Si ves pingüinos cuando tomes esta cerveza, no te asustes, es normal.

¿Quién diría que los Pingüinos serían tácticos y nucleares?

Si hubiera un premio Nobel a la cervecera que se tome en serio el arte de hacer cerveza de la manera más irreverente posible, este sin duda iría a parar al poblado de Fraserburgh, Escocia y seguramente sería exhibido de peculiar manera por James Watt y Martin Dickie,  fundadores y dueños de la BrewDog Brewing Co., compañía que le da al mundo peculiares productos cerveceros, cargados de calidad pero sobre todo de una actitud desenfadada, bastante basada en los preceptos de la cultura punk británica.

Pues bien, estos Scotts que hace poco le dieron una bofetada al espíritu olímpico con su cerveza con anabólicos, claman tener entre sus creaciones etílicas a la cerveza comercial (esto porque en realidad sí se comercializa, no por que esté de ínfima calidad)  más fuerte del mundo, llamada TACTICAL NUCLEAR PENGUIN, la cual es una Stout Imperial ¡con un contenido de 32% de alcohol por volumen! Sí amigos, así como lo leen, esta cerveza pingüinesca tiene casi una tercera parte de su composición de puro alcohol, suficiente para que a más de uno se le borre el disco duro y comience a ver pingüinos antárticos.

En su comunicación oficial, BrewDog clama que estos Pingüinos Tácticos Nucleares deben de ser consumidos en pequeñas porciones y  “con un aire de ocasional despreocupación aristocrática, de la misma manera que disfrutas un fino whisky , un album de Frank Zappa o una visita de un amistoso pero ansioso fantasma” (acá entre nos, creemos que quien escribió esta elocuente descripción, llevaba ya un par de botellas de esta cerveza).

Un pingüino chambeador en BrewDog: vean acá un video de estos irreverentes Scotts

Por cierto, el nombre de TACTICAL NUCLEAR PENGUIN tiene su origen en el proceso que estos escoceses usan para su producción, ya que pasa  14 meses en barriles de roble donde se han añejado whiskies, para posteriormente pasar otro tanto de tiempo en temperaturas bajo cero, en cámaras especialmente creadas para este producto.

La TACTICAL NUCLEAR PENGUIN viene en botellas de 330ml y se vende a un precio unitario promedio de £ 35 (poco más de $56 USD), así que si alguien quiere tomarse un par de estas en una reunión, además de que tendrá un viaje medio alucinante, su cartera también sufrirá los estragos de un arma táctica nuclear. Nosotros pasamos, al menos por esta ocasión, los únicos Pingüinos que consumimos ahora son los chocolatosos esos de Marinela.

Thebeerdailydudes

2012: Cerveza poblana para el “fin del mundo”

La 2012, una cerveza tipo Stout producida en Puebla por la cervecería Maltus

Mucho se ha dicho sobre este año; entre mitos, leyendas, libros, documentales y hasta filmes hollywoodenses, en todo el planeta se habla del 2012 como el año cuando el mundo “acabará” (como también dijeron que pasaría en el 2000 y otro buen de fechas más, los fatalistas deberían de ponerse de acuerdo por fin, pues). Por ello, quizás ya no nos sorprenda que ahora haya en el mercado mexicano una cerveza con este tema, se trata de la 2012, cerveza producida en Puebla por la cervecería artesanal Maltus, la misma casa creadora  de la cervezas “Homero”, “Quimera”, “Valquiria” y otras más.

Esta cerveza 2012 es una cerveza tipo Stout, que según los mismos productores “funde el más puro estilo europeo de las stouts con los toques de cacao y el café de nuestra tierra” y al probarla si se sienten los sabores tostados de estos dos ingredientes mexicanos, aunque no podemos decir que sobresalen entre la mezcla, sin embargo sí le dan un sabor único a la 2012. Al servirla, esta cerveza poblana generó bastante espuma, sin embargo ésta se disipó casi instantáneamente; en materia de cuerpo, la sentimos un poco diluida, al menos para los estándares de las cervezas tipo stout, vaya, si lo que estás esperando es que sea del tipo “cremoso” , esta cerveza no te va a dar esa sensación.

La oscuridad característica de las Stout, en esta 2012.

El aroma de la 2012 es bueno, con una buena mezcla que a nuestro olfato le pareció agradable, no tanto en materia de sabor, ya que aunque de entrada la cerveza sabe bien, al final te deja un after metálico que  a nuestro gusto parece exagerado, haciendo que sólo pudiéramos terminarnos una de estas cervezas, dejando la segunda para otra ocasión; de hecho esperábamos notar más presencia de los tonos a cacao y café, pero no se notan mucho, quizás por eso no nos llenó al 100% su sabor.

En resumen, la 2012 es un producto innovador de Maltus, sobre todo en el sentido de mercadotecnia -con su etiqueta con reminiscencias de la cultura Maya y la frase “La última y nos vamos” en referencia a la profecía del fin del mundo- y eso, a pesar de que te pueda o ni gustar el sabor de su producto, siempre es de aplaudirse, sobre todo en un mercado donde las grandes cervecerías le apuestan casi siempre a lo mismo,digamos que sus áreas de innovación y desarrollo de productos tienen ya bastante telarañas.

Si eres fanático de las Stouts, compra un par de estas 2012, y saca tus propias conclusiones, que a fin de cuenta cada cabeza es un mundo, aunque según uno que otro lorenzo por ahí, este ya se vaya acabar en pocos meses…así que a chelear que el mundo se va acabar.

¡Salud!
Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Y la cerveza…¿con qué se come?

Una introducción al maridaje cervecero en esta entrega de TheBeerDaily.com

En tiempos recientes el tema del maridaje entre comida y bebida se ha incrementado en la cultura del “buen vivir amatéur”, esto debido en gran medida a mayores espacios  dedicados al arte del buen comer (y beber) en los medios de comunicación. Así, cada vez más, escuchamos pláticas sobre que tipo de platillo le va a tal o cual vino tinto, blanco o rosado, o que sabores son los que hacen mejor match con ciertas mezclas de café, mucho de esto también a causa del incremento de tiendas especializadas en estos menesteres gastronómicos.

¿Pero qué hay de la cerveza? ¿porqué no se habla mucho de los maridajes de esta bebida que es la tercer más consumida en el planeta después del agua y el té?. Quizás la causa más común sea que a diferencia del vino, la cerveza es una bebida más “común” (y nótese que acá lo entrecomillamos) y con un aire de menor sofisticación que muchos de sus primos etílicos. Sin embargo, con el advenimiento de nuevas e interesantes variantes de esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo, así como la creciente cultura cervecera independiente -y por ende con mayores contribuciones a la cultura gastronómica- en varias partes del mundo (México no es la excepción), ya se comienza a hablar de guías de maridaje entre la cerveza y diferentes tipos de comida. Ojo, no es que nunca hayan existido guías de maridaje en torno a la cerveza, es sólo que hasta ahora se comienzan a ver más.

Como todo tema de maridaje, siempre habrá ciertos puntos en los cuales no haya un criterio totalmente establecido, porque acá, como casi todo en la vida, entran los gustos de cada quien. Sin embargo, hay ciertas guías de origen químico (por la composición de los sabores de ciertos alimentos, no porque estos sean de origen artificial), que nos permiten definir ciertos puntos de encuentro entre estilos de cerveza y tipos de comida.

La comida mexicana va bien con cervezas ligeras en sabor y cuerpo

Entre estos podemos destacar, de manera general,  que la cerveza se lleva excelente con los tonos ácidos de ciertos ingredientes, como por ejemplo aquellos platillos que contienen encurtidos, salsas picantes (o chiles dentro de sus guisos), tomates verdes y rojos, ya que estos contienen un buen nivel de acidez, vinagretas (por ello muchas ensaladas se complementan a la perfección con una chelita), e incluso platillos que en sus condimentos “laterales” (no parte de la preparación del mismo plato) lleven buenas dosis de mostazas, “relish” y ketchup.  En este tema de la acidez en la comida, la cerveza es la ideal compañera, ya que otras bebidas alcohólicas no la llevan bien con estos tonos, ¿se imaginan acompañar un buen chicharrón en salsa verde o un queso en salsa de chiles de árbol y morita con un Cabernet Sauvignon?  Nosotros tampoco.

¿Qué tal unas costillas a la BBQ con una buena lager?

Otro sabor que va bien con la cerveza es el de origen ahumado, como por ejemplo muchas de las variantes de salchichas y costillas de cerdo ahumadas, esto debido a que la cerveza hace un contrapunto en el sabor “duro” de estos platillos expuestos al humo de diferentes leñas como ingrediente esencial en su preparación.

¿Pero qué hay de los platillos con alta concentraciones de grasa animal y vegetal? Se han puesto a pensar el porqué la cerveza se lleva tan bien con los embutidos, la carne de cerdo, los cortes tipo rib eye, arrachera, etc.,  las papas fritas (y tantas otras botanas de ese tipo)? De hecho, esta es una de las razones del porque los quesos con alta concentración grasa, son los que mejor se llevan con la cerveza.
Bueno, pues acá hay estudiosos del tema gastronómico que en sus teorías acerca de este punto, le confieren a la cerveza una ventaja sobre otro tipo de bebidas; al comer platillos con altas concentraciones grasas (¡colesterol, ahí te hablan!), las papilas gustativas -esos pequeños receptores del sentido del gusto que tenemos en la lengua- son virtualmente tapadas por una película grasa (suena peor de lo que es) que nos impide captar los sabores de bebidas más complejas, como por ejemplo ciertos vinos, algo que no sucede con muchas de los tipos de cerveza que consumimos, sobre todo las de sabores ligeros y con bajo grado de IBU´s, las cuales, al contrario, además de refrescar el paladar, digamos que limpian esa película grasa al momento de pasar el trago. No en balde, los estadounidenses le llaman coloquialmente “wash down” al hecho de darle un trago a la bebida para pasar el bocado (nothin’ like a cold beer to wash down those ribs, cowboy!).

Un sándwich de salmón, con una buena Stout

En otras entregas de The Beer Daily les hablaremos con más detalle sobre maridajes específicos según el origen de los platillos (carnes, pescados, vegetales, etc.), pero acá les damos un avance sobre algunos platos y las cervezas que mejor se llevan con éstos, simplificado en dos grandes grupos:

Cervezas Ligeras, de cuerpo suave a medio

  • Platillos con encurtidos, escabeches y vinagres
  • Platos orientales cocinados con salsas de soya y agridulces
  • Comida mexicana (acá chambonamente simplificamos, ya que nuestra cocina es muuuy extensa, prometemos ampliar este tema específico)
  • Platillos con buena contracción de pimienta y ajo.
  • Ensaladas preparadas con vinagretas

Cervezas con cuerpo medio y sabores más robustos

  • Embutidos de cerdo de sabores sólidos
  • Pescados ahumados (arenques, por ejemplo)
  • Platillos a base de vegetales ácidos (espárragos, alcachofas, calabacitas)
  • Carnero guisado o asado
  • Platos a base de curry o especias como gengibre
  • Quesos de sabores intensos

En fin, esta fue una pequeña introducción al tema del maridaje de la cerveza, esperamos muy pronto ampliar este interesante tema, que como ustedes se imaginan, da para muchas páginas. Por lo pronto, hacemos una pausa, destapamos una buena cervecita  y la acompañamos con un buen queso Gouda, a ver si nos va bien con ese maridaje.

¡Salud!
TBD Staff