Buena cerveza, buena comida: “La Buena Barra”

De entrada, con nuestras cervezas, en "La Buena Barra" nos sirvieron totopos, con una salsa roja molcajeteada con aguacate y pequeños trozos de queso, bastante buena.

Aprovechando que es mediados de semana, salimos en busca de un nuevo restaurante en el área de San Pedro Garza García -municipio del área metropolitana de Monterrey-  que un buen amigo del Staff de TBD nos había recomendado, se trata del lugar llamado  “La Buena Barra”, de la nueva Plaza Lúa, en las calles de Ricardo Margáin y Río Missouri, en el mero corazón de la colonia Del Valle, lugar que tiene buenos restaurantes, entre los que se encuentra también “La Bodeguita de en Medio”.

Considerado como sus dueños como una “Cantina Contemporánea”, este restaurante sigue la línea que cada vez más se ha popularizado en esta ciudad, que es comida mexicana que mezcla lo habitual con un pequeño twist de ‘sofisticación’, preparado con muy buen sazón, al estilo de los sabores de las viejas cantinas de Monterrey -que reseñaremos en otra ocasión-; además, su decoración va de acuerdo con este concepto gastronómico al mezclar con buen gusto formas y materiales del restaurante clásico regiomontano con la modernidad arquitectónica de nuestros tiempos.

Al ser este un blog dedicado a la cerveza, lo primero que preguntamos fue qué tipo de cervezas manejaban, contestando Antonio, nuestro mesero, de manera cortés que nos recomendaba las de “Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma”, recomendándonos pedir en especial una Indio o bien una Bohemia, acompañada de un caballito de tequila “Tradicional”. Esta ocasión dejamos pasar el tequila, optando por acompañar los alimentos con Dos Equis Lager, Bohemia Clara y por supuesto una nortenísima Carta Blanca, algunas de las cuales acompañamos con una mezcla de Michelada. Las cervezas estaban en su temperatura ideal para nuestros estándares regiomontanos, incluso la Dos Equis venía a punto de hielo, lo cual es algo común para el consumidor de esta norteña y calurosa ciudad.

Para acompañar estas cervecitas, optamos por pedir al centro varias “entradas”: un chicharrón de rib eye con guacamole, una orden de fideo seco, que acá sirven con jocoque y un aceite con chile piquín, así como un queso panela a la parrilla, que se sirve también con chiles piquines rojos tatemados, lo cual le da un sabor bastante bueno a este queso fresco; para estos tres platos, nos sirvieron con tortillas de maíz recién hechas, y una salsa molcajeteada. Los tres platillos estuvieron bastante sabrosos, sin caer pesados, siendo nuestro preferido el queso a la parrilla, por tener una mezcla de sabores bien balanceados, ideales para los tipos de cheve que pedimos. Mención aparte merece el jocoque con aceite y piquín con el que acompañan el fideo seco en este restaurante. Al no traer mucha hambre, decidimos ya no entrarle a los platillos fuertes, máxime que las porciones de estas ‘entradas’ degustadas son generosas, pero sin caer en porciones grotescas, así que tendremos que volver a este lugar a probar algunos otros platillos, que según lo que vimos en el menú y en las mesas contiguas, prometen una buena experiencia al paladar.

Ciertamente este lugar no es para ir todos los días -sus precios no son económicos- pero bien vale la pena darse un gusto de vez en cuando,  sobre todo si alcanzas mesa en su terraza, en una tarde de primavera/verano. En resumen, y sin ser críticos gastronómicos, este lugar nos gustó, por su buena atención, buena sazón en sus platillos y sobre todo por tener la cerveza bien helada, como acá nos gusta tomarla. Si tienes oportunidad, date la vuelta a “La Buena Barra”, creemos que no te va a caer mal tomarte unas cervecitas en este lugar de San Pedro.

¡Salud!

TBD Staff

¡Esta rubia es una Quilmes, Ché!

La etiqueta de Quilmes, con los colores de la bandera Argentina y su clásica tipografía.

Esta ocasión en The Beer Daily les traemos a la argentina más famosa en el extranjero, no, no hablamos ni de Evita, ni de la selección de Messi y compañía, nos referimos a la cerveza clara Quilmes, embotellada en la Argentina por Cervecería y Maltería Quilmes, empresa fundada en 1888 por un imigrante alemán.  Según cifras de 2010, esta marca tenía cerca de un 70% del mercado de cerveza nacional en Argentina, lo cual habla de su popularidad en el país de Diego Armando Maradona y Carlos Gardel. 

En esta cerveza es claramente reconocible su origen pampero al ver el diseño de su etiqueta con los colores nacionales de Argentina; además, muchas personas en el exterior, fanáticos del fútbol sobre todo, conocieron esta marca por estar durante muchos años asociada a clubes insignia del fútbol gaucho como Boca Jrs. o River Plate, e incluso ser el sponsor de la selección nacional argentina. Aunque ahora es parte del grupo cervecero mundial Inbev, la comunicación oficial de esta marca hace énfasis en que varios de los ingredientes de Quilmes, son aún de origen patagónico.

Con un marcado color dorado, esta cerveza es de un suave sabor, de tonos semidulces, y con un aftertaste muy ligero; la probamos sirviéndola en vaso pilsner y el nivel de espuma que generó fue bueno considerando ser una cerveza lager de cuerpo poco robusto, aunque ésta desapareció muy rápido dejando poco rastro de que alguna vez existió una blanca espuma ahí; el cuerpo de la misma se siente un poco débil, pero decimos esto no como sinónimo de malo, sino que es simplemente el estilo de esta cerveza sudamericana, similar al de muchas cervezas mexicanas, pues.  Esta dorada Quilmes es una cerveza con contenido de alcohol de 4.9% ABV, según su etiqueta, aunque siendo sinceros la sentimos con menos graduación, pero bueno habrá que hacerle caso a la etiqueta ¿no?

En resumen, esta argentina Quilmes es sabrosa si andas en el mood de una cerveza ligerita sin muchos compromisos; eso sí, tómala bastante helada; al probar la segunda cerveza de esta marca -y del mismo lote-, ya con temperatura menos fría, el sabor de la misma no es tan agradable, lo cual eso sí fue algo que no nos dejó muy buena impresión que digamos.

¡Salud Ché!
The Beer Daily Dudes

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Día de San Patricio en Irlanda…

¿¿Qué necesitas?? Bueno principalmente, ¡¡Vestirte de verde y tener ganas de muuucha cerveza!!

Dublín, Irlanda.

La aparición de San Patricio, en su desfile.

El día de San Patricio es realmente un sólo día de celebración, comienza con un desfile, donde te puedes encontrar muchas bandas de música Americanas, especialmente de Boston, nunca entendí realmente por qué venían ellos desde tan lejos para participar en el desfile, aunque debemos saber que a Boston emigraron muchísimos Irlandeses y puede ser que para ellos sea un honor participar; después aparece el típico San Patricio con toda su vestimenta y el estilo obviamente conmemorando su día; también hay varios carros alegóricos, recordando las civilizaciones antiguas como los Celtas y haciendo honor a sus lugares más antiguos.

Debido a que Irlanda es un país multicultural, residentes originarios de otros países también deciden participar en el desfile, te puedes encontrar desde polacos, árabes y africanos, hasta la milenaria cltura China, es un desfile muy divertido y lleno de arte y color.

Después del desfile, ya todo en el “green mood”, comienza la visita a los Pubs de todo el centro de Dublín; un lugar de las bebidas alcohólicas.

Hay toda una calle llena de pubs y antros, pero este día especial, es dedicado a los Irish Pubs, donde música típica celta y bailes irlandeses te ponen en el ambiente más divertido. La gente en Dublín es súper amigable y más estando ya a tono; entras de un pub a otro sin dejar de tomar las deliciosas cervezas irlandesas en draft como la famosa Guinness, fuerte y amarga como el trago de un café pero cremosa y deliciosa. Esta cerveza es la más tomada en este país y no tanto por ser irlandesa en sí, sino por todos los beneficios que tiene como un alto porcentaje de hierro y además, como dicen ellos, “Guinness its good for you”.

También encontrarás una cerveza más ligera llamada Bulmers, hecha a base de manzanas, y que en el tiempo que viví ahí era mi pan de cada día, aunque al principio no me gustó después te haces medio apegada a ésta ¡No sé por qué!

Hace un año que regresé,  ya habían lanzado variedades de blueberry, raspberry y pera,  ¡Deliciosas!, pero no tanto para los chavos, es más una bebida de niñas. También está otra cerveza deliciosa, irlandesa también por supuesto, la Smithwick’s; tiene un ligero color rojo debido al tostado de su malta y cebada, no es muy fuerte, tiene un porcentaje de 3.5 y delicioso sabor malteado y a caramelo.

Bueno, pues esas son mis 3 cervezas preferidas de Irlanda y mi experiencia en un auténtico día de San Patricio, ojalá pudieran probarlas y después de tu larga noche de fiesta etílica, no olvides pasar al ‘chipper’, que son más o menos como nuestros puestos de tacos en cada esquina, pero que venden papas fritas con mucha sal y vinagre, suena feo pero es delicioso en el momento o también puedes agregarle una salsa de curry que te mata, sin olvidar el pescado (nunca lo probé después de una salida al pub, pero es lo típico tanto en Irlanda como en Inglaterra)

Espero les haya dado una vaga idea de lo que es San Patricio en Dublín, bye.

– Paulina Bravo

It´s St. Paddy´s Day…Sláinte!

Hoy es el día de San Patricio, a brindar con una buena cerveza del país verde. Sláinte!

El día de San Patricio y la tradición cervecera irlandesa

El 17 de marzo es el día de San Patricio, buena razón para probar algunas cervezas de origen irlandés.

El 17 de marzo se celebra el día de San Patricio, fecha particularmente importante para los irlandeses, donde éstos se visten de verde para celebrar al Santo Patrón de este país europeo, que más allá de la religión, se ha convertido en un símbolo del orgullo irlandés en todo el mundo.

La historia ‘oficial’ de San Patricio tiene una mezcla de magia así como de resistencia, debido a que éste fue obligado a trabajar como esclavo en su juventud, al ser raptado  por piratas, de los cuales escapó tras ver en un sueño, un mensaje divino el cual le indicaba que debía de regresar a tierras irlandesas a hacer el bien. Para ello, cuenta la leyenda, San Patricio usó un trébol de tres hojas para explicar a los irlandeses politeístas sobre la “Santísima Trinidad”, símbolo que hoy en día es asociado no tanto con la religión, sino como sinónimo de ser irlandés, tanto que esta verde planta se convirtió en un símbolo de lucha del pueblo irlandés en varias guerras (como cultura general, en México un grupo de descendientes irlandeses peleó en contra del ejército estadounidense en la invasión de éste a México en 1846, bajo el nombre del “Batallón de San Patricio”).  Es a partir del siglo X que los irlandeses comenzaron a  a celebrar a San Patricio como el Santo Patrón de esta comunidad, fijando el 17 de marzo como su día, ya que en este día, pero del año 461 es la fecha en que murió.

Un clásico en San Patricio para acompañar tus cervezas: "Corned Beef and Cabbage"

Y como a los irlandeses no les fían en cuestión de la cerveceada, en honor a “San Paddy” este día consumen miles de litros de cerveza -irlandesa, por supuesto- que van desde las Lagers hasta las Stouts, pasando por las Red Ales y por supuesto las cervezas verdes, las cuales no son otra cosa más que lagers ‘pintadas’ con colorante alimenticio. Estas cervezas son consumidas con platillos típicamente irlandeses como el ‘Corned Beef & Cabagge’ (Carne curada con repollo), el estofado irlandés (carne de res con salsa de tomate, papas, cebollines y zanahoria…y un poco de cerveza Guinness) y con el popular y resequísimo ‘Irish Soda Bread’ (pan de harina integral de trigo, pasas y azúcar).

Pero además de la obvia opción en cerveza irlandesa para este día que es la Guinness, hay otras marcas de cerveza con orígenes en ese país -aunque varias hechas por descendientes irlandeses que viven en la costa este de Estados Unidos- que vale la pena probar para celebrar junto con los ‘Fightin’ Irish”, acá te enumeramos algunas de éstas:

La Celtic Ale de Harpoon

• Harpoon Celtic Ale- De cuerpo medio, y buen sabor, esta cerveza hecha en Boston (donde hay más irlandeses que en muchos lugares de la misma Irlanda) es una Ale roja, con marcado énfasis en el aftertaste.

•Murphy´s Stout – Muy parecida en apariencia y cuerpo a la Guinness, cerveza negra con una blanca nata como espuma; quizás la diferencia más marcada contra la Guinness es su sabor menos amargo al pasar el trago.

Moylan’s Dragoons Dry Irish Stout – Con un ligero sabor a chocolate y de cuerpo semi robusto, esta Stout es de alto nivel de carbonatación (espera ver burbujas por ahí), lo cual hace un poco pesado tomarte varias, al menos de manera seguida.

Otra Irlandesa bien conocida en el mundo: Kilkenny

•Kilkenny Irish Cream Ale- Si lo tuyo no son las stouts,  esta es una buena opción; cerveza ámbar, con cuerpo más ligerito y sabor no tan amargo (al final es una Ale) , pero con cierta sensación de cremosidad y buena calidad en su espuma.

•Rogue Irish Style Lager- Esta tampoco es irlandesa, pero en teoría el maestro cervecero que la creó, sí. Premiada internacionalmente, esta cerveza de la casa Rogue es ligerita, con tonos afrutados, y buena calidad en su espuma.

Estas son algunas de las cervezas con origen irlandés que el staff de TBD hemos probado, pero por supuesto que hay muchísimas más, así que te recomendamos que este fin de semana de San Patricio visites alguna de las tiendas especializadas en cerveza de tu ciudad y pidas la opinión de los expertos cerveceros de éstas, para que te sugieran alguna que otra joya embotellada, y puedas brindar a la usanza del país de los tréboles y

No Bono, eso no se toma en St. Paddy´s.

los leprechauns, escuchando rolas de Van MorrisonThin Lizzy, The Cranberries, U2 o Snow Patrol por ahí.

Sláinte!

>>TBD Staff 

pd: ¿Tienes alguna sugerencia sobre cervezas irlandesas? Mándalas a thebeerdaily@gmail.com ¡y las publicamos!

Brisa: la primera cerveza light en México.

La imagen de la difunta cerveza Brisa, creada por Cervecería Cuauhtémoc en 1979

Corría el lejanísimo año de 1979, la época de la música disco estaba en pleno declive, el peso había sufrido una gran devaluación pocos años antes,  y tan sólo un año antes la selección mexicana de fútbol haría en Argentina ´78 el peor papel de su historia en un mundial (Alemania 6, México 0, fue el resultado de uno de sus partidos) , contando en sus filas con un joven llamado Hugo Sánchez que aún militaba en los Pumas de la UNAM.  Pero además de esas oscuras historias, en Monterrey -sede de la entonces llamada Cervecería Cuauhtémoc- sucedía algo que muchos mercadólogos pensaban que cambiaría la historia de la cerveza en México: se lanzaba la primera cerveza baja en calorías, a la cual bautizaron con la marca “Brisa”.

Esta cerveza con una imagen en empaques bastante buena -incluso para estándares actuales- apostaba al mercado de gente que comenzaba a preocuparse por mantener la línea sin sacrificar los placeres de tomar cerveza -los 80´s y su boom de aerobics estaba por venir-, se ofreció inicialmente en botella ámbar de 325 ml y posteriormente en empaque de aluminio de dos piezas, lo cual fue también una gran evolución para la época, ya que anteriormente las latas se construían de bote de lata, soldado en tres piezas.

Hasta ahí, todo iba bien, al menos en papel, el problema llegó con su  campaña publicitaria de lanzamiento; ésta resultaba demasiado  alejada a los estereotipos del bebedor de cerveza en los 70´s. En esta se presentaba a un grupo de personas a bordo de un velero (la imagen de marca de Brisa era un barco de velas) disfrutando esta cerveza baja en calorías, usando ropa con suaves tonos pasteles y refinados peinados, algo muy diferente a lo que el público cervecero apreciaba en Hugo Sánchez y Leonardo Cuéllar (jugadores insignia del fútbol mexicano de ese entonces ) cuando degustaba sendas  Tecates y Carta Blancas  viendo un partido por la  TV  (vamos, ¿cuántos consumidores de cheve se habían subido a un velero en su vida?).
La respuesta no se hizo esperar, siendo el mexicano el rey del doble sentido y la burla propia y ajena, Brisa comenzó a ser catalogada como una cerveza para hombres “no suficientemente machos (sic)” (recuerden, eran los cerrados y poco tolerantes años 70´s ), llegando al punto de decir en tono burlista que si tomabas esa cerveza poco a poco te iría cambiando la voz y creciéndote las pestañas (WTF).

Una imagen del spot de TV de Brisa, a finales de los 70´s

Así, tras meses y meses de burlas y desprestigio, Brisa comenzó a perder el poco boom que tuvo con su lanzamiento, y fue quedándose en los anaqueles, obligando a los ejecutivos de Cervecería Cuauhtémoc a cesar su producción y matar esta marca a la que se le invirtieron muchísimos recursos. Tendrían que pasar alrededor diez años para que esta cervecera regiomontana lanzara otra cerveza baja en calorías: Tecate Light en 1991.

Sin duda, Brisa fue uno de esos productos que a pesar de haberse trabajado bien en muchos aspectos, cometió un gran error, quizás de los más grandes de planeación en mercadotecnia: “Bad timing”. 
Hoy recordamos a Brisa y su velero en The Beer Daily, y brindamos por esta primer cerveza light con una de sus sucesoras, una helada Tecate Light.

¡Salud!

>>Chuck

pd: Acá pueden ver un spot de esta cerveza, de 1980 

Shiner Bock: la indie que va brincando al mainstream.

Un six pack de ricas Shiner Bock, esperando ser enfriadas en hielo, para ser degustadas.

En esta ocasión les hablaremos un poco sobre la Texana Shiner Bock, cerveza que poco a poco ha ido ganando adeptos en Estados Unidos, así como en otras partes del mundo, incluido México, por supuesto.

Esta cerveza del tipo “Bock” es quizás la marca más conocida de la cervecería Spoetzel, empresa fundada en 1909 fundada por el inmigrante alemán Kosmos Spoetzel en el pequeño pueblo de Shiner, la cual es la cervecería independiente más grande de este estado. Como su nombre lo indica, la Shiner Bock es una cerveza del tipo Bock, de las pocas de esta clase que se producen en Estados Unidos, y aunque originalmente solo se producía en la estación primaveral, actualmente Spoetzel la produce todo el año, siendo esta cerveza la que aporta más del 70% de las ventas de esta casa cervecera.

La Shiner Bock (4.4% ABV) tiene un cuerpo suave, con una estética coloración rojiza/cobre, un sabor un poco dulce  considerando su origen, que contrasta un poco con su apariencia. La cerveza es de baja carbonatación, lo cual la hace bastante digerible, por lo cual es una de esas cervezas que puedes disfrutar sin “empanzarte” rápido.

Para aquellos que les gustan las cevezas tipo lager, ligeras, la Shiner Bock es un buen punto de inicio para ir preparando el paladar hacia sabores más robustos y amargos; al contrario, para quienes gustan de los sabores duros, quizás esta cerveza les parezca débil. Y es precisamente esto lo que ha hecho que esta cerveza haya crecido en el gusto de mucha gente en Estados Unidos y el norte de México -cuya oferta cervecera en general es de bebidas suaves- pero que a la vez sea un poco satanizada por los bebedores de gustos robustos, calificándola de una cerveza que cuida más el look más que su sabor.

Y hablando del look, si algo caracteriza a esta marca texana es su buen branding que mezcla líneas clásicas con cierto toque de modernidad, lo cual creemos que le ha ayudado bastante a ser una cerveza que haya pasado de los anaqueles de lo independiente a los del mainstream, pero sin perder -al menos aún- su esencia de marca alejada de las grandes compañías cerveceras americanas.  Acá puedes ver un ejemplo de la imagen que maneja actualmente esta marca texana.

En definitiva, esta no es la mejor bock del mundo, pero tampoco busca serlo -contrariamente a lo que muchos de sus detractores creen- pero es una cerveza que vale la pena probar, y tener al menos un six pack en casa. La Shiner Bock cumple, y cumple bien, sin tantas pretensiones, y eso creo que es su mejor virtud, sobre todo viniendo de un estado como Texas.
Si no la han probado, se las recomendamos; en Monterrey la encuentras en HEB, algunas tiendas Soriana, y en tiendas especializadas como The Beer Box, Cheveteca y Brewers’ Gallery.

Cheers!

>>Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez 

¡Pfff! Tu vaso tiene mucha espuma, chaval…

Toda la cerveza hace espuma, toda… Peeeero, la cuestión aquí es lo que dura ahí en nuestros tarros, vasos o copas (sí chamaquillos, la cerveza también se toma en copa, en copa para cerveza), en pocas palabras, la ‘estabilidá’ de la espuma.

Por supuesto, yo también he sido de los que no permiten que, al servir una cerveza, haga espuma porque según yo quiero demostrar que domino la forma de servir esta bebida, lo cual es un gravísimo error, pero poco a poco he ido descubriendo que un gran cúmulo de burbujitas es un gran recubrimiento para una gran cerveza, por eso en las fotos publicitarias todas las cervezas tienen espuma, hasta las que no me gustan… (risas de fondo).

Regularmente las cervezas caseras, artesanales o finolis, tienen mejor espuma que las comerciales, supongo que es porque las hacen con más cariño, para eliminar este ‘estorbo’ se requieren de muchos procesos físicos, químicos e industriales para que no aparezca y sobresalga de nuestros tarros evitando ‘sorberle’ cuando casi se nos tira y nuestros amigos dicen ¡Tómale, tómale, tómale!.

Entender el ¿Por qué? en ocasiones tenemos ¾ de vaso lleno de espuma y en otras no, es algo complicado pues tendríamos que hablar del dióxido de carbono que se encuentra disuelto en la cerveza, temperaturas, presión y muchos otros factores físico químicos que actúan directamente sobre el líquido. La cerveza es una bebida Bioquímicamente compleja y su espuma abundante y consistente es gracias a una mezcla bien carbonatada y su permanencia depende de la viscosidad del líquido, lo que llamamos vulgarmente como ‘cheve espesota’.

A lo que voy con toda esta verborrea, es que la calidad de la cerveza dependerá en gran parte de la calidad de la cabeza de espuma que se le forma. Una cerveza común y corriente, sobre todo corriente… de esas que encontramos en todos los restaurantes y tienditas (sin agraviar), están carbonatadas artificialmente para ahorrar tiempo en fermentación, lo que les quita ese ‘cariño’ y atenciones que los maestros cerveceros y artesanales le dan a sus mezclas,  por eso las cervezas comerciales sin cuerpo, aroma y sabor débil no hacen mucha espuma y sirven, tal vez, para enjuagarse la boca en caso de que no haya agua por lo menos en 30 millas a la redonda.

Hace rato me tomaba una texana Lone Star, que no sabe mal pero su espuma es muy débil, y me despido de ustedes bebiendo una Samuel Adams Black Lager, esa sí hace espuma, pero nunca se va a comparar con la ‘cabeza’ o ‘corona’ que nos ofrece una Guinness… Arrodilladse ante ella.

¡Salud!

 

PD: A la próxima que sirvan una chelita en tarro, vaso o copa, dejen salir la espuma, obsérvenla, huélanla y tomen el tiempo a ver cuánto se tarda en disolverse y hasta notarán que les sabe diferente.

 – Sir Playmo de Yorkshire

@capitanudillos

La perla Tapatía.

Y con esto no me refiero a la bella ciudad de Guadalajara, sino a una de sus hijas pródigas (no, tampoco hablo de Ximena Navarrete) hablo de la Cervecería Minerva, que nació hace algunos años, no muchos, en esta ciudad y que vino a revolucionar el consumo de cerveza en México. Minerva produce cervezas 100% malta con un riguroso proceso artesanal que da como resultado un producto altamente especializado y de excelente calidad. Además, estos señores tienen una política de precio justo, algo que sin duda, debemos agradecer.

Cervecería Minerva ofrece 5 variedades de Cerveza: Colonial, Viena, Stout Imperial, Pale Ale y Malverde, todas elaboradas respetando los estándares de pureza alemán Rheinheitsgebot.
Este principio es una norma de pureza para la elaboración de cerveza cuyo espíritu recalca el hecho de que una cerveza para su elaboración solo puede contener cuatro ingredientes: agua, malta, lúpulo y levadura.  (Sin arroz o maíz, usados para abaratar el proceso y aligerar más la cerveza).

Las cervezas un poco más a fondo: (notas de cata tomadas de la propia cervecería)

Kolsch Colonial: Es una Cerveza de color dorado brillante con aroma bajo a malta y toques cítricos estilo de fermentación tipo Ale, elaborada con denominación de origen de la ciudad alemana Colonia. Se recomienda servir esta cerveza en vasos Strange (vasos largos y delgados de 20cl) a temperatura alrededor de los 10°C.

Viena: De fermentación bajo y color ámbar rojizo, Minerva Viena presenta un tenue y limpio aroma a nuez caramelo. Al degustar podrá saborear su distintivo y suave dulzor proveniente de la malta aromática. La terminación es duradera y la sensación de la boca es maltosa. Se recomienda servir a 6 u 8 grados, de servirse mas fría desarrollara menos espuma y mas caliente una espuma menos consistente.

Stout Imperial: Es una cerveza de gran cuerpo, color oscuro, aroma y sabor a cacao y café, estilo stout de fermentación tipo Ale.

Pale Ale: Cerveza de estilo English Mild Ale, recibió medalla de oro en su categoría en el World Beer Cup 2010, convirtiéndose en la primera cerveza mexicana en ganar oro en este prestigioso concurso internacional. Sus lúpulos ingleses estilo Kent Golding, imparten y sabor en completo balance con sus maltas caramelo y cuerpo medio.

Malverde: Cerveza Pilsner al estilo continental. Su sabor refrescante y cuerpo franco la convierte en la favorita de los días calurosos.

Particularmente mi favorita es la Viena pues tiene un gran balance y excelente sabor. (La considero la mejor cerveza Mexicana).

La Stout Imperial es una Cerveza con gran personalidad y un sabor intenso, aunque no es para cualquiera, pues muchos la pueden considerar “demasiado fuerte o amarga”.

En general estas cervezas son geniales, (aun no he tenido el gusto de probar la Malverde) y debemos sentirnos orgullos de tener una Cervecería como Minerva en México. Pues además de producir Cervezas artesanales de excelente calidad (la cuales ya comenzaron a exportar hasta la lejana China y otros Países) nos brinda la oportunidad de degustar cervezas importadas de altísima calidad como las Erdinger y Fuller´s.

Así mismo, organizan e impulsan año con año el Festival de la Cerveza en Guadalajara, evento que se ha convertido en el más importante en Latinoamérica y del cual hablaremos próximamente.

El mundo de la Cerveza es realmente fascinante y afortunadamente en México tenemos cada día más opciones, principalmente gracias a “micro-cervecerías” como Minerva. No me queda más que invitarlos, si es que no han probado estas fantásticas cervezas, a que lo hagan. (Ya las empiezan a distribuir en algunas tiendas de Soriana o las pueden encontrar en tiendas especializadas como The Beer Box).

¡Salud!

>>Colaboración de Mr. Richardson

@RichardoVC