Ooootra de Sol, ahora es Michelada

solmichelada_tbd_2Si hay una marca de cerveza mexicana a la que para bien y para mal le cargan todos los experimentos habidos y por haber, es  Sol, la centenaria cerveza que por allá a mediados de los noventas tuvo su auge en México y otras partes del planeta, llegando a ser un marca insignia de Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma (ahora Heineken México) y que poco a poco fue perdiendo presencia y cambiando su posicionamiento en la mente del consumidor.

solmichelada_tbd_3Pues bien, después de haber visto desfilar por las tiendas a la Sol Brava, Sol Cero, Sol Limón y Sol Clamato, desde hace unas semanas se les unió otra extensión de producto en el mercado mexicano: Sol Michelada, que como su nombre lo indica, ya viene premezclada con salsas, especias y jugo sabor limón que la hace una michelada instantánea.

solmichelada_tbd_4Por acá, nos topamos a este nuevo producto y decidimos probarla, en un tarro con muchos hielos y un poco de sal de grano, y aunque de entrada su apariencia nos remite más a una Dr. Pepper (nos pareció demasiado artificial si tono rojizo) la verdad es que en sabor sí cumple, considerando que es una simple Michelada “de fábrica” (beer snobs, absténganse de querer compararla con algunas de sus cheves favoritas de extraños nombres).En nuestra personal opinión, esta Sol Michelada no será sustituto a quienes aman beber micheladas de verdad, pero si le dará batería a la gente que no le pone muchos peros a esta bebida mexicana creada por el general Michel, sobre todo en las estaciones de primavera y verano que están por venir.

solmichelada_tbd_1En presentación de lata 473 ml, esta Sol Michelada (3.5% ABV) ya está disponible en las tiendas de la cadena OXXO, así como en otros canales de distribución a nivel nacional, así que no creemos que tengan problema en encontrarla por ahí.

¡Salud!
TBD Staff

Cerveza Plástica. Neta.

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Bueno, para empezar deben saber que según yo, hay dos tipos de cerveza plástica, la que existe y la que no.

La que existe, es esa cerveza chafona que no sabe a nada y que finge, de cierta manera, ser una cerveza solo porque su envase así lo relata y que probablemente sea similar a esos entes de personalidad y mentalidad plásticas que vemos en la tele y ahora en Facebook y esas cosas.

El otro tipo de cerveza plástica es el que no existe, pues sería envasada en plástico y no en vidrio. Al leer esto, quizás estén pensando en la frase ‘Achinga, deveras, no hay chelas en plástico, ¡Como las cocas!. Bueeeno, bueno, probablemente sí hay algunas envasadas así, quizás en China o en Yugoslavia, o alguno de esos países que andan de novedositos ahorradores o ultra ecologistas, pero la verdad de las cosas es que no es nada recomendable depositar este preciado líquido en envases PET (yei, los de las cocas) y mucho menos tenerlos ahí durante mucho tiempo en el refri para cuando lleguen visitas.

La razón principal es que el plástico, a pesar de sus dotes de reciclaje, bajos costos y apachurramiento (sí, cuando lo aplastan para que quepan más en la misma bolsa) tiene otras propiedades que afectan el cuerpo, sabor y aroma de la cerveza pues es un material poroso por naturaleza que deja entrar elementos del medio ambiente como aire, calor y aromas que afectan directamente en el sabor y olor de la cerveza. Por otra parte, permite más salida de dióxido de carbono, osea el gasesito ese que trae nuestra chela y pues la deja toda chafa y aguada; esto aplica también para las bebidas no alcohólicas.

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Digamos que el plástico nomás se vale para las fiestas, el estadio y esas cosas, porque se la echan de volada, aunque muchos prefieren el tarro que los hace verse muy varoniles, porque siempre se ve uno muy machito con tarro, realmente… como judicial, pues. Por eso, a pesar de la popularidad de estas botellitas de taparrosca en las tiendas, es bien sabido que cambian las propiedades de cualquier líquido en comparación al cristal, no por nada dicen por ahí ‘Está más chida la coca en botella de vidrio que la de lata (o la de plástico)’, pochí, por todo eso que les acabo de explicar mis queridos playmoescuchas.

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¡Ya pues! Digan no a la cerveza plástica, la que existe y la que no existe (o que existe poquito en partes recónditas de nuestro planeta) y échense una a mi salud.

Prost!

– Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

PD. Tomen, con moderación (en vaso de plástico, en tarro, bota de vidrio, botella), pero tomen.

Y la cerveza…¿con qué se come?

Una introducción al maridaje cervecero en esta entrega de TheBeerDaily.com

En tiempos recientes el tema del maridaje entre comida y bebida se ha incrementado en la cultura del “buen vivir amatéur”, esto debido en gran medida a mayores espacios  dedicados al arte del buen comer (y beber) en los medios de comunicación. Así, cada vez más, escuchamos pláticas sobre que tipo de platillo le va a tal o cual vino tinto, blanco o rosado, o que sabores son los que hacen mejor match con ciertas mezclas de café, mucho de esto también a causa del incremento de tiendas especializadas en estos menesteres gastronómicos.

¿Pero qué hay de la cerveza? ¿porqué no se habla mucho de los maridajes de esta bebida que es la tercer más consumida en el planeta después del agua y el té?. Quizás la causa más común sea que a diferencia del vino, la cerveza es una bebida más “común” (y nótese que acá lo entrecomillamos) y con un aire de menor sofisticación que muchos de sus primos etílicos. Sin embargo, con el advenimiento de nuevas e interesantes variantes de esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo, así como la creciente cultura cervecera independiente -y por ende con mayores contribuciones a la cultura gastronómica- en varias partes del mundo (México no es la excepción), ya se comienza a hablar de guías de maridaje entre la cerveza y diferentes tipos de comida. Ojo, no es que nunca hayan existido guías de maridaje en torno a la cerveza, es sólo que hasta ahora se comienzan a ver más.

Como todo tema de maridaje, siempre habrá ciertos puntos en los cuales no haya un criterio totalmente establecido, porque acá, como casi todo en la vida, entran los gustos de cada quien. Sin embargo, hay ciertas guías de origen químico (por la composición de los sabores de ciertos alimentos, no porque estos sean de origen artificial), que nos permiten definir ciertos puntos de encuentro entre estilos de cerveza y tipos de comida.

La comida mexicana va bien con cervezas ligeras en sabor y cuerpo

Entre estos podemos destacar, de manera general,  que la cerveza se lleva excelente con los tonos ácidos de ciertos ingredientes, como por ejemplo aquellos platillos que contienen encurtidos, salsas picantes (o chiles dentro de sus guisos), tomates verdes y rojos, ya que estos contienen un buen nivel de acidez, vinagretas (por ello muchas ensaladas se complementan a la perfección con una chelita), e incluso platillos que en sus condimentos “laterales” (no parte de la preparación del mismo plato) lleven buenas dosis de mostazas, “relish” y ketchup.  En este tema de la acidez en la comida, la cerveza es la ideal compañera, ya que otras bebidas alcohólicas no la llevan bien con estos tonos, ¿se imaginan acompañar un buen chicharrón en salsa verde o un queso en salsa de chiles de árbol y morita con un Cabernet Sauvignon?  Nosotros tampoco.

¿Qué tal unas costillas a la BBQ con una buena lager?

Otro sabor que va bien con la cerveza es el de origen ahumado, como por ejemplo muchas de las variantes de salchichas y costillas de cerdo ahumadas, esto debido a que la cerveza hace un contrapunto en el sabor “duro” de estos platillos expuestos al humo de diferentes leñas como ingrediente esencial en su preparación.

¿Pero qué hay de los platillos con alta concentraciones de grasa animal y vegetal? Se han puesto a pensar el porqué la cerveza se lleva tan bien con los embutidos, la carne de cerdo, los cortes tipo rib eye, arrachera, etc.,  las papas fritas (y tantas otras botanas de ese tipo)? De hecho, esta es una de las razones del porque los quesos con alta concentración grasa, son los que mejor se llevan con la cerveza.
Bueno, pues acá hay estudiosos del tema gastronómico que en sus teorías acerca de este punto, le confieren a la cerveza una ventaja sobre otro tipo de bebidas; al comer platillos con altas concentraciones grasas (¡colesterol, ahí te hablan!), las papilas gustativas -esos pequeños receptores del sentido del gusto que tenemos en la lengua- son virtualmente tapadas por una película grasa (suena peor de lo que es) que nos impide captar los sabores de bebidas más complejas, como por ejemplo ciertos vinos, algo que no sucede con muchas de los tipos de cerveza que consumimos, sobre todo las de sabores ligeros y con bajo grado de IBU´s, las cuales, al contrario, además de refrescar el paladar, digamos que limpian esa película grasa al momento de pasar el trago. No en balde, los estadounidenses le llaman coloquialmente “wash down” al hecho de darle un trago a la bebida para pasar el bocado (nothin’ like a cold beer to wash down those ribs, cowboy!).

Un sándwich de salmón, con una buena Stout

En otras entregas de The Beer Daily les hablaremos con más detalle sobre maridajes específicos según el origen de los platillos (carnes, pescados, vegetales, etc.), pero acá les damos un avance sobre algunos platos y las cervezas que mejor se llevan con éstos, simplificado en dos grandes grupos:

Cervezas Ligeras, de cuerpo suave a medio

  • Platillos con encurtidos, escabeches y vinagres
  • Platos orientales cocinados con salsas de soya y agridulces
  • Comida mexicana (acá chambonamente simplificamos, ya que nuestra cocina es muuuy extensa, prometemos ampliar este tema específico)
  • Platillos con buena contracción de pimienta y ajo.
  • Ensaladas preparadas con vinagretas

Cervezas con cuerpo medio y sabores más robustos

  • Embutidos de cerdo de sabores sólidos
  • Pescados ahumados (arenques, por ejemplo)
  • Platillos a base de vegetales ácidos (espárragos, alcachofas, calabacitas)
  • Carnero guisado o asado
  • Platos a base de curry o especias como gengibre
  • Quesos de sabores intensos

En fin, esta fue una pequeña introducción al tema del maridaje de la cerveza, esperamos muy pronto ampliar este interesante tema, que como ustedes se imaginan, da para muchas páginas. Por lo pronto, hacemos una pausa, destapamos una buena cervecita  y la acompañamos con un buen queso Gouda, a ver si nos va bien con ese maridaje.

¡Salud!
TBD Staff 

Para el verano: Landshark

De un dorado intenso, la Landshark y su prominente aleta de escualo en la etiqueta.

Quizás algunos lectores de por acá conozcan o al menos hayan escuchado hablar de Jimmy Buffett, el inquieto músico, productor, actor, emprendedor, escritor, filántropo y cantante estadounidense. O quizás no…pero bueno, el caso acá es que este folclórico personaje es el creador y propietario entre otras cosas de la marca “Margaritaville”, marca asociada a una cadena de restaurantes playeros (en México existe uno en Cancún), hoteles, casinos, electrodomésticos (especializados en máquinas para preparar Margaritas y cocteles), ropa, tequila, muebles, café, comida congelada, dips y aderezos, zapatos, lentes de sol y un montón de cosas más (puedes checar su extensa línea de productos aquí). Y así como es de inquieto el buen Jimmy, y siendo la cerveza un producto ancla en sus restaurantes, pues resultaba medio obvio que tarde o temprano este personaje creara su propia marca de cerveza, para venta tanto en los Margaritaville y Cheeseburger in Paradise (otra cadena de restaurantes playeros co-creada por él) como en tiendas comunes y corrientes.

Como buena “cerveza playera”, es común que te la sirvan con una rodaja de limón

Así, fue en el 2006 cuando la cerveza Landshark nació en el estado de Florida y poco a poco fue ganando adeptos en Estados Unidos, -creemos que más por su imagen asociada a la playa que por su sabor- llegando a ser hoy producida y distribuida por Anheuser Busch, en convenio con Buffett. Por cierto, el nombre Landshark hace referencia al slang estadounidense con el que se refiere a los hombres que andan tratando de “ligarse” bañistas en las playas.

El caso es que en un viaje realizado en semanas recientes nos tocó probar esta cerveza, la cual es del tipo Lager con 4.7% de alcohol. La Landshark es una cerveza de cuerpo ligero con carbonatación media, cuyo aroma es de un dulzor agradable, y su sabor le hace par, ya que notamos por ahí ciertas notas a maíz dulce y cítricos, siendo la presencia de éstos de manera muy sutil. Esta cerveza, cuyo envase transparente deja ver su intenso tono dorado, la probamos directo de la botella en un día que la temperatura rondaba los 39º C, y vaya que nos hizo bien, ya que nos la sirvieron en cubeta con hielo lo cual la hizo aún más apetecible.

Esta Landshark se lleva bien con la comida Tex-Mex

La Landshark es una de esas cervezas que los fanáticos de los sabores robustos critican bastante,- lo cual a juicio propio se nos hace medio desbalanceado ya que muchos la evalúan bajo parámetros de otro tipo- pero sin embargo, si ponemos esta cerveza en el entorno para el cual fue creada, la Landshark es una muy buena opción, ya que no es tan ‘aguada’ como las típicas cervezas estadounidenses del mainstream, teniendo un sabor que resulta muy agradable para acompañar una comida o simplemente disfrutarla en días calientes como los del verano que está llegando, se nota que la mística de Jimmy Buffett al emprender este proyecto cervecero estuvo presente en todo momento, desde la creación de la fórmula, hasta el bautizo de este producto.

Si tienes oportunidad de probar esta Landshark, no la dejes pasar, sobre todo si estás relajado en una playa, o tratando de emular ese momento por ahí en el jardín o la terraza de tu casa.

Cheers!
The Beer Daily Dudes

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Una Yucateca que ya se fue: Carta Clara

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Con una cultura muy particular, Yucatán es un mundo aparte, y eso se demuestra en su comida y bebida. Esta hermosa tierra peninsular le ha dado a México y al mundo joyas gastronómicas, tanto que en años recientes ha llevado a varios top chefs mundiales a conocer de cerca esta cultura con rica herencia maya buscando aplicarla en sus creaciones culinarias. ¿Y es que cómo no reconocerles platillos tan únicos y sabrosos como el relleno negro, la sopa de lima o los papatzules, por ejemplo? Y como comida tan rica siempre va ligada a buena cerveza, Yucatán también ha sido tierra cervecera desde hace muchísimos años, con productos nacidos y producidos en la península, que poco a poco fueron ganando seguidores en otras partes del México, como la cerveza Montejo.

La botella de litro de Carta Clara que tenemos en la colección de TheBeerDaily.com

La botella de litro de Carta Clara que tenemos en la colección de TheBeerDaily.com

Pero hoy les platicaremos un poco sobre una desaparecida cerveza yucateca, se trata de “Carta Clara”, producto que nació en aquellos rumbos a inicios del siglo XX, y que fue producida por Cervecería Yucateca, S.A. ,empresa fundada en Mérida por el Sr. José Ma. Ponce en 1886 y que además produciría la cerveza “León Negra” (luego su nombre mutaría a “Cerveza Negra León” y después a simplemente “Cerveza León”).

La Carta Clara era una cerveza ligerita estilo Pilsen, y fue una de las cartas fuertes de esta cervecería, alcanzando buenos niveles de popularidad y ventas en las décadas de los 40´s, 50´s y 60’s. La Carta Clara era particularmente apreciada por los turistas extranjeros ya que tenía fuerte presencia en centros turísticos de la península tales como en Chichén Itzá, donde se servía en los restaurantes aledaños a la zona arqueológica. Además, durante el apogeo de esta cerveza, el estadio de baseball donde jugaban los Leones de Yucatán (el equipo se llama así en honor a la cerveza oscura de Cervecería Yucateca, quienes eran propietarios del equipo) se llamaba “Parque Carta Clara”.

Aún llena y en buenas condiciones esta Carta Clara de nuestra colección

Aún llena y en buenas condiciones esta Carta Clara de nuestra colección

Aunque en la colección de TheBeerDaily.com contamos con una botella llena de Carta Clara en su versión “caguama”  (que data de principios de los setentas), esta cerveza yucateca fue más popular en su tradicional envase “chaparrito” que era más ancho y bajito que las botellas típicas de la época, por lo cual uno de los slogans publicitarios más recordados de Carta Clara era “la chaparrita que a todos conquista”.

Y como en esta vida nada es eterno incluso para muchos productos en el ámbito cervecero que desaparecen al cambiar generaciones, Carta Clara fue dejando de ser la favorita del bebedor de cerveza yucateco, que ante la llegada de Cerveza Montejo en la década de los sesenta fue cambiándola por esta última, relegándola a ciertos centros de consumo sólamente. Para mediados de la década de los setenta, Cervecería Yucateca decide cesar la producción de esta cerveza, para dedicarle todos sus esfuerzos a la Montejo y a la León. Años después, esta empresa yucateca sería adquirida por Grupo Modelo, impulsando ésta sus marcas como Corona y Victoria, matando toda esperanza de volver a ver la Carta Clara de nuevo en los anaqueles.

Al día de hoy, aunque las marcas Montejo y León permanecen en el mercado -ahora son marcas que Modelo distribuye en todo México-, ya no se producen en Mérida, ya que Modelo se llevó toda la producción a su planta de Tuxtepec, Oaxaca, cerrando definitivamente en el año 2002 las instalaciones de la Cervecería Yucateca; tiempo después estas serían demolidas para erigir ahí un centro comercial (irónico que en ese centro comercial haya ahora un súpermercado que vende productos de la competencia de Modelo).

En fin, esperemos que esta breve artículo sobre la yucateca Carta Clara les haya gustado y si tienen más información sobre esta extinta cerveza mexicana, pueden contactarnos a thebeerdaily@gmail.com

¡Salud!
TBD

fotos ©Carlos Leal Jiménez

¡Feliz día, Mamá!

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Todos los que colaboramos en TheBeerDaily.com les mandamos un gran abrazo a todas las mamás en su día -este 10 de mayo se celebra el día de las madres en México- y brindamos por ellas que nos trajeron a este mundo.

¡Salud por las mamás!
The Beer Daily Dudes

¿Qué tan amarga es tu cerveza? los IBU’s te lo dicen

IBU, tres siglas que nos indican el grado de amargor en nuestra cerveza.

Cuando se habla de cerveza, lo que la mayoría de la gente pregunta además de sí está sabrosa tal o cual marca, es el porcentaje de contenido alcohólico en ésta, pero pocas veces se cuestiona que tan amarga es. Y es que este tema de amargor cervecero va ligado al sabor del producto en cuestión, lo cual como ustedes saben es un tema muy relativo, ya que como dicen por ahí en gustos se rompen géneros; hay gente que prefiere los sabores robustos y con “kick” ante lo cual una cerveza tipo Kolsch o Lager americana se le hará una cerveza débil e incluso la calificará como mala. A la inversa, aquellos que prefieren las cervezas de sabores más dulces, el probar una Guinness por ejemplo, le hará cuestionar su gusto por esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo “se me hace que esto de la cerveceada no es para mi” dirán después de echarse una pinta de esta delicia irlandesa.

Pues bien, para romper con ese tema de los gustos, hace ya muchos años la “Convención Cervecera Europea” en conjunto con la “Asociación Americana de Químicos Cerveceros” (sí, así se llama ese gremio) creó la escala IBU, (International Bitterness Units) que es la métrica con la cual se evalúan las cervezas de acuerdo a su grado de amargor , siendo el referente en todo el mundo en este tema, -aunque en Europa de pronto algunos usan también el EBU, que es el estándar que marcó en un principio la Convención Cervecera Europea, el cual dicho sea de paso es muy parecido al IBU-. El IBU de cada cerveza es medido con un espectómetro y los maestros cerveceros tienen una fórmula para definir el grado de amargor de una cerveza cuando hacen sus recetas.

Esta Ephraim de la Hill Farmstead Brewery cuenta con 280 IBU’s

Quizás te preguntes ¿cómo se produce este amargor en la cerveza? Bueno, éste va directamente ligado a la cantidad de lúpulo que lleve ésta en su preparación, pero esto en relación con los niveles de malta que se usen en la mezcla; a mayor “desbalanceo” de la relación lúpulo/malta a favor del primero en la fórmula, la bebida se tornará más amarga, sin embargo estas notas pueden llegar a ser engañosas en bebidas más pesadas como algunas del tipo Stout, esto por su formulación específica, donde éstas llevan menos carga de malta. Además, en estos años recientes, muchos productores han roto un poco el protocolo cervecero, añadiéndole a las fórmulas de algunos de sus productos, esencias o saborizantes ajenos al proceso -algunos bastante artificiales por cierto- lo cual afecta directamente el grado de amargor de la cerveza en cuestión.

Alpha Fornication, con 2,500 IBU’s es de las cervezas con mayor grado de amargor

El rango de la escala IBU va de 0 a 100 unidades, aunque en realidad hay cervezas en varias partes del mundo que sobrepasan por mucho este límite, como por ejemplo la “Alpha Fornication” de la casa Flying Monkeys que se jacta de tener 2,500 unidades IBU en su mezcla. Otras de estas cervezas que se vuelan la barda en el tema de amargor son la danesa Mikkeller 1000, con 1000 unidades. La también danesa Raasted Festival IPA, es más bajita, pero potente en ese tema, con 335 unidades IBU mientras que la la Hill Farmstead Ephrain tiene 280 unidades de amargor. Para que se den una idea de que tan amargas son estas bebidas,  pongamos  a la Dos Equis Lager como punto referencial: esta cerveza mexicana tiene 23 unidades IBU, que es más o menos el estándar para las cervezas de su tipo. Otra referencia es la Bud Light que cuenta con un nivel  IBU de entre 8 y 11 unidades (por algo muchos se refieren a las cervezas comerciales estadounidenses como “agua”), nada que hacer al lado de las amarguísimas cervezas que les mencionamos anteriormente.

1000 IBU’s tiene esta MIkkeller 1000

En general, las cervezas del tipo Porter tienen entre 20 y 40 IBU´s , las Brown Ale estilo Americano entre 25 y 45 IBU´s, las IPA van de 40 unidades para arriba (muchas sobrepasando las 100 unidades) mientras que las Stout irlandesas van de 25 a 60 unidades.
Pero ojo, el que una cerveza tenga un número alto de unidades IBU no significa que ésta sea imposible de beber, esto depende del balance en su mezcla. Por ejemplo, una cerveza Guinness que tiene un buen nivel de IBU’s es bastante digerible -y deliciosa- debido a su buen balance al momento de formularla. Obvio que a si a una cerveza más ligera como la Landshark (Lager americana) le metiéramos un IBU mayor, ésta sería básicamente imposible de pasar.

En fin, esperamos que esta breve descripción del tema de las unidades de amargor les haya  aclarado un poco ese punto del porqué de pronto algunas cervezas en sus descripciones ponen esas tres siglas; esperamos ampliar sobre el tema en futuras entregas de The Beer Daily.

Por lo pronto, ustedes abran una cerveza y a disfrutar…

¡Salud!
>>TBD Staff