La cruz del campo que nació en Sevilla.

Con el clásico “Gambrino” en su etiqueta roja, la Cruzcampo es fácilmente reconocible por los españoles.

Después de dejar un rato en paz a las cervezas originarias de la Madre Patria, esta ocasión en The Beer Daily nos tocó probar una de las marcas más conocidas en España; hablamos de la Cruzcampo Pilsener, producto de la Cervecería Cruzcampo, empresa fundada en Sevilla en el año 1904 por la familia Osborne y que ahora forma parte del grupo cervecero global Heineken.

Cruzcampo -llamada originalmente “Cruz del campo”– es una marca con mucho arraigo en España, sobre todo en la región de Andalucía,  y cuenta con varios tipos de cervezas en su portafolio, tales como la Glacial, la Shandy, la Gran Reserve y ésta que reseñamos hoy, la Cruzcampo Pilsener. Como pueden imaginarse, esta cerveza tipo Pilsen es de una apariencia bastante dorada, con un contenido de alcohol por volumen moderado (4.8%). Esta Cruzcampo Pilsener la probamos sirviéndola en un vaso -Pilsen, obvio- para ver qué tanta espuma producía, y bueno, aunque no fue sobresaliente, al menos cumplió, dejando un par de dedos de ésta, la cual duró alrededor de dos minutos en el vaso, eso sí, sin dejar trazas de ésta en el Pilsen.

En el tema de aroma, esta cerveza quedó a deber;  al ver su hermoso color dorado, esperábamos que su aroma estuviese a la altura de su apariencia, pero realmente éste resultó casi nulo, si acaso se pueden notar por ahí ciertas sensaciones frutales pero muy por encima. El sabor de esta cerveza tampoco es espectacular, yo lo describiría como un sabor “genérico” de las cervezas pilsener de bajo costo -para estándares europeos, aclaro-, con cierta acentuación a granos en sus notas y un aftertaste amargo, pero del tipo que podría yo clasificar como no muy placentero, digamos mas bien como “metalicón”.
El cuerpo de esta cerveza es un poco más ligero que el de las cervezas Pilsener alemanas, checas u holandesas típicas, sino que más bien presenta mayor similitud con sus contrapartes americanas, con un grado de carbonatación medio,  lo cual no es necesariamente malo, sobre todo si buscas una cerveza que puedas estar tomando en climas cálidos; quizás esto tenga que ver con sus orígenes geográficos, al considerar las altas temperaturas de los veranos en el sur de España.

En general, la Cruzcampo no es la mejor cerveza Pilsener que hemos probado, digamos que aunque no esperábamos que fuera una joyita, si creíamos que ofrecería un poco más. Si la ves por ahí, y eres de carácter curioso, pruébala para que te generes tú mismo una opinión, pero si no, te diríamos que la dejes pasar y busques por ahí otras opciones españolas, como la San Miguel, por ejemplo.

En México, esta cerveza la puedes encontrar en  tiendas especializadas como Lúpulo, The Beer Box y a veces en algunos súpermercados como H-E-B.

¡Salud!
TBD

fotos: ©Carlos Leal JIménez

¡Jodeh! Una San Miguel pero de la tierra de Pacquiao.

Una sabrosa San Mike, pero la versión filipina, no la española

La cerveza San Miguel es muy famosa en España, y en otras partes de Europa, pero esta es de las Filipinas. Aunque comparten nombre, imagen y receta, esta marca de cerveza está hecha en Filipinas desde 1890 -ahí clarito dice en la etiqueta, por si no nos creen- cuando un español avecindado en ese país asiático recibió la autorización de la corona española -los reyes pues, no la cheve del DF- para producir este delicioso líquido.

De sabor no tan robusto, esta cerveza se vende bastante en poblaciones de la costa oeste de los Estados Unidos, donde vive mucho paisano de Pacquiao.

En Monterrey a veces la puedes encontrar en The Beer Box, aunque  es más fácil que tengan su edición de la madre patria.

>>Chuck

Foto ©Carlos Leal Jiménez