Pilsner Please!

¿Has escuchado hablar de la Pilsner? Seguro que sí, y es que este estilo de cerveza también conocida como Pilsen o Pilsener es uno de los más populares del planeta, por ello, era algo así como sacrilegio que no publicáramos una infografía dedicada a esta dorada y refrescante cerveza de origen centroeuropeo. Por eso, hoy en TheBeerDaily.com te compartimos esta imagen, ojalá que la disfrutes.

¡Salud!
TBD Staff

Diseño de infografía por el Señor SmithplzeninfographicTBD

Desde Munich, la Paulaner Premium Pils

Una clásica etiqueta, la de esta Paulaner Premium Pils

Después de unos días de pausa forzada, regresamos a The Beer Daily; pero aunque estuvimos ausentes de este blog, no estuvimos alejados del tema cervecero, de hecho aprovechamos estos días para probar varias cervezas que nunca habíamos degustado.

Una de estas es una rubia cerveza alemana, de Munich, para ser exactos, producida por la cervecería Paulaner, firma fundada en la capital del estado de Bavaria en el siglo XVII por Frailes Mínimos (sí, así se llaman), orden religiosa fundada en Italia en el siglo XV por San Francisco de Paula, lo cual queda de manifiesto en su sello/logotipo; de hecho, por eso la cervecería -y varios de sus productos-fue bautizada Paulaner, en honor a este religioso Italiano que tiene seguidores en varias partes de Europa y otras partes del planeta.

La imagen de un fraile Mínimo, en la tapa de esta Paulaner

La verdad, nunca habíamos visto esta cerveza, y dado que su etiqueta no es la más vistosa del mundo, quizás nos la hubiéramos brincado al estar seleccionando cervezas, por eso cuando un buen amigo del staff la llevó a casa durante una reunión decidimos ponerla a enfriar y disfrutarla con calma el fin de semana pasado, acompañado de unas nueces de la India y un sabroso queso semimaduro.

La casa Paulaner produce un buen de cervezas de varios estilos, incluso hasta sin alcohol, pero esta ocasión nos tocó probar la Premium Pilsen, cerveza que como su nombre lo indica, es una Pilsener con un 4.9% ABV. De cuerpo ligerito, esta cerveza es de un intenso color dorado, que al vaciarla en un vaso Pilsener (¿cómo no hacerlo?) luce bastante apetecible, sobre todo por el buen nivel de espuma que genera su nivel de carbonatación; sin llegar a ser considerada una nata, esta espuma tuvo buen nivel de permanencia en el vaso, dejando un nivel decente de trazas en el mismo.

Al ver esta Paulaner servida en un vaso Pilsner, se antoja

En cuestiones de aroma, se nota una simpleza positiva en esta Paulaner Premium Pils: sencillos aromas de malta con algo de cáscara de limón y algo de hierbas, pero nada que robe la atención de entrada.
El sabor de esta alemana es algo que esperas de una Pilsen de esas latitudes, bien balanceado entre sus notas de lúpulo y malta, con algunos rastros por ahí de frutas secas;  su nivel de amargor es leve, e incluso se puede sentir un poco de suavidad al pasar el trago, dejando una sensación refrescantemente satisfactoria. Sí , sabemos que cada paladar es diferente y a veces las papilas gustativas “juegan diferente”, pero seguramente esta cerveza alemana le gustará a casi cualquier mortal que se diga aficionado a la buena cerveza.

En resumen, esta Paulaner Premium Pils no es una cerveza muy flashy o con una maquinaria de mercadotecnia detrás como otros productos del viejo continente, pero sí es bastante sabrosa y recomendable, vaya que los frailes Mínimos de Alemania le pusieron bastante cariño a crear buenos productos cerveceros, que gracias a la globalización ahora podemos disfrutar de este lado del Atlántico. Si te gustan este tipo de Pilseners, honra a los maestros cerveceros de la Paulaner, y pruébala, creemos que te gustará.

En Monterrey la puedes conseguir en The Brewers’ Gallery, Cheveteca y en algunas tiendas de la cadena H.E.B..

Prost!
Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsener, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsener se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.  Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsener” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
>>Chuck 

Kronenbourg 1664, Á votre santé!

Directa del país Galo, probamos la Kronenbourg 1664, una lager bastante buena.

Después de unos días de receso en este blog a causa de nuestras ocupaciones del día a día, regresamos a The Beer Daily para seguir con el delicioso tema de las “cervezas del mundo”, tocando en esta ocasión la reseña de una cerveza bastante consumida en las tierras de Frank Ribery y “Les Bleus”:  la Kronenbourg 1664.

Esta cerveza producida en Obernai Francia,  por la cervecería Kronenbourg, que es parte del  grupo danés Carlsberg (vaya que se ha hecho pequeño este cervecero mundo) es la cerveza de más venta en Francia, contando hasta el 2011, con el 42% de participación de mercado, además de ser producida en otras partes del mundo para mercados locales, tales como Inglaterra y Australia, producida en Manchester y Melbourne respectivamente.

La Kronenbourg 1664 (1664 es el año cuando fue fundada esta cervecera) es una cerveza  tipo lager -Eurolager, según algunos puristas- de 5.5% ABV, la cual probamos  después de que nos habían hecho buenos comentarios, así que  no quisimos quedarnos con la duda, sobre todo cuando nos topamos con una buena dotación en una tienda de Monterrey.

Esta “Biere”, de aroma suave, nos deleitó con un dorado intenso al servirla en el vaso pilsener, una coloración que sobresale de algunas otras cervezas europeas de su tipo, que sin duda te invita a probarla aunque lo tuyo no sea las cervezas de esta categoría; el grado de espuma que generó esta 1664 en el vaso fue muy bueno, con poco más de dos dedos de blancura, la cual permaneció  por buen tiempo, aunque sin dejar muchos trazos de ésta.  En cuestión de cuerpo, esta cerveza presenta un tono medio, con buen grado de carbonatación; en el tema de sabor, esta cerveza no te queda a deber, la deliciosa imagen que ves al servirla es correspondida al 100% cuando le das el primer sorbo a esta  rubia francesa; con entrada no tan amarga, la Kronenbourg 1664 te regala un ligero sabor cítrico al pasar el trago, pero éste de manera muy natural, no artificial o sintetizado como algunas otras cervezas, lo cual la hace una cerveza bastante refrescante, pero sin sacrificar el sabor de una buena lager.

En resumen, esta Kronenbourg 1664 nos gustó y bastante, a pesar de que en un principio teníamos ciertas dudas sobre todo por el origen de ésta, y por haber escuchado recomendaciones demasiado entusiastas (malamente, a veces dudamos de cuando la gente habla demasiado bien de un producto, todo el tiempo). Esta cerveza del país galo nos regaló una muy grata experiencia al paladar, que hizo que la pusiéramos en un buen lugar del ranking personal de las cervezas europeas de su tipo así como también en la lista de compras de cervezas que trataremos de tener siempre en casa. Si la ves por ahí, cómprala, pruébala y date tiempo para disfrutarla, creemos que te va a gustar esta 1664.

Á votre santé!
>>Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez 

La cruz del campo que nació en Sevilla.

Con el clásico “Gambrino” en su etiqueta roja, la Cruzcampo es fácilmente reconocible por los españoles.

Después de dejar un rato en paz a las cervezas originarias de la Madre Patria, esta ocasión en The Beer Daily nos tocó probar una de las marcas más conocidas en España; hablamos de la Cruzcampo Pilsener, producto de la Cervecería Cruzcampo, empresa fundada en Sevilla en el año 1904 por la familia Osborne y que ahora forma parte del grupo cervecero global Heineken.

Cruzcampo -llamada originalmente “Cruz del campo”- es una marca con mucho arraigo en España, sobre todo en la región de Andalucía,  y cuenta con varios tipos de cervezas en su portafolio, tales como la Glacial, la Shandy, la Gran Reserve y ésta que reseñamos hoy, la Cruzcampo Pilsener. Como pueden imaginarse, esta cerveza tipo Pilsen es de una apariencia bastante dorada, con un contenido de alcohol por volumen moderado (4.8%). Esta Cruzcampo Pilsener la probamos sirviéndola en un vaso -Pilsen, obvio- para ver qué tanta espuma producía, y bueno, aunque no fue sobresaliente, al menos cumplió, dejando un par de dedos de ésta, la cual duró alrededor de dos minutos en el vaso, eso sí, sin dejar trazas de ésta en el Pilsen.

En el tema de aroma, esta cerveza quedó a deber;  al ver su hermoso color dorado, esperábamos que su aroma estuviese a la altura de su apariencia, pero realmente éste resultó casi nulo, si acaso se pueden notar por ahí ciertas sensaciones frutales pero muy por encima. El sabor de esta cerveza tampoco es espectacular, yo lo describiría como un sabor “genérico” de las cervezas pilsener de bajo costo -para estándares europeos, aclaro-, con cierta acentuación a granos en sus notas y un aftertaste amargo, pero del tipo que podría yo clasificar como no muy placentero, digamos mas bien como “metalicón”.
El cuerpo de esta cerveza es un poco más ligero que el de las cervezas Pilsener alemanas, checas u holandesas típicas, sino que más bien presenta mayor similitud con sus contrapartes americanas, con un grado de carbonatación medio,  lo cual no es necesariamente malo, sobre todo si buscas una cerveza que puedas estar tomando en climas cálidos; quizás esto tenga que ver con sus orígenes geográficos, al considerar las altas temperaturas de los veranos en el sur de España.

En general, la Cruzcampo no es la mejor cerveza Pilsener que hemos probado, digamos que aunque no esperábamos que fuera una joyita, si creíamos que ofrecería un poco más. Si la ves por ahí, y eres de carácter curioso, pruébala para que te generes tú mismo una opinión, pero si no, te diríamos que la dejes pasar y busques por ahí otras opciones españolas, como la San Miguel, por ejemplo.

En México, esta cerveza la puedes encontrar en  tiendas especializadas como Lúpulo, The Beer Box y a veces en algunos súpermercados como H-E-B.

¡Salud!
TBD

fotos: ©Carlos Leal JIménez