplificado en dos grandes grupos:

Cervezas Ligeras, de cuerpo suave a medio

  • Platillos con encurtidos, escabeches y vinagres
  • Platos orientales cocinados con salsas de soya y agridulces
  • Comida mexicana (acá chambonamente simplificamos, ya que nuestra cocina es muuuy extensa, prometemos ampliar este tema específico)
  • Platillos con buena contracción de pimienta y ajo.
  • Ensaladas preparadas con vinagretas

Cervezas con cuerpo medio y sabores más robustos

  • Embutidos de cerdo de sabores sólidos
  • Pescados ahumados (arenques, por ejemplo)
  • Platillos a base de vegetales ácidos (espárragos, alcachofas, calabacitas)
  • Carnero guisado o asado
  • Platos a base de curry o especias como gengibre
  • Quesos de sabores intensos

En fin, esta fue una pequeña introducción al tema del maridaje de la cerveza, esperamos muy pronto ampliar este interesante tema, que como ustedes se imaginan, da para muchas páginas. Por lo pronto, hacemos una pausa, destapamos una buena cervecita  y la acompañamos con un buen queso Gouda, a ver si nos va bien con ese maridaje.

¡Salud!
TBD Staff 

Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsner, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsner se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.  Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsner” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
The Beer Daily Dudes