Hace tiempo habíamos hablado en TheBeerDaily.com de Cruz Blanca, una marca de cerveza mexicana ya extinta que se fabricaba en el estado Chihuahua; ahora les traemos unas imágenes de otro de los productos de esta cervecera Chihuahuense que se produjo y comercializó bastante hasta mediados de la década de los ochenta, se trata de la cerveza “Listón Azul”.
Esta cerveza que se producía primordialmente en Ciudad Juárez -aunque también llegó a hacerse en ciertas épocas en la capital de Chihuahua- tenía la particularidad de ser comercializada sólo en lata, esto le permitía a la Compañía Cervecera de Chihuahua competirle frontalmente a la marca Tecate, de Cervecería Cuauhtémoc.
Lo curioso del caso de esta marca, es que en un inicio la cerveza de lata de la cervecera Chihuahuense se mercadeaba bajo el emblema de su producto estrella que era Cruz Blanca, sólo que para diferenciarla de la tradicional cerveza en botella, a la lata le hicieron un diseño especial, bautizándola como Cruz Blanca Listón Azul.
¿Porqué “Listón Azul” ? la idea era simple, el símbolo de premio a la calidad superior a nivel mundial ha sido desde hace muchos años un listón azul,(algunas cervezas en otras partes del mundo llevan el mismo nombre como la Pabst Blue Ribbon o la Peroni Nastro Azzurro), y al ser esta cerveza mercadeada en lata, su precio era más elevado que las típicas botellas retornables de 325 ml. de la época, de ahí que los mercadólogos de ese entonces buscaran implantarle un valor percibido superior, a un líquido de calidad similar a la Cruz Blanca. Con el paso del tiempo, y como le ha pasado a muchos productos, la gente dejó de pedir “una Cruz Blanca, Listón Azul” para acortar el nombre a simplemente “Listón Azul”; su diseño en blanco y azul es sencillo, destacando la silueta de una medalla con su listón azul, en la que se aprecia claramente su nombre.
Esta cerveza Listón Azul era la típica Pilsner mexicana, que en su lata indica que tenía menos de 6 grados de contenido alcohólico, marcados en grados Gay-Lussac, ya que en aquella época, esa métrica creada por el científico francés Joseph Louis Gay-Lussac era el estándar en la industria; la Listón Azul tenía presencia nacional, aunque era más marcada su distribución en los estados del norte del país. Su lata, como muchas de su época (si no es que todas) era de hojalata, consistente en tres piezas (hoy en día son de dos o incluso una) la cual era soldada con puntos de chispa, su tapa no es como las conocemos ahora, sino que era desprendible totalmente; podemos decir que en su confección, esta lata si era bastante ruda, vaya podrías descalabrar a alguien aventándole una de estas cervezas.

Una lata de tres piezas soldadas; así eran los empaques de Listón Azul de esa época.
Aunque esta lata de Listón Azul que tenemos en nuestra colección data por ahí de 1976/1977 -y que nunca ha sido abierta- aún se encuentra en excelentes condiciones, prácticamente sin óxido presente, y con muy pocas señales de decoloración, destacando el brillo de sus tonos azules con blanco y detalles en dorado. Se nota que en esos tiempos la calidad de los empaques sí estaba pensada para que duraran muchos años.
No tenemos el año exacto de cuando dejó de existir esta cerveza, sin embargo, todo indica que Listón Azul corrió con la misma suerte que otros productos de la Compañía Cervecera de Chihuahua, los cuales desaparecieron poco a poco de los anaqueles, al ser adquirida esta empresa por Cervecería Cuauhtémoc, para dejar de producirse en definitiva cuando esta empresa de Monterrey adquirió a la Cervecería Moctezuma en 1985, llevando a reducir su portafolio de productos.
Si alguien tiene más información sobre esta cerveza mexicana o conoce a alguien que la haya probado, contáctenos, nos dará mucho gusto tener más datos sobre este producto cervecero extinto.
¡Salud!
>>Chuck



Después de un tiempo de andar de huevas (la neta no, anduvimos con pendientes en otros frentes) regresamos a este su humilde (ajá) blog cervecero, para presentarles una cerveza producida en ciudad de México, por una cervecería con nombre alemán, pero con imagen mas bien estilo californiano, nos referimos a la Señorita American Lager.
De la casa Schoenfeld (sí, con esencia alemana) , esta Señorita American Lager, como su nombre lo indica, es una lager de cuerpo ligero pero personalidad robusta, con un respetable 6.4% ABV que presenta una mezcla interesante en su sabor, notándose por ahí notas a caramelo y cítricos -sobre todo en su entrada- y un ligero amargor al final, producto de una buena elección de variedades de lúpulo.
Cuando la probamos por acá, nos pareció que por su sabor y estructura esta cerveza es ideal para los cálidos días del verano, sobre todo si la acompañamos de unos tacos de carnitas, unas tostadas de camarón o un guacamole con chicharrón. Como pueden ver, de alemán esta cerveza solo tiene la marca de la cervecera que la elabora.
Si son de los que están pegados al ‘interné’ seguramente ya lo vieron y si de plano les pasó de noche, acá les compartimos la ingeniosa manera de Cucapá (cervecería con sede en Baja California) de madrearse a los seguidores de ese meme viviente con tupé llamado Donald Trump (Don Aldo Trompas pa’ los cuates).
Este video que Cucapá hizo -y ahora se ha vuelto viral- fue lanzado el día de ayer, el mismo día que los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos dieran show a manera de debate y en el mismo, se documenta una acción de un dude que se puso a vender camisetas en L.A. con la imagen del trompas, pero con una pequeño twist, ya que la imagen impresa en éstas cambia con el calor, lo cual hace que el mensaje original se modifique un poquito.
¿Y qué harán con la lana ganada de esta acción de emprendedurismo trollero? Pues nada que no hiciéramos la mayoría, comprar chelas. Dinero bien invertido, sin duda.
Por alguna extraña razón, acá casi nunca les hemos presentado cervezas hechas en el hermoso Bajío Mexicano, tierra fértil, de gente buena y cuna de la independencia del país; por ello cuando nos recomendaron probar una novel cerveza con orígenes en el estado de Guanajuato, no dudamos ni tantito en publicarla en este su humilde blog cervecero. La cerveza en cuestión es la Allende Agave Lager, producida en San Miguel de Allende por la Cervecería Allende (aunque su comercializadora se encuentra en la Ciudad de México) y que ya se puede conseguir en muchos estados de México y en algunas ciudades de los Estados Unidos.
Esta Allende Agave Lager de 4.2% ABV es una cerveza ligerita, en la cual para su preparación -como su nombre lo indica- lleva agave horneado, el cual le confiere un sabor un poco dulce con cierto toque a caramelo,dándole un twist interesante a una cerveza ligera de cuerpo y carbonatación media. Esta cerveza de tono dorado tirándole a cobrizo no ofrece mucho al olfato, lo cual nos hizo pensar que sería una cerveza blanda, sin carácter (como decían los abuelos, “nunca juzgues sin antes probar”) sin embargo al momento de darle el trago, nuestra percepción cambió totalmente, ya que aunque es una cerveza lager sin complejidad, si se siente un buen balance entre el amargor del lúpulo y el sentido dulce del agave, con un after ahumado que la hace muy diferente a otras lagers mexicanas que hemos probado.
¿Disfrutable esta Allende Agave Lager? sin duda, es una muy buena opción para beber en algún restaurante o bar, sobre si todo si la acompañas de una buena hamburguesa, steak o mariscos, ya que su fórmula nos parece ideal para hacerle pareja a platillos así. Y no te apures, si no tienes con qué acompañarla, tampoco te va a caer mal, salvo que te excedas, claro está.

Como varios de nuestros lectores medio que se extrañaron que en en una de las anteriores entregas de este blog publicamos una Porter en pleno verano, hoy les traemos de manera rapidita una cerveza con un mood más ligerón, ad hoc a los días largos y calurosos que estamos teniendo en el hemisferio norte; se trata de la Mantis, una cerveza Wit de la casa Agua Mala, de Baja California.
Esta Mantis de Aguamala (5.5% ABV) es una cerveza “blanca” (de trigo), ligera de cuerpo con buen grado de carbonatación y que en su composición se nota el carácter de este tipo de cervezas, con hierbas, cítricos y ligeras especias que le dan un toque bien refrescante.
Cuando la probamos acá, esta dorada artesanal de Baja generó una regular cabeza de espuma, eso sí, dejando buena dosis de trazas en nuestros vasos; de entrada sientes un sabor no tan intenso, pero al pasar el trago se hace presente el amargor de lúpulo de manera media , no tan intensa (salvo que tu paladar esté adecuado a Bud Light o similares, claro está), lo cual en nuestro humilde opinión hace a esta Mantis una cerveza sumamente agradable, ideal para acompañar platillos picantes o simplemente ver pasar el tiempo sin prisas (y si es en una playa mexicana, mejor).
Qué tal amigos cerveceros, ¿cómo les va de casi-verano? Por estos rumbos con mucho calor y humedad (ha sido una temporada con lluvias medio inusuales), que hacen que uno necesite hidratación extra. Por ello, el buen Sir Playmo se lanzó a buscar brebajes que no habíamos tenido la oportunidad de probar y se trajo unas Colimita, cerveza que aunque joven, poco a poco se va dando a conocer en varias partes de México, y Monterrey no es la excepción (ya ven que acá casi no nos gusta la cheve).
La Colimita es una lager de 4.2% ABV, que como su nombre lo indica, esta hecha en el estado de Colima (para nuestros lectores fuera de Mx, Colima es un bello estado costero ubicado en el occidente de México), concretamente en la población de El Trapiche, muy cerquita del Volcán de Fuego. Y de hecho, para la elaboración de esta cerveza, la Cervecería Artesanal de Colima -su productora- usa agua de las faldas de este volcán, además de los ingredientes básicos, malta (no indican el origen de esta malta en su botella, si es de cebada u otros adjuntos), lúpulo y levadura.
Esta cheve es de cuerpo ligero y a nuestro parecer, carbonatada un poquito de más, pero bastante refrescante; de un dorado que se antoja, la Colimita presenta un buen balance entre el amargor del lúpulo y la malta que no compromete paladares y que la hace una muy buena opción para acompañar mariscos y platillos bien sazonados, como muchos de la deliciosa comida mexicana. Cuando varios de por acá la probamos, alguien comentó que esta cerveza era “como beber una de las cheves mexicanas de antes, sin muchas complicaciones en sabor pero con suficiente sabor como para que sea una cerveza digna de estar en el refrigerador de casa permanentemente”, y bueno, la verdad que esa definición la compartimos todos que la probamos, por lo que si nos preguntan si nos pareció buena, solo les diremos que ya fuimos a comprar más para tenerlas en casa.


Pues con la novedad de que a partir de este mes, otra cerveza mexicana más estará en los anaqueles en Estados Unidos, se trata de Cerveza Estrella, producto centenario de Grupo Modelo,el cual se venderá en diez estados del vecino país del norte, como NY, Oregon, Texas, Illinois y por supuesto California; la cerveza se venderá en vidrio de 325 ml y lata de la misma capacidad.
De hecho, la cerveza será lanzada con una campaña publicitaria que lleva como lema “This is Mexicanidad”, la cual es apoyada por gráficos que sin duda remiten al estilo clásico de las bellas artesanías de ese estado del Occidente Mexicano. En fin, a ver cómo le va a esta lager adjunta mexicana en los States, sobre todo ahora que hay tanta competencia y gustos cambiantes en el consumidor cervecero.