La cerveza del nuevo género.

Esta cerveza me la encontré en un supermercado local y al recogí porque su etiqueta realmente me llamó la atención, su diseño y especialmente su color morado, muy diferente  de lo que hay usualmente en los refrigeradores comunes, más no sabía de lo que se trataba o a quien iba dirigida esta peculiar cerveza Purple Hand, su etiqueta es muy distante de lo que estamos acostumbrados a ver en cervezas mexicanas.

Al leer el texto de la etiqueta me di cuenta que es una cerveza eminentmente gay; ¡Orgullosamente gay! Que interesante probar algo gay, sin serlo.

El caso es que es una mezcla Honey Ale, con la característica amargura de las cervezas de este tipo. Su cuerpo es medio y  tiene un aftertaste a miel de abeja que no está nada mal, con espuma moderada y, como su fabricante argumenta, “discreta, floral y cítrica”.

Pero ¿Qué es lo que la hace a una cerveza gay o buga? ¿Los obreros de la planta? ¿Su levadura? ¿El diseño de la etiqueta? No lo se, la verdad;  pero es una buena cerveza y cualquiera la puede tomar, así como cualquiera puede tomar otras marcas de cerveza ‘para hombres’ (exactamente las mismas que son para mujeres). Así como para ‘ellos’, la marca o etiqueta nunca ha sido un impedimento tampoco para disfrutar de una cerveza, para nadie debe ser impedimento probar ‘algo diferente’, por lo menos en el contenido de una botella de cerveza.

No importan los gustos ni las preferencias, tomar cerveza es de seres humanos.

¡Salud… cerveza y amor!

>>Colaboración de MAF
    Beer Team

fotografías ©MAF 

May the Force Beers with You.

Se están cumpliendo 35 años del estreno de la saga de Star Wars y cómo sabemos que muchos amantes de la cerveza también son seguidores de estas películas de George Lucas, acá les compartimos uno de los gráficos de The Beer Daily con la Princesa Leia ofreciéndole una cerveza a Luke Skywalker después de destruir la ‘Estrella de la Muerte’, esperamos que les guste este fanart.
Y que la Fuerza de la Cerveza los acompañe siempre…¡Salud!

TBD Staff 

Sería bueno echarse unas cervezas con Chewbacca, aunque no le entenderíamos mucho cuando cuente sus historias de batallas en contra del Imperio.

Cans, not Tanks.

¿Quién necesita bombas teniendo tantas latas de cerveza?

La Amber Ale Potosina.

La imagen de la Siete Barrios Amber Ale, con su etiqueta translúcida.

Después de unos días de descanso, en esta ocasión traemos a The Beer Daily una cerveza independiente producida en el centro de México, se trata de la “Siete Barrios” en su variante “Amber”, la cual tuvimos la oportunidad de probarla en estos días vacacionales.
Esta cerveza artesanal es obra de la “Cervecería LesNez”, casa ubicada en San Luis Potosí, y es precisamente que de ahí surge el peculiar nombre de la misma, ya que la capital potosina es también conocida como ‘la ciudad de los siete barrios’. Esta empresa cervecera produce varios tipos de cerveza que se comercializan bajo la misma marca Siete Barrios: la American Amber Ale, la English Brown Ale y la Hefe Weizenbier, además de algunas otras de tipo estacional.

Para iniciarnos en la prueba de las cervezas Siete Barrios, esta vez nos inclinamos a degustar la American Amber Ale (5.1% ABV) , la cual de entrada presenta una buena imagen en su diseño de etiqueta, diferente a muchas otras cervezas mexicanas que vimos en el anaquel, de hecho ese fue el motivador para llevarnos a casa un par de éstas.
La Siete Barrios Amber la probamos sirviéndola en una vaso tipo Imperial para darle oportunidad de que se ventilara, así como que se mezclaran un poco los residuos que este tipo de cervezas tienen.

De buen cuerpo, el aroma que presenta esta cerveza no es muy fuerte considerando su tipo;  de entrada su sabor es un poco amargo, sin embargo conforme la vas tomando,  esta cheve va presentando pequeños destellos de sabor semidulce, con notas acarameladas, las cuales poco a poco van cambiando tu percepción de ser ésta una cerveza ‘dura’, sobre todo al apreciar su color “tamarindo” y poca claridad en el líquido.
Una característica que nos llamó la atención con esta Siete Barios Amber, fue su bastante cantidad de espuma generada al vertirla en el vaso Imperial, la cual se mantuvo con buen nivel durante algunos minutos, aunque sin dejar trazas en el vaso.

A nivel general, esta cerveza artesanal potosina nos dejó buen sabor de boca, aunque para ser sinceros, quizás a algunos asiduos bebedores de las cervezas de este tipo les quede a deber…pero a nosotros, nos pareció una buena opción. Además, nos da mucho gusto que poco a poco la cultura cervecera artesanal va ganando terreno en varias partes de nuestro país. Si se topan por ahí con una de estas Siete Barrios, no duden en  comprarla, es una buena opción para tener en casa.
En Monterrey la pueden adquirir en The Brewers´ Gallery y otras tiendas especializadas en cervezas; en otras partes del país la pueden encontrar en The Beer Box y en algunos Wal-Mart. Sí, leyeron bien, esta enorme cadena de súpermercados la vende en algunas de sus tiendas.

¡Salud!
>>Chuck 

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Buena cerveza, buena comida: “La Buena Barra”

De entrada, con nuestras cervezas, en "La Buena Barra" nos sirvieron totopos, con una salsa roja molcajeteada con aguacate y pequeños trozos de queso, bastante buena.

Aprovechando que es mediados de semana, salimos en busca de un nuevo restaurante en el área de San Pedro Garza García -municipio del área metropolitana de Monterrey-  que un buen amigo del Staff de TBD nos había recomendado, se trata del lugar llamado  “La Buena Barra”, de la nueva Plaza Lúa, en las calles de Ricardo Margáin y Río Missouri, en el mero corazón de la colonia Del Valle, lugar que tiene buenos restaurantes, entre los que se encuentra también “La Bodeguita de en Medio”.

Considerado como sus dueños como una “Cantina Contemporánea”, este restaurante sigue la línea que cada vez más se ha popularizado en esta ciudad, que es comida mexicana que mezcla lo habitual con un pequeño twist de ‘sofisticación’, preparado con muy buen sazón, al estilo de los sabores de las viejas cantinas de Monterrey -que reseñaremos en otra ocasión-; además, su decoración va de acuerdo con este concepto gastronómico al mezclar con buen gusto formas y materiales del restaurante clásico regiomontano con la modernidad arquitectónica de nuestros tiempos.

Al ser este un blog dedicado a la cerveza, lo primero que preguntamos fue qué tipo de cervezas manejaban, contestando Antonio, nuestro mesero, de manera cortés que nos recomendaba las de “Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma”, recomendándonos pedir en especial una Indio o bien una Bohemia, acompañada de un caballito de tequila “Tradicional”. Esta ocasión dejamos pasar el tequila, optando por acompañar los alimentos con Dos Equis Lager, Bohemia Clara y por supuesto una nortenísima Carta Blanca, algunas de las cuales acompañamos con una mezcla de Michelada. Las cervezas estaban en su temperatura ideal para nuestros estándares regiomontanos, incluso la Dos Equis venía a punto de hielo, lo cual es algo común para el consumidor de esta norteña y calurosa ciudad.

Para acompañar estas cervecitas, optamos por pedir al centro varias “entradas”: un chicharrón de rib eye con guacamole, una orden de fideo seco, que acá sirven con jocoque y un aceite con chile piquín, así como un queso panela a la parrilla, que se sirve también con chiles piquines rojos tatemados, lo cual le da un sabor bastante bueno a este queso fresco; para estos tres platos, nos sirvieron con tortillas de maíz recién hechas, y una salsa molcajeteada. Los tres platillos estuvieron bastante sabrosos, sin caer pesados, siendo nuestro preferido el queso a la parrilla, por tener una mezcla de sabores bien balanceados, ideales para los tipos de cheve que pedimos. Mención aparte merece el jocoque con aceite y piquín con el que acompañan el fideo seco en este restaurante. Al no traer mucha hambre, decidimos ya no entrarle a los platillos fuertes, máxime que las porciones de estas ‘entradas’ degustadas son generosas, pero sin caer en porciones grotescas, así que tendremos que volver a este lugar a probar algunos otros platillos, que según lo que vimos en el menú y en las mesas contiguas, prometen una buena experiencia al paladar.

Ciertamente este lugar no es para ir todos los días -sus precios no son económicos- pero bien vale la pena darse un gusto de vez en cuando,  sobre todo si alcanzas mesa en su terraza, en una tarde de primavera/verano. En resumen, y sin ser críticos gastronómicos, este lugar nos gustó, por su buena atención, buena sazón en sus platillos y sobre todo por tener la cerveza bien helada, como acá nos gusta tomarla. Si tienes oportunidad, date la vuelta a “La Buena Barra”, creemos que no te va a caer mal tomarte unas cervecitas en este lugar de San Pedro.

¡Salud!

TBD Staff