La cerveza…vaso a vaso.

¿Sabías que hay muchos vasos para degustar la deliciosa cerveza? En este artículo,  The Beer Daily te presenta algunos.

A cada minuto se beben litros y litros de cerveza en todo el planeta, ya sean lagers, stouts, red ales, cervezas con alto contenido de alcohol, y otras con nulo contenido de éste; cervezas en lata, botella de vidrio, servidas desde un barril en vaso desechable o hasta en bolsa de plástico…si el agua es el líquido más preciado en el mundo, la cerveza es, sin duda, uno de los más solicitados.  ¿Pero sabes que hay más de quince tipos de vasos para degustar esta refrescante bebida?

Según las “reglas de etiqueta cervecera”, cada tipo de cerveza debe ser servido en un vaso creado específicamente para ésta; algunos vasos fueron creados con fundamentos técnicos que sirven para enaltecer el sabor de la bebida, mientras que otros tantos fueron simplemente creados para diferenciar el tipo y origen de la cerveza, e incluso como herramienta de mercadeo. Seguramente tú ya has probado decenas de galones de cerveza en algunos de estos receptáculos de vidrio y cerámica, por eso en este artículo te damos una breve descripción de algunos de los más populares…¿listos? Acá vamos…

Vaso Weizen.

Vaso Weizenbier
Vaso especial para servir la cerveza preparada a base de trigo, de ahí su nombre; este vaso de base estrecha y boca amplia, tiene normalmente una capacidad de medio litro, más un buen de espacio extra en su altura para la espuma que este tipo de cerveza genera. La base estrecha tiene como función, contener un poco los residuos de levadura que estas cervezas presentan.

Un clásico Stein cerámico.

Stein cervecero
Este vaso normalmente está fabricado en cerámica o pewter -aunque hay sus versiones de vidrio- y tiene como particularidad el tener una tapa metálica adherida al recipiente vía una bisagra. Este vaso tiene sus orígenes en la Europa Central del siglo XIV, donde hubo varias plagas -y muchas moscas-, por ello, se diseñaron con tapa para evitar que el líquido se contaminara fácilmente. Actualmente se venden bastante en países de esa parte del mundo, como Alemania, Hungría y la República Checa a manera de souvenirs.

Un cáliz -que parece más bien copa-

Cálices
Este tipo de recipiente es más bien una copa y se utiliza mucho en Ales de origen Belga o bien cervezas Bock alemanas. Algunos de estos cálices tienen pequeñas hendiduras marcadas en el fondo del recipiente las cuales ayudan al proceso de liberación de burbujas y así mantener un buen nivel de espuma durante más tiempo.

El tradicional “Imperial” de Pinta

Vaso imperial
Este tipo de vaso cuenta con la boca ligeramente más amplia que su base, con una forma curvilínea, siendo su contenido  de una Pinta. Muy común en el Reino Unido e Irlanda, normalmente se asocia con cervezas tipo Stout, Ales rojas irlandesas, Ales inglesas y porters. Seguramente lo has visto en anuncios de la Guinness. Hay una versión estadounidense de este vaso, con líneas más rectas que es conocido como “American Pint”.

Tarro Krug
Este tarro se caracteriza por su vidrio grueso con formas cuadradas o rectangulares en las paredes de éste, forma semi esferoide y su gran boca que permite la salida del aroma de la cerveza. Su contenido varía del medio litro al litro. Este tarro es comúnmente asociado a las lagers americanas y alemanas. De este tipo de recipiente se deriva el tarro “chelero” que conocemos en México, Estados Unidos y muchos otros bares de América.

El estético Pilsner, ideal para esas refrescantes cervezas claras.

Vaso Pilsner
En su nombre lleva su uso. Este vaso fue diseñado por los creadores de este tipo de cerveza, en la región de Bohemia de la República Checa. Con contenido menor al de un vaso Weizen (normalmente 350ml) el vaso Pilsner es comúnmente confundido con el vaso creado para la cerveza de trigo. La diferencia es que el vaso Pilsner es recto y más delgado, ya que fue diseñado para mostrar la claridad y efervescencia de la cerveza de este tipo. Después del tarro, este vaso cervecero es de los más conocidos por este lado del mundo.

Además de estos cinco vasos, hay muchos otros que luego les platicaremos con más detalle, tales como los Pokal, los Tumbler, los Nonic y los Snifter. Por lo pronto, con vaso o sin vaso, sigamos disfrutando de esta deliciosa bebida, que como decía Benjamin Franklin, “es prueba de que Dios nos quiere y nos quiere bien”

Cheers!
TBD Staff

Salecita para tu cervecita

Dos variantes de la “Beer Salt” de Twang: la de Lima y la de Lima/Limón.

Así como el gusto por la cerveza ha crecido en años recientes,  la oferta de cervezas y productos relacionados con este placer líquido, lógicamente también ha ido en aumento, topándonos en los anaqueles de las tiendas con un sinfín de tarros, enfriadores, destapadores,  mixers y otra tanta memorabilia cervecera, alguna que otra bastante innovadora mientras que otra tanta con el nivel de utilidad de un político fuera de épocas de campaña.

Su imagen, emulando a las clásicas botellas cerveceras

El caso es que recorriendo un supermercado de la capital de Texas nos topamos con un producto relacionado directamente con la cerveza, se trata mas o menos de un mixer para cerveza -técnicamente los estadounidenses lo llaman un flavor enhancer– llamado simplemente “Beer Salt”. Y sí, tal y como su nombre lo indica, este producto es sal saborizada, que viene en dos variantes: Lima y Lima/Limón, el cual es empacado en un salero -obvio- en forma de botella de cerveza, con todo y su corcholata. Adicionalmente, esta marca lanzó hace poco un tercer sabor llamado “Caliente 86”, que es la versión de la salsa con lima y chile.

Este producto que es elaborado en San Antonio, Texas por la compañía Twang, empresa especializada en sales y azúcares saborizadas, no es nada nuevo, al menos no para el mercado mexicano, ya que desde hace muchos años se comercializan sales con ácido cítrico, comúnmente conocido como “Salimón”, e incluso hay una variante del mixer para Micheladas Michemix,con este sabor, solo que en

Por su pequeño tamaño, práctica para llevarla a todos lados

versión líquida. Lo que si nos llamó la atención es su original empaque, el cual con su diseño nos remite totalmente a la cultura Tex-Mex, y es que su productor tomó la idea de desarrollar esta sal basados en la arraigada tradición estadounidense de tomar cerveza mexicana con una rebanada de lima o limón.

¿Su sabor? Nada del otro mundo, pero si eres de los que les pones limón a tu cerveza, esta Beer Salt puede que te guste, sobre todo por lo práctico que es llevar a todos lados estas pequeñas pero pintorescas botellitas.

Cheers!
>>TBD Staff

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Una Michelada en Sobre

Uno de los sobres de Michemix Especial que nos hicieron llegar a The Beer Daily, ideal para unas Micheladas "para llevar"

Esta semana y en vista de que por estos rumbos son días de vacaciones, nuestros amigos de Michemix nos hicieron llegar una dotación de sobres de su producto, en su sabor “Especial”, la cual según su fórmula, se diferencia de otros de sus productos por tener  mayor cantidad de especias, así como limón y chile, lo cual le ayuda a darle mayor kick a la michelada que te preparas con este producto.

El Staff de The Beer Daily y sus sobres de Michemix Especial, listos para estas vacaciones.

Los sobres vienen con 18g de contenido, y según la gente de Michemix, es la porción ideal para una cerveza de 325ml, claro que esto depende de los gustos de cada quien, ya que habrá gente que prefiera el sabor más ligero de una Michelada, por lo que quizás hasta salgan dos bebidas con un mismo sobre. Estos sobres que se venden en depósitos, “tiendas de la esquina” y similares, son una buen alternativa para prepararte una Michelada si andas de rol por ahí.

Muchas gracias a Michemix, por hacernos llegar estas muestras, prometemos prepararnos unas refrescantes Micheladas en estos días de vacaciones.

¡Salud!

TBD Staff

La cerveza…vaso a vaso.

¿Sabías que hay muchos vasos para degustar la deliciosa cerveza? En este artículo,  The Beer Daily te presenta algunos.

A cada minuto se beben litros y litros de cerveza en todo el planeta, ya sean lagers, stouts, red ales, cervezas con alto contenido de alcohol, y otras con nulo contenido de éste; cervezas en lata, botella de vidrio, servidas desde un barril en vaso desechable o hasta en bolsa de plástico…si el agua es el líquido más preciado en el mundo, la cerveza es, sin duda, uno de los más solicitados.  ¿Pero sabes que hay más de quince tipos de vasos para degustar esta refrescante bebida?

Según las “reglas de etiqueta cervecera”, cada tipo de cerveza debe ser servido en un vaso creado específicamente para ésta; algunos vasos fueron creados con fundamentos técnicos que sirven para enaltecer el sabor de la bebida, mientras que otros tantos fueron simplemente creados para diferenciar el tipo y origen de la cerveza, e incluso como herramienta de mercadeo. Seguramente tú ya has probado decenas de galones de cerveza en algunos de estos receptáculos de vidrio y cerámica, por eso en este artículo te damos una breve descripción de algunos de los más populares…¿listos? Acá vamos…

Vaso Weizen.

Vaso Weizenbier
Vaso especial para servir la cerveza preparada a base de trigo, de ahí su nombre; este vaso de base estrecha y boca amplia, tiene normalmente una capacidad de medio litro, más un buen de espacio extra en su altura para la espuma que este tipo de cerveza genera. La base estrecha tiene como función, contener un poco los residuos de levadura que estas cervezas presentan.

Un clásico Stein cerámico.

Stein cervecero
Este vaso normalmente está fabricado en cerámica o pewter -aunque hay sus versiones de vidrio- y tiene como particularidad el tener una tapa metálica adherida al recipiente vía una bisagra. Este vaso tiene sus orígenes en la Europa Central del siglo XIV, donde hubo varias plagas -y muchas moscas-, por ello, se diseñaron con tapa para evitar que el líquido se contaminara fácilmente. Actualmente se venden bastante en países de esa parte del mundo, como Alemania, Hungría y la República Checa a manera de souvenirs.

Un cáliz -que parece más bien copa-

Cálices
Este tipo de recipiente es más bien una copa y se utiliza mucho en Ales de origen Belga o bien cervezas Bock alemanas. Algunos de estos cálices tienen pequeñas hendiduras marcadas en el fondo del recipiente las cuales ayudan al proceso de liberación de burbujas y así mantener un buen nivel de espuma durante más tiempo.

El tradicional “Imperial” de Pinta

Vaso imperial
Este tipo de vaso cuenta con la boca ligeramente más amplia que su base, con una forma curvilínea, siendo su contenido  de una Pinta. Muy común en el Reino Unido e Irlanda, normalmente se asocia con cervezas tipo Stout, Ales rojas irlandesas, Ales inglesas y porters. Seguramente lo has visto en anuncios de la Guinness. Hay una versión estadounidense de este vaso, con líneas más rectas que es conocido como “American Pint”.

Tarro Krug
Este tarro se caracteriza por su vidrio grueso con formas cuadradas o rectangulares en las paredes de éste, forma semi esferoide y su gran boca que permite la salida del aroma de la cerveza. Su contenido varía del medio litro al litro. Este tarro es comúnmente asociado a las lagers americanas y alemanas. De este tipo de recipiente se deriva el tarro “chelero” que conocemos en México, Estados Unidos y muchos otros bares de América.

El estético PIlsner, ideal para cervezas claras.

Vaso Pilsner
En su nombre lleva su uso. Este vaso fue diseñado por los creadores de este tipo de cerveza, en la región de Bohemia de la República Checa. Con contenido menor al de un vaso Weizen (normalmente 350ml) el vaso Pilsner es comúnmente confundido con el vaso creado para la cerveza de trigo. La diferencia es que el vaso Pilsner es recto y más delgado, ya que fue diseñado para mostrar la claridad y efervescencia de la cerveza de este tipo. Después del tarro, este vaso cervecero es de los más conocidos por este lado del mundo.

Además de estos cinco vasos, hay muchos otros que luego les platicaremos con más detalle, tales como los Pokal, los Tumbler, los Nonic y los Snifter. Por lo pronto, con vaso o sin vaso, sigamos disfrutando de esta deliciosa bebida, que como decía Benjamin Franklin, “es prueba de que Dios nos quiere y nos quiere bien”

Cheers!
>>Chuck 

¡Pfff! Tu vaso tiene mucha espuma, chaval…

Toda la cerveza hace espuma, toda… Peeeero, la cuestión aquí es lo que dura ahí en nuestros tarros, vasos o copas (sí chamaquillos, la cerveza también se toma en copa, en copa para cerveza), en pocas palabras, la ‘estabilidá’ de la espuma.

Por supuesto, yo también he sido de los que no permiten que, al servir una cerveza, haga espuma porque según yo quiero demostrar que domino la forma de servir esta bebida, lo cual es un gravísimo error, pero poco a poco he ido descubriendo que un gran cúmulo de burbujitas es un gran recubrimiento para una gran cerveza, por eso en las fotos publicitarias todas las cervezas tienen espuma, hasta las que no me gustan… (risas de fondo).

Regularmente las cervezas caseras, artesanales o finolis, tienen mejor espuma que las comerciales, supongo que es porque las hacen con más cariño, para eliminar este ‘estorbo’ se requieren de muchos procesos físicos, químicos e industriales para que no aparezca y sobresalga de nuestros tarros evitando ‘sorberle’ cuando casi se nos tira y nuestros amigos dicen ¡Tómale, tómale, tómale!.

Entender el ¿Por qué? en ocasiones tenemos ¾ de vaso lleno de espuma y en otras no, es algo complicado pues tendríamos que hablar del dióxido de carbono que se encuentra disuelto en la cerveza, temperaturas, presión y muchos otros factores físico químicos que actúan directamente sobre el líquido. La cerveza es una bebida Bioquímicamente compleja y su espuma abundante y consistente es gracias a una mezcla bien carbonatada y su permanencia depende de la viscosidad del líquido, lo que llamamos vulgarmente como ‘cheve espesota’.

A lo que voy con toda esta verborrea, es que la calidad de la cerveza dependerá en gran parte de la calidad de la cabeza de espuma que se le forma. Una cerveza común y corriente, sobre todo corriente… de esas que encontramos en todos los restaurantes y tienditas (sin agraviar), están carbonatadas artificialmente para ahorrar tiempo en fermentación, lo que les quita ese ‘cariño’ y atenciones que los maestros cerveceros y artesanales le dan a sus mezclas,  por eso las cervezas comerciales sin cuerpo, aroma y sabor débil no hacen mucha espuma y sirven, tal vez, para enjuagarse la boca en caso de que no haya agua por lo menos en 30 millas a la redonda.

Hace rato me tomaba una texana Lone Star, que no sabe mal pero su espuma es muy débil, y me despido de ustedes bebiendo una Samuel Adams Black Lager, esa sí hace espuma, pero nunca se va a comparar con la ‘cabeza’ o ‘corona’ que nos ofrece una Guinness… Arrodilladse ante ella.

¡Salud!

 

PD: A la próxima que sirvan una chelita en tarro, vaso o copa, dejen salir la espuma, obsérvenla, huélanla y tomen el tiempo a ver cuánto se tarda en disolverse y hasta notarán que les sabe diferente.

 – Sir Playmo de Yorkshire

@capitanudillos