¡Feliz día Internacional de la cerveza!

Aunque ya antes les habíamos hablado del Día Nacional de la Cerveza que se se celebra en Estados Unidos el 7 de abril, hoy se celebra en este planeta (y en la Estación Espacial Internacional) el Día Internacional de la Cerveza, evento que nace en 2007 por iniciativa de unos fanáticos cheleros que decidieron que esta bebida tuviera su día, fechándolo para que sea siempre el primer viernes de agosto.

Uno de los gráficos oficiales del International Beer Day

Uno de los gráficos oficiales del International Beer Day

Según sus promotores, este Día Internacional de la Cerveza es una celebración mundial a esta sabrosa bebida , que se lleva a cabo en bares, pubs, cervecerías y en general en todo lado que haya cerveza. Durante el 2012 , esta festividad se celebró oficialmente en 353 eventos, esto en 207 ciudades de 50 países.

A diferencia de otros años, donde en México se veía  nula promoción a este Día Internacional de la Cerveza,  (nosotros y otros pocos blogs cerveceros en Mx le dimos vuelo a la nota desde el 2013) ahora sí algunas de las cervecerías, tanto artesanales como macro, se subieron al tren y publicaron comunicación alusiva en sus redes sociales y eso es bueno para los fanáticos de la cultura cervecera.

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Bueno, como ya saben de este día especial, a sacar algunas sabrosas cervezas, y decir ¡salud por el Día Internacional de la Cerveza, damas y caballeros!

The Beer Daily Dudes

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pd: acá pueden visitar el sitio oficial de esta celebración (en inglés)

Y la cerveza…¿con qué se come?

Una introducción al maridaje cervecero en esta entrega de TheBeerDaily.com

En tiempos recientes el tema del maridaje entre comida y bebida se ha incrementado en la cultura del “buen vivir amatéur”, esto debido en gran medida a mayores espacios  dedicados al arte del buen comer (y beber) en los medios de comunicación. Así, cada vez más, escuchamos pláticas sobre que tipo de platillo le va a tal o cual vino tinto, blanco o rosado, o que sabores son los que hacen mejor match con ciertas mezclas de café, mucho de esto también a causa del incremento de tiendas especializadas en estos menesteres gastronómicos.

¿Pero qué hay de la cerveza? ¿porqué no se habla mucho de los maridajes de esta bebida que es la tercer más consumida en el planeta después del agua y el té?. Quizás la causa más común sea que a diferencia del vino, la cerveza es una bebida más “común” (y nótese que acá lo entrecomillamos) y con un aire de menor sofisticación que muchos de sus primos etílicos. Sin embargo, con el advenimiento de nuevas e interesantes variantes de esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo, así como la creciente cultura cervecera independiente -y por ende con mayores contribuciones a la cultura gastronómica- en varias partes del mundo (México no es la excepción), ya se comienza a hablar de guías de maridaje entre la cerveza y diferentes tipos de comida. Ojo, no es que nunca hayan existido guías de maridaje en torno a la cerveza, es sólo que hasta ahora se comienzan a ver más.

Como todo tema de maridaje, siempre habrá ciertos puntos en los cuales no haya un criterio totalmente establecido, porque acá, como casi todo en la vida, entran los gustos de cada quien. Sin embargo, hay ciertas guías de origen químico (por la composición de los sabores de ciertos alimentos, no porque estos sean de origen artificial), que nos permiten definir ciertos puntos de encuentro entre estilos de cerveza y tipos de comida.

La comida mexicana va bien con cervezas ligeras en sabor y cuerpo

Entre estos podemos destacar, de manera general,  que la cerveza se lleva excelente con los tonos ácidos de ciertos ingredientes, como por ejemplo aquellos platillos que contienen encurtidos, salsas picantes (o chiles dentro de sus guisos), tomates verdes y rojos, ya que estos contienen un buen nivel de acidez, vinagretas (por ello muchas ensaladas se complementan a la perfección con una chelita), e incluso platillos que en sus condimentos “laterales” (no parte de la preparación del mismo plato) lleven buenas dosis de mostazas, “relish” y ketchup.  En este tema de la acidez en la comida, la cerveza es la ideal compañera, ya que otras bebidas alcohólicas no la llevan bien con estos tonos, ¿se imaginan acompañar un buen chicharrón en salsa verde o un queso en salsa de chiles de árbol y morita con un Cabernet Sauvignon?  Nosotros tampoco.

¿Qué tal unas costillas a la BBQ con una buena lager?

Otro sabor que va bien con la cerveza es el de origen ahumado, como por ejemplo muchas de las variantes de salchichas y costillas de cerdo ahumadas, esto debido a que la cerveza hace un contrapunto en el sabor “duro” de estos platillos expuestos al humo de diferentes leñas como ingrediente esencial en su preparación.

¿Pero qué hay de los platillos con alta concentraciones de grasa animal y vegetal? Se han puesto a pensar el porqué la cerveza se lleva tan bien con los embutidos, la carne de cerdo, los cortes tipo rib eye, arrachera, etc.,  las papas fritas (y tantas otras botanas de ese tipo)? De hecho, esta es una de las razones del porque los quesos con alta concentración grasa, son los que mejor se llevan con la cerveza.
Bueno, pues acá hay estudiosos del tema gastronómico que en sus teorías acerca de este punto, le confieren a la cerveza una ventaja sobre otro tipo de bebidas; al comer platillos con altas concentraciones grasas (¡colesterol, ahí te hablan!), las papilas gustativas -esos pequeños receptores del sentido del gusto que tenemos en la lengua- son virtualmente tapadas por una película grasa (suena peor de lo que es) que nos impide captar los sabores de bebidas más complejas, como por ejemplo ciertos vinos, algo que no sucede con muchas de los tipos de cerveza que consumimos, sobre todo las de sabores ligeros y con bajo grado de IBU´s, las cuales, al contrario, además de refrescar el paladar, digamos que limpian esa película grasa al momento de pasar el trago. No en balde, los estadounidenses le llaman coloquialmente “wash down” al hecho de darle un trago a la bebida para pasar el bocado (nothin’ like a cold beer to wash down those ribs, cowboy!).

Un sándwich de salmón, con una buena Stout

En otras entregas de The Beer Daily les hablaremos con más detalle sobre maridajes específicos según el origen de los platillos (carnes, pescados, vegetales, etc.), pero acá les damos un avance sobre algunos platos y las cervezas que mejor se llevan con éstos, simplificado en dos grandes grupos:

Cervezas Ligeras, de cuerpo suave a medio

  • Platillos con encurtidos, escabeches y vinagres
  • Platos orientales cocinados con salsas de soya y agridulces
  • Comida mexicana (acá chambonamente simplificamos, ya que nuestra cocina es muuuy extensa, prometemos ampliar este tema específico)
  • Platillos con buena contracción de pimienta y ajo.
  • Ensaladas preparadas con vinagretas

Cervezas con cuerpo medio y sabores más robustos

  • Embutidos de cerdo de sabores sólidos
  • Pescados ahumados (arenques, por ejemplo)
  • Platillos a base de vegetales ácidos (espárragos, alcachofas, calabacitas)
  • Carnero guisado o asado
  • Platos a base de curry o especias como gengibre
  • Quesos de sabores intensos

En fin, esta fue una pequeña introducción al tema del maridaje de la cerveza, esperamos muy pronto ampliar este interesante tema, que como ustedes se imaginan, da para muchas páginas. Por lo pronto, hacemos una pausa, destapamos una buena cervecita  y la acompañamos con un buen queso Gouda, a ver si nos va bien con ese maridaje.

¡Salud!
TBD Staff 

¿Qué tan amarga es tu cerveza? los IBU’s te lo dicen

IBU, tres siglas que nos indican el grado de amargor en nuestra cerveza.

Cuando se habla de cerveza, lo que la mayoría de la gente pregunta además de sí está sabrosa tal o cual marca, es el porcentaje de contenido alcohólico en ésta, pero pocas veces se cuestiona que tan amarga es. Y es que este tema de amargor cervecero va ligado al sabor del producto en cuestión, lo cual como ustedes saben es un tema muy relativo, ya que como dicen por ahí en gustos se rompen géneros; hay gente que prefiere los sabores robustos y con “kick” ante lo cual una cerveza tipo Kolsch o Lager americana se le hará una cerveza débil e incluso la calificará como mala. A la inversa, aquellos que prefieren las cervezas de sabores más dulces, el probar una Guinness por ejemplo, le hará cuestionar su gusto por esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo “se me hace que esto de la cerveceada no es para mi” dirán después de echarse una pinta de esta delicia irlandesa.

Pues bien, para romper con ese tema de los gustos, hace ya muchos años la “Convención Cervecera Europea” en conjunto con la “Asociación Americana de Químicos Cerveceros” (sí, así se llama ese gremio) creó la escala IBU, (International Bitterness Units) que es la métrica con la cual se evalúan las cervezas de acuerdo a su grado de amargor , siendo el referente en todo el mundo en este tema, -aunque en Europa de pronto algunos usan también el EBU, que es el estándar que marcó en un principio la Convención Cervecera Europea, el cual dicho sea de paso es muy parecido al IBU-. El IBU de cada cerveza es medido con un espectómetro y los maestros cerveceros tienen una fórmula para definir el grado de amargor de una cerveza cuando hacen sus recetas.

Esta Ephraim de la Hill Farmstead Brewery cuenta con 280 IBU’s

Quizás te preguntes ¿cómo se produce este amargor en la cerveza? Bueno, éste va directamente ligado a la cantidad de lúpulo que lleve ésta en su preparación, pero esto en relación con los niveles de malta que se usen en la mezcla; a mayor “desbalanceo” de la relación lúpulo/malta a favor del primero en la fórmula, la bebida se tornará más amarga, sin embargo estas notas pueden llegar a ser engañosas en bebidas más pesadas como algunas del tipo Stout, esto por su formulación específica, donde éstas llevan menos carga de malta. Además, en estos años recientes, muchos productores han roto un poco el protocolo cervecero, añadiéndole a las fórmulas de algunos de sus productos, esencias o saborizantes ajenos al proceso -algunos bastante artificiales por cierto- lo cual afecta directamente el grado de amargor de la cerveza en cuestión.

Alpha Fornication, con 2,500 IBU’s es de las cervezas con mayor grado de amargor

El rango de la escala IBU va de 0 a 100 unidades, aunque en realidad hay cervezas en varias partes del mundo que sobrepasan por mucho este límite, como por ejemplo la “Alpha Fornication” de la casa Flying Monkeys que se jacta de tener 2,500 unidades IBU en su mezcla. Otras de estas cervezas que se vuelan la barda en el tema de amargor son la danesa Mikkeller 1000, con 1000 unidades. La también danesa Raasted Festival IPA, es más bajita, pero potente en ese tema, con 335 unidades IBU mientras que la la Hill Farmstead Ephrain tiene 280 unidades de amargor. Para que se den una idea de que tan amargas son estas bebidas,  pongamos  a la Dos Equis Lager como punto referencial: esta cerveza mexicana tiene 23 unidades IBU, que es más o menos el estándar para las cervezas de su tipo. Otra referencia es la Bud Light que cuenta con un nivel  IBU de entre 8 y 11 unidades (por algo muchos se refieren a las cervezas comerciales estadounidenses como “agua”), nada que hacer al lado de las amarguísimas cervezas que les mencionamos anteriormente.

1000 IBU’s tiene esta MIkkeller 1000

En general, las cervezas del tipo Porter tienen entre 20 y 40 IBU´s , las Brown Ale estilo Americano entre 25 y 45 IBU´s, las IPA van de 40 unidades para arriba (muchas sobrepasando las 100 unidades) mientras que las Stout irlandesas van de 25 a 60 unidades.
Pero ojo, el que una cerveza tenga un número alto de unidades IBU no significa que ésta sea imposible de beber, esto depende del balance en su mezcla. Por ejemplo, una cerveza Guinness que tiene un buen nivel de IBU’s es bastante digerible -y deliciosa- debido a su buen balance al momento de formularla. Obvio que a si a una cerveza más ligera como la Landshark (Lager americana) le metiéramos un IBU mayor, ésta sería básicamente imposible de pasar.

En fin, esperamos que esta breve descripción del tema de las unidades de amargor les haya  aclarado un poco ese punto del porqué de pronto algunas cervezas en sus descripciones ponen esas tres siglas; esperamos ampliar sobre el tema en futuras entregas de The Beer Daily.

Por lo pronto, ustedes abran una cerveza y a disfrutar…

¡Salud!
>>TBD Staff 

¡Otra cerveza a la corte!

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Pues parece que en estos tiempos está de moda andar destapando casos de deshonestidad por todos lados (Panama Papers, por ejemplo) y tristemente la cerveza no se escapa de esta tendencia. Si son asiduos lectores de este blog, recordarán que hace unos meses les hablamos del caso de la cerveza Red Stripe y su demanda en una corte del estado de California (además del caso de Beck’s, hecha en Estados Unidos), pues bien, estos días salió a flote un asunto de similares características, pero en torno a la cerveza belga Leffe, la cual ha sido demandada en una corte federal de Miami por un estadounidense de nombre Henry Vasquez.

A diferencia de los casos de Red Stripe  y Beck’s en los cuales el tema era su origen geográfico, acá la demanda gira alrededor de cómo está producida esta cerveza, ya que según los documentos presentados a la corte, el demandante indica que AB-Inbev (dueños de la marca Leffe) da a entender (erróneamente) que esta cerveza es elaborada de manera artesanal por monjes de una abadía en Bélgica, esto por los textos en su etiqueta los cuales indican que Leffe “fue producida y perfeccionada  originalmente por monjes belgas” aunado a la imagen gráfica de una torre de abadía “la cual apoya aún más el mensaje de que esta cerveza está producida artesanalmente en Leuven, Bélgica”.

La verdad es que aunque su imagen tiene todo el estilo de cerveza tradicional, la Leffe ese hace en la misma planta donde surgen millones de litros de Stela Artois, ya que la abadía de Leffe fue destruida en 1794; de hecho, la planta de AB-Inbev en esa población tiene una capacidad instalada de producción de 238 millones de galones de cerveza al año…y no trabaja por ahí ningún monje. Vaya, en cierta manera este señor Vasquez tiene razón en su reclamo, el cual busca que AB-Inbev compense a todos los consumidores de Leffe que hayan comprado esta cerveza en los Estados Unidos los últimos cuatro años, además de que haga público el hecho de que esta cerveza no está hecha por monjes.

Al parecer AB-Inbev no la tiene fácil sobre todo en esa corte donde ya se las vio negras, ya que hay precedentes como el de Beck’s, caso en el cual tuvo que desembolsar mucho dinero (una cifra cercana a los $20,000,000 USD) por mentir acerca de su origen alemán. En fin, a ver que sucede con esta demanda.

¡Salud!
TBD Staff

Moooo!…unas vacas cerveceras

Ahora que llegó el otoño, las cervezas “duras” se vuelven aún más populares; aprovechando el clima frío, pintas y pintas de Stouts vuelan de los anaqueles y se sirven en mayores cantidades en los bares y pubs del hemisferio norte (cabe recordar que en el hemisferio sur, ahora comienza la primavera, si no pregúntenle a los Kiwis).

Lo que poca gente sabe, es que las oscuras cervezas estilo Stout se dividen en varias categorías, tales como las Porters (sí, éstas son de la familia Stout), Stouts Irlandesas, las Oatmeal Stouts (sí, con avena), las de chocolate, café y hasta las Stouts de almeja. Pero además, existe una categoría que tiene la particularidad de contar con producto lácteo en su preparación, hablamos de las Milk Stout o Stouts de leche.

Una Milk Stout americana, de la casa Left Hand

Estas cervezas, que también son conocidas como Cream Stouts o Stouts Dulces, llevan lactosa en su fórmula; y si se preguntan, qué demonios es esto, la lactosa es un azúcar derivada de la leche de vaca, presente en un montón de productos que consumimos día a día. Este componente lácteo le añade un toque de dulzura, cuerpo y por supuesto calorías a la cerveza base -stout, obviamente- debido a que ésta (la lactosa) no puede ser fermentada por la levadura cervecera durante su preparación. El toque dulce que le pone la lactosa a la mezcla, hace que se contrarreste un poco el carácter duro de las cervezas stout, por eso algunos puristas de las cervezas pesadas no ven bien a muchos parroquianos que piden estas lecheras cheves en un bar, cuestión de gustos ¿no?

Normalmente, el contenido alcohólico de las Milk Stouts oscila entre el 4 y el 7.5% ABV, aunque por ahí de pronto algún maestro cervecero “rebelde” se las ingenia para subirle el porcentaje de alcohol en la mezcla y así ponerle más kick a su creación.

Un viejo anuncio vendiendo a esta bebida como un tónico

Como dato curioso, en los siglos XIX y XX se consideraba a las Milk Stouts como un alimento nutritivo, e incluso se les prescribía a las madres que estaban en periodo de lactancia, esto lógicamente por tener un derivado de la leche de vaca, lo cual era aprovechado por los productores de estas cervezas como instrumento de mercadotecnia para vender más. Sin embargo, durante la década de 1940, el gobierno británico prohibió que se usara la palabra “Leche” así como imágenes de vacas, botes lecheros y similares en las etiquetas de las botellas y publicidad de este producto, naciendo ahí el otro nombre con el que se conoce a esta cerveza: “Sweet Stout”.

La británica St. Peter’s

Después de pasar algún tiempo medio en el anonimato, en años recientes este tipo de cerveza ha tenido un renacimiento, siendo producida tanto en Europa como en América, principalmente por casas independientes. De hecho, en Estados Unidos, cerveceras como la Left Hand  Brewing Company de Colorado y la Duck-Rabbit Craft Brewery de Carolina del Norte, se han hecho una buena reputación produciendo excelentes Stouts Lecheras. Otras marcas que también son dignas de mención, son la Tallgrass Buffalo Sweat, la Lancaster Milk Stout y la St.Peter’s Cream Stout, esta última producida en Inglaterra.

¿Cómo ven? ¿se les antoja una cervecita de estas en este otoño?  Habrá que ir a comprar unas y acompañarlas con un buen pastel de chocolate…

Cheers!
TBD Staff

¡A juicio, por mentirosa!

redtripeajuicioTBDPues con la novedad de que otra cerveza se une a la lista de productos que han sido llamados ante la justicia  por…digamos que decir verdades a medias en torno a sus orígenes.  Ahora le tocó a la cerveza Red Stripe, marca de origen Jamaiquino que toooodo mundo cree que está hecha en algún lugar de ese país caribeño, pero que como muchas marcas de alcance global, estos días se produce localmente en los mercados que atiende (como la Heineken que se vende en México, por ejemplo).

Pues resulta que la semana pasada, dos personas interpusieron una demanda en una corte federal de San Diego, California, en contra de Diageo (el gigante multinacional de bebidas alcohólicas que es dueño de la marca Red Stripe), alegando que dolosamente dan a entender que esta cerveza  que se vende en el mercado estadounidense está hecha en Jamaica, debido al uso de frases en su empaque tales como “Jamaican Style Lager” (Lager estilo Jamaiquino) y “Taste of Jamaica” (el sabor de Jamaica).

Y aunque originalmente la Red Stripe que se vende en Estados Unidos sí era producida en Kingston Jamaica, desde el 2012 Diageo movió la producción de esta cerveza  (para consumo sólo en Estados Unidos) a una de sus plantas en Latrobe, Pennsylvania. Diageo cita que es claro al indicar que en la botella viene impresa la leyenda “Producida y embotellada por Red Stripe Beer Company, Latrobe, PA”, pero los abogados de la parte demandante afirman que esta frase “no es fácilmente notada por los consumidores” y que además “las botellas de Red Stripe que se vende en Estados Unidos es similar a las que se producen en Jamaica y que se venden en otros mercados fuera de la isla”. Además, en la demanda se acusa a Diageo de vender la Red Stripe hecha en Estados Unidos con un precio “sustancialmente más alto que la mayoría de las cervezas nacionales”, a pesar de ser producida domésticamente y usando insumos nacionales.  Cabe aclarar que en muchos otros países la Red Stripe que se vende ahí, sigue siendo producida en Jamaica.

Esta demanda es similar a las que enfrentó AB InBev hace poco tiempo, en torno al origen de sus productos Kirin y Beck’s, en las cuales esta empresa tuvo que reembolsar buena cantidad de dinero a consumidores por mentir en el origen de sus productos. ¿Irá a pasar algo similar con Diageo y Red Stripe?, habrá que estar al pendiente

¡Salud! TBD Staff

Continúa con éxito “Cerveza México” en el D.F.

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Nombrado por sus organizadores como el evento más completo sobre cerveza en América Latina, “Cerveza México” llega ya a su tercer día, con interesantes actividades para todo aquel que ande en el mundo cervecero, ya sea amateur o profesional del ramo.  Este evento que se está llevando a cabo en el World Trade Center de la Ciudad de México se ha dividido en tres rubros: Congreso,Competencia y Exposición. En la parte de Congreso, varias destacadas personalidades del ámbito cervecero mexicano y de otras partes del mundo, entre los que destacan José Calderoni de Cervecería Propaganda y Brian Faivre  de Deschutes Brewery han compartido sus experiencias con los asistentes.

La parte relacionada a la Expo abre del jueves 5 al sábado 7 de septiembre, contando con presencia de muchas cervecerías, así como otros jugadores de la industria cervecera en México y América Latina; los boletos para accesar a este evento se pueden adquirir en el mismo World Trade Center.

¿Te interesa asistir? En la página oficial de Cerveza México encuentras más información, si te late este evento, dale una checada.

¡Salud!
TBD Staff