Nuevamente te viajamos a Francia (de manera virtual, pues) para presentarles otra de las cervezas que se venden por allá y que tienen un alcance local, por ello no son muy conocidas por estas latitudes; nos referimos a la Mosel Bier, cerveza con apelativo medio alemán, pero que se produce en Francia, aunque a muy pocos kilómetros de la frontera con Alemania, concretamente en el poblado de Saverne, de hecho su nombre comercial se debe al río Mosela (Mosel en alemán), pluvial que recorre tres países, Francia, Luxemburgo y Alemania y que desemboca en uno de los ríos más famosos de Alemania, el Rhin.
Pues bien, después de los datos geográficos, hablemos brevemente de esta cerveza franchutte; esta cheve es de las que entran en la categoría “value”, es decir, cerveza muy accesible (en materia de precio) que se distribuye en supermercados principalmente, lo cual ya les va dando a ustedes una idea de qué esperar en torno a este producto, cuya disponibilidad es principalmente en latas de 473ml. Con 5% ABV, la Mosel Bier es una cerveza que quiere ser una eurolager, pero a nuestro sentir, se queda corta, ya que en materia de cuerpo, esta es más aguada que otras eurolager de mayor precio, y con mucho mayor nivel de carbonatación, lo cual de pronto te hace sentir que estás bebiendo más un refresco que una cerveza. En aromas, esta cerveza francesa presenta ciertas notas a frutos, pero con un sentir artificial por ahí, poco placentero al olfato.
En temas de sabor, este, aunque no es algo excepcional, no es tan malo como su aroma lo pudiera predecir; en el trago de entrada esta Mosel Bier se sienten notas maltosas y de algunos jarabes por ahí, mientras que al pasar el trago es cuando ya te deja una sensación ligeramente amarga, con cierto toque metálico pero sin ser molesto en extremo.
En fin, si de pronto andan por tierras francesas y la ven en un supermercado exhibida junto a alguna Kronenbourg o Pelforth, les recomendamos estas dos últimas, más o menos andan en el mismo rango de precio y no se sienten tan value. Ahora que si quieren probarla para que no les cuenten, pues díganle Oui a esta Mosel Bier, así ya no quedan con las ganas. Au revoir!
¡Salud!
The Beer Daily Dude
Se llegó la época de halloween de nuevo, les deseamos que pasen esta noche de brujas de gran manera, sólo acuérdense que si van a beber, llévensela tranquila y olvídense de andar manejando, aunque sea que anden en escoba, ¿va?

El tema de crear productos sustentables ya no es una moda, sino una necesidad para la humanidad, debido a las alarmantes cifras de basura en los mares, ríos y en general en nuestro planeta. Y si hay una categoría de productos de consumo masivo que genera toneladas de basura al día, es la de las bebidas, entre las cuales la cerveza está presente, aunque en menor medida que el agua purificada y las gaseosas, dicho sea de paso.
Según una nota de prensa de Carlsberg Group, estos desarrollos son parte de su política de innovación de envases sostenibles y una parte clave de su programa de sustentabilidad, llamada “Together Towards ZERO” (algo así “juntos rumbo al cero”), que incluye su compromiso con las emisiones de carbono CERO en sus cervecerías y una reducción del 30% en su cadena de valor completa de carbono huella para el 2030.
Carlsberg inició el proyecto para desarrollar una botella hecha de fibras de cartón en 2015 junto con los expertos en innovación ecoXpac, la empresa danesa de envasado BillerudKorsnäs e investigadores de la Universidad Técnica Danesa, con el apoyo del Fondo de Innovación de Dinamarca . Estos esfuerzos combinados han dado como resultado la aparición de Paboco®, la Paper Bottle Company, una empresa conjunta entre BillerudKorsnäs y el especialista en fabricación de botellas Alpla. Aunado a ello, empresas como Absolut, Coca Cola Company y L´Oreal se han unido a la iniciativa, creando juntos la “comunidad de botellas de papel”, buscando también lanzar productos de sus marcas en este tipo de envases.
Aunque el titulo de este post les pueda referir al famoso discurso de Kennedy en 1963 (bueno, la neta solo a los que les gusta la historia, al resto no), la realidad es que acá hablamos de una cheve que les quisimos presentar hoy y que tiene un alma media mezclada, con esencias danesas, alemanas (obvio), belga y hasta un poquito latinoamericana; hablamos de la Hallo Ich Bin Berliner Weisse, Passion Fruit, cerveza creación de la venerada casa danesa Mikkeller, famosa por sus inusuales mezclas y por aventurarse en la cultura gastronómica en varios mercados, esto a través de pubs y restaurantes medio temáticos.
Como su nombre lo indica, esta cerveza es una del tipo Berliner Weisse, cervezas de trigo, cuyo origen son en Berlin y que tienen como característica su bajo contenido alcohólico y respetable nivel de acidez, a las cuales tradicionalmente se les añade algún jarabe de fruta, como frambuesa, durazno y así. Pues bien, esta de Mikkeller viene aderezada con jarabe de Maracuyá (por ello les decíamos que también tiene un poco de alma latinoamericana) y presenta un tono amarillo pálido, con la consistencia “lechosa” de este tipo de cervezas. De un ligerito 3.7% ABV, la cerveza en cuestión presenta notas cítricas y por supuesto a Maracuyá (también conocida como passion fruit, por si no saben cual es). En cuestión del gusto, a esta cerveza hecha en Bélgica, se le nota bastante claro su sabor diferenciador, aunque a nivel personal sentimos un poco artificial el sabor a la fruta, quizás se deba a un tema de oxidación de la misma, le daremos el beneficio de la duda.
Esta Hallo Ich Bin Berliner Weisse, Passion Fruit no la hemos visto a la venta en México, nosotros la conseguimos en una tienda de vinos en Texas, pero si les gustan las Berliner Weiss y el sabor de la Maracuyá, pruébenla, igual y si les gusta. Y si no es lo suyo, mejor déjenla pasar y concéntrense en otras cheves de los Mikkeller, al cabo tienen muchas opciones para elegir.
Después del éxito en España de Jameson Caskmates —un whiskey envejecido en barriles de cerveza artesanal—, esta marca de whiskey se dio a la creación de Sine Metu, una cerveza artesanal que termina su proceso de elaboración en las barricas del whiskey irlandés.
Con este proyecto, la marca Jameson vuelve a demostrar que cerveza y whiskey se llevan muy bien,y son mucho más que compañeros de bodega como alguien dijo por ahí.
Esta Sine Metu es una edición limitada, por ello su producción contará solo con 2980 unidades en botella de 330ml, las cuales estarán a la venta en varias regiones de España y en algunos puntos especializados en otros países más allá de la península ibérica. En la etiqueta, whiskey y cerveza se funden en un diseño donde conviven un zorro, que representa el lema familiar de Jameson, y un búho, emblema inconfundible de La Quince.
Francia, la tierra de los baguettes, la alta cocina, el queso, el buen vino…¿y de la cerveza?
Una de las marcas más reconocidas con orígenes en esa región es la Pelforth, que es fácilmente identificada por su imagen de un pelícano; de hecho el primer nombre de esa cerveza era ‘Pélican’, allá en 1914 que fue cuando se fundó y hasta inicios de la década de los setenta, cuando se cambió al Pelforth actual, nombre que es una palabra compuesta por los vocablos Pélican+Fort (según esto, porque sus cervezas eran consideradas fuertes en malta y lúpulo). En fin, el caso es que esta marca maneja varios estilos de cerveza, entre los que destacan la Blonde y la Brune, siendo la primera la que les presentamos hoy en este blog cervecero.
La Pelforth Blonde (5.8% ABV) es una lager de color dorado estándar, con cuerpo ligero y carbonatación media que ayuda a generar una ligera corona de espuma al servirla en el vaso; de aromas ligeramente dulces, el sabor de esta cervecita franchute es lo esperado de una eurolager de consumo masivo: dulzor característico de la malta, pequeños trazos de cítricos y notas a maíz por ahí, con un amargor muy ligero y un finish que te deja el paladar sintiendo los grados de alcohol estipulados en la lata. ¿Refrescante? por supuesto. ¿Fuera de lo común? no, a final de cuentas es una cerveza para las masas y por lo tanto no se le puede pedir mucho. ¿Disfrutable? Totalmente, sobre todo en días de calor y acompañada de una buena tabla de quesos maduros y un pan de centeno.
Cierto, esta Pelforth Blonde no es la mejor cerveza de consumo masivo de Francia, pero sí resulta una muy buena opción cuando te la topas en un supermercado a buen precio y helada (no a temperatura ambiente como muchos euros acostumbran sus cheves), así que sí es opción si de pronto andamos de un lado a otro y se antoja algo refrescante sin complicaciones.
Como nos gusta andar de un lado para otro, pues que regresamos al corazón del Hill Country en Texas, para presentarles brevemente una cerveza originaria de Fredericksburg, de la casa Pedernales Brewing Co,, cervecería que desde el nacimiento de este blog ha estado presente en nuestras reseñas; en esta ocasión nos decantamos por su versión Hefe-Weizen, la cual no tiene un nombre propio sino que va firmada simplemente con la marca genérica de esta cervecería texana.
De 5 % de ABV, la Pedernales Hefe-Weizen es una cerveza ligera de cuerpo, de color dorado opaco que en aroma presenta notas a frutas (algo de plátano por ahí), clavo y algo de cítricos, medio característicos de este estilo; en el sentido del gusto, esta texana nos pareció un poco ligera para una cheve de su estilo, sobre todo al momento del primer trago, notándose por ahí los cítricos que percibió nuestra nariz, con un cierre ligeramente amargo.
Esta cerveza la encuentras en tiendas como Lúpulo Cerveza Store