Esta cerveza que les presentamos hoy la trajo al Beer Daily Sir Playmo de Yorkshire en una de sus múltiples expediciones a diversos comercios para buscar nuevas chelas que probar, y la verdad hizo una buena elección, según él, en base a la imagen de la etiqueta de esta cerveza, que le llamó la atención por su simplicidad y elegancia, alejada de los clichés que hoy por hoy abundan en muchas de las cervezas independientes.
En fin, el caso es que por fin pudimos probar esta cerveza Ocho Reales, una ale de 5% ABV hecha por Cervecería Regiomontana, S.A. de C.V. , empresa hermana de la que hace las cervezas del Sierra Madre, y que tiene la característica de que sí está hecha en la ciudad de las montañas, y no maquilada en otras latitudes como algunos otros productos que andan por ahí. Esta Ocho Reales debe su nombre a una antigua moneda de curso que estuvo en circulación en México hace siglos y que según la historia sirvió como referente para futuras monedas no solo en México sino en otros países; de hecho el emblema que presenta esta cerveza es una variante del escudo mexicano que se usara entre 1880 y 1914.
Esta Ocho Reales -una Ale de color cobrizo- que se adhiere a la ley alemana de la pureza (Reinheitsgebot)está muy rica, la verdad, y se nota que además de buena fórmula, quienes la hacen tienen bastante experiencia en esto de hacer cerveza porque se nota un bien balance tanto en cuerpo como en sabores, destacando sus notas maltosas que sin embargo no llegan a empalagar como otros productos similares. Nosotros por acá la servimos en un vaso, dejándola reposar, destacando su nivel de espuma así como la permanencia de ésta, dejando trazas en el vaso. En verdad que a pesar de su simpleza en imagen y apariencia, esta cervecita es digna de tener en casa, porque es uno de esos productos bien hechos que si le meten buen empeño en materia de distribución y mercadotecnia, dará mucho de qué hablar no solo en México sino en otras partes a donde llegue, sobre todo con el precio tan accesible con el que se está comercializando al menos en esta época.
En resumen, esta cerveza regiomontana Ocho Reales, vale su precio en oro (o en plata, pues) y sí, te la recomendamos bastante. La encuentras relativamente fácil en Monterrey, en tiendas como Lúpulo Cerveza Store, The Beer Co y en algunas tiendas de la cadena HEB y en otras ciudades de México en tiendas especializadas en cervezas artesanales.
¡Salud!
The Beer Daily Dudes

Nuestro amigo Dan Peskorse, fanático cervecero y startuper de la
Este destapador múltiple que fue nombrado Snake Bite por su peculiar forma que asemeja a a los colmillos de una serpiente, está hecho a mano en St. Louis y viene con una cubierta de piel (a elegir entre 3 colores) y un aro para que además te sirva de llavero y así siempre traigas con que abrir tus cervezas (y no andes desgraciándote la dentadura al tratar de destapar tus chelas).

El proyecto del buen Dan está actualmente recibiendo donaciones en su página de Kickstarter, así que si quieres apoyar esta iniciativa y de pasada llevarte a casa uno de estos Snake Bite y ser uno de los primeros de tu tribu en tenerlo, pues dale una visitada, 



Imagínense esto: chicharrón de cerdo bien doradito (de
Ahhh, el fenómeno Hipster, esa tribu que pone de moda cosas que ya no están de moda y que cuando se ponen de moda, dejan de estar de moda (ahí disculpen el trabalenguas); bigotes, barbas, bufandas, playeras cuello V, Fleet Foxes, cámaras de película, skinny jeans, The Black Keys, Portland, vinilos…y Pabst Blue Ribbon. Sí, los hipsters también toman cheve, principalmente si es que es de esta vieja marca que es digna de un caso de estudio cultural, por el resurgimiento que tuvo “cashi shin querer”.
Después de una caída estrepitosa en el gusto de público cervecero americano que inició a mediados de los ochenta y que ocasionó que en 1996 la cervecería Pabst cerrara su iconica planta de Milwaukee, esta cerveza virtualmente desapareció del mapa, cambiando de dueños a cada rato, siendo adquirida recientemente por un grupo de inversionistas rusos quienes prometen dejar la producción de esta cerveza en Estados Unidos.



Se llegó halloween de nuevo, les deseamos que pasen esta noche de brujas de gran manera, sólo acuérdense que si van a beber, llévensela tranquila y olvídense de andar manejando, aunque sea que anden en escoba esta noche, ¿va?
Hace tiempo nos dijo un conocedor de la gastronomía que era una lástima que para mucha gente la cerveza sea solo una bebida para pasar el rato sin darse el tiempo para descubrir, conocer y reconocer la sabrosa complejidad de muchas de las cervezas que se hacen en México y el mundo, más allá de las que venden en las tiendas de conveniencia. También nos comentó que la buena cerveza se hizo para ser disfrutada, no para embriagarse, ya que según él, el tener los cinco sentidos a full ayuda a descifrar las interesantes mezclas de una buena bebida. Pues bien, ahora que cayó en nuestras manos la Hazelnut Brown Nectar de Rogue, entendimos al 100% las aseveraciones del Chef, porque vaya que esta cerveza estadounidense es de esos productos complejos pero deliciosos a la vez, donde el paladar de uno se da vuelo tratando de identificar los componentes de la bebida mientras que al mismo tiempo goza con la solidez del sabor y textura de la misma.
Esta Hazelnut Brown Nectar es uno de los productos más conocidos de Rogue, exitosa cervecería de Oregon que a cada rato le da al mundo cervecero unas bebidas bastante interesantes; como su nombre lo indica, esta cerveza contiene avellana en su fórmula que al momento de darle el trago no se nota casi nada, sin embargo, una vez que lo pasas, como por arte de magia aparece el sabor de la avellana a full, dejándote un delicioso after taste que se disfruta bastante.
En fin, si quieren probar esta cerveza con Avellana, ganadora de medallas en The Great American Beer Festival en 2011 y 2012, vayan por un par y disfrútenlas paso a pasito, como nos sugirió el chef.