La cerveza del nuevo género.

Esta cerveza me la encontré en un supermercado local y al recogí porque su etiqueta realmente me llamó la atención, su diseño y especialmente su color morado, muy diferente  de lo que hay usualmente en los refrigeradores comunes, más no sabía de lo que se trataba o a quien iba dirigida esta peculiar cerveza Purple Hand, su etiqueta es muy distante de lo que estamos acostumbrados a ver en cervezas mexicanas.

Al leer el texto de la etiqueta me di cuenta que es una cerveza eminentmente gay; ¡Orgullosamente gay! Que interesante probar algo gay, sin serlo.

El caso es que es una mezcla Honey Ale, con la característica amargura de las cervezas de este tipo. Su cuerpo es medio y  tiene un aftertaste a miel de abeja que no está nada mal, con espuma moderada y, como su fabricante argumenta, “discreta, floral y cítrica”.

Pero ¿Qué es lo que la hace a una cerveza gay o buga? ¿Los obreros de la planta? ¿Su levadura? ¿El diseño de la etiqueta? No lo se, la verdad;  pero es una buena cerveza y cualquiera la puede tomar, así como cualquiera puede tomar otras marcas de cerveza ‘para hombres’ (exactamente las mismas que son para mujeres). Así como para ‘ellos’, la marca o etiqueta nunca ha sido un impedimento tampoco para disfrutar de una cerveza, para nadie debe ser impedimento probar ‘algo diferente’, por lo menos en el contenido de una botella de cerveza.

No importan los gustos ni las preferencias, tomar cerveza es de seres humanos.

¡Salud… cerveza y amor!

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    Beer Team

fotografías ©MAF 

De Hoegaarden, Bélgica, llega la “Hoegaarden”

Una delicia con varios siglos de historia: La Hoegaarden de Bélgica.

Apréndase el nombre, la historia y no la botella o su etiqueta ¡pues con los años éstas cambian! Imagínese como sería esta cerveza en el año 1400…

Bueno,  pues esta es una de esas cervezas que llevan el nombre del pueblo que la vio nacer; Hoegaarden, Bélgica, ¡así que simplemente la llamaron “Hoegaarden, la cerveza” ! Resulta muy interesante adentrarse en la historia de esta, en apariencia turbia cerveza, pero de gran sabor, así como conocer sus ingredientes, quienes fueron sus primeros elaboradores, datos de su peculiar historia, como el incendio de la cervecería en tiempos modernos, etc…toda un experiencia.

Este brebaje sabrosamente fermentado,  es herencia de los monjes belgas y data de mediados de 1400, -sí, desde el año 1400-,  la cual estuvo casi extinta en los “modernos” años 60´s  pero que fue revivida por un productor lechero que decide retomar la elaboración de esta cerveza en aquel pueblo ubicado  a 45 km de Bruselas.

El ingrediente principal de la Hoegaarden, o mas bien característico,  es la avena, lo cual la hace diferente a muchas cervezas;  además utilizan en su preparación cáscara de naranja y semilla de cilantro lo cual le da un sabor especial y  un aroma distintivo; sin duda, un sabor único digno de una ocasión especial. Esta Hoegaarden es una cerveza que no es filtrada en su proceso final, por lo que tiene apariencia brumosa y a cualquier no conocedor nos podría resultar extraño este look, así que  no te espantes si le ves algún sedimento a la botella, es normal en esta cerveza.
Además la tradición indica que esta delicia debe ser servida en vaso hexagonal, no en vaso pilsner como otras variedades de cerveza; y esto tiene una razón de ser, no es tan sólo por un simple capricho. El vaso hexagonal permite que cuando lo tomamos en la mano, menor superficie esta en contacto con nosotros, lo que permite que la bebida permanezca mas tiempo fría que es como debe disfrutarse una cerveza de este tipo.

En resumen, esta Hoegaarden es una joyita cervecera, muy recomendada como para abrir el apetito…¡o por que no con un postre de cáscara de naranja en conserva!

¡Salud… cerveza y amor!

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foto ©MAF