Carlsberg, la danesa oficial de Polonia y Ucrania

La deliciosa y refrescante Carlsberg, cerveza oficial de la Euro 2012 Polonia/Ucrania

La Euro 2012 de Polonia/Ucrania está ya en su recta final, muy pronto sabremos quien se queda con el trofeo de este torneo continental que es casi casi una Copa de Mundo, y aunque algunos de los equipos favoritos del staff ya los echaron del torneo, acá seguimos al pendiente de disfrutar de uno de los mejores futboles del planeta.

Pero bueno, como este blog es sobre la cerveza y no el fútbol (aunque ambos nos gustan bastante), ahora les hablamos de la cerveza oficial de la Euro, se trata ni más ni menos que de la danesa Calsberg, una de las cervezas de este país escandinavo más conocidas no sólo en Europa sino en el mundo entero. La relación comercial entre este torneo de la UEFA y el Carlsberg Group lleva ya 24 años, ya que en 1988 fue la primera ocasión que la cerveza Carlsberg fue sponsor oficial del torneo llevado a cabo cada cuatro años; en aquel año la Eurocopa se llevó  a cabo en la República Federal Alemana (antes de que se unificara Alemania, esta era la parte “capitalista”) por lo que en su momento fue un buen golpe mercadológico de Carlsberg, ya que se metió “hasta la cocina” de uno de los países más cerveceros por excelencia, para así ganar mayor presencia no solo en el país germano sino en Europa en general, de hecho ahora se produce no solo en Copenhague, sino en varias partes del mundo. Actualmente, la que se vende en México es importada primordialmente de Portugal.

La Carlsberg es una cerveza lager con un 5% ABV de un muy agradable tono dorado claro, que hace buen nivel de espuma al servirla en tu vaso pilsner. De cuerpo medio así como similar nivel de carbonatación, esta cerveza es bastante rica, con un nivel de amargor muy ligero, en comparación con otras cervezas europeas similares (Heineken, por ejemplo), lo cual la hace ideal para acompañar casi cualquier alimento. Su aroma es muy disfrutable, donde notas la presencia de lúpulo, pero sin ser éste incómodo. Su sabor, aunque menos intenso que muchas otras de su tipo, es bastante terrenal, sin presentar notas cítricas, si acaso por ahí se pueden distinguir ciertas trazas de manzana; digamos que es una cerveza más ‘seca’ pero no con mucho after amargo.

En general, esta Carlsberg le hace justicia a las cervezas lager estilo alemán, y aunque no se compromete mucho en su entrega de notas amargas, sí resulta una de esas cervezas que no te cansas de probar, ya sea en una reunión o bien con una botanita de quesos y jamones en casa, y si es viendo la Euro, pues mucho mejor. No dejes de probarla.

En México esta cerveza tiene cada vez mayor distribución, por lo que la encuentras en algunas cadenas de súpermercados como HEB, Soriana y Walmart, así como en tiendas especializadas en cervezas como The Brewers’ Gallery, The Beer Box, Cheveteca, La Belga (en el D.F.)  y otras de su estilo.

Skål!
>>Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez 

Bier Stube, el rincón alemán de Monterrey

La decoración típica alemana en el Bier Stube de San Pedro.

Si bien la comida alemana no es de las más reconocidas del mundo, ni tampoco de las que tengan más variedad, en comparación con la francesa o mexicana por ejemplo, sí es una comida que en casi todos lados que la pruebes le pondrás pocos “peros” y seguramente terminarás satisfecho al comer, puesto que tal y como la misma cultura germana, es de un carácter bien estructurado, simple y práctico, pero eso sí, bastante balanceado.

Una de las cervezas que degustamos, la Hofbräu original

Con esa idea en mente y buscando un lugar donde degustar unas deliciosas cervezas alemanas junto con un poco de la típica gastronomía de Bavaria, el pasado fin de semana pasada nos dimos una vuelta por el “Bier Stube”, restaurante ubicado en la Plaza Trefontane, en San Pedro Garza García (para los que no son de por acá, este municipio es suburbio de Monterrey) lidereado por el chef Diego Ortiz.
Cuando cruzas la puerta de este restaurante auspiciado por el Deutscher Klub de Monterrey sientes inmediatamente que te transportas a un rincón de Alemania, esto por su ambientación típica de una taberna/restaurant de este país europeo, donde predominan los tonos a madera y cerámica en su decoración, así como una serie de banderas de las diferentes provincias alemanas, sin faltar la música folklórica de ese progresista país, por ello no es extraño que cuando visites este lugar de San Pedro, haya gente alemana comiendo bastante a gusto ahí.

Siendo varias personas las que compartimos la mesa, decidimos pedir varios platos al centro para así poder probar varios platillos junto con nuestras cervezas, alemanas por supuesto. La cerveza sugerida por el capitán ese día para acompañar nuestros alimentos fue la Hofbräu Original (Conocida por los alemanes como HB), cerveza clara, tradicional, a base de malta de cebada con un 5.1% ABV. Esta refrescante cerveza rubia producida en Munich presenta un ligero nivel de amargor lo cual resultó ideal para degustar varias creaciones culinarias de Alemania.

El Camembert del Bier Stube, una delicia.

De entrada, nos decidimos por probar un queso Camembert empanizado servido sobre un espejo de arándanos (Panierter Camembert mit Preiselbeeren), el cual es una delicia, y aunque su nombre sea medio apantallador, la realidad es que es un platillo sencillo y que va bastante bien con las HB´s que tomamos.  Después del queso de entrada y viendo que queríamos probar platillos básicos alemanes,  el Capitán nos sirvió un plato mixto de Würstchen (salchichas) en las que combinan las del tipo Nürnberger, Frankfurter y la Weiße Bratwurst (salchicha blanca de ternera); estas salchichas asadas vienen acompañadas con papa estilo Munich y Sauerkraut.

Un plato de salchichas mixtas, con papa Munich y Sauerkraut

Después de hacer una breve pausa, cambiamos de cerveza, eligiendo ahora una clásica Löwenbräu, cerveza bastante conocida en muchas partes del mundo, la cual es de nuestras favoritas, por su buen balance entre sabor y ligereza, ideal para este tipo de comida.
Con estas Löwenbräu, llegó a nuestra mesa un plato de codornices al horno en salsa de vino tino, con uvas. Este platillo no lo había probado y tenía mis reservas al respecto, pero la verdad es que la recomendación de la casa, fue más que buena; este platillo venía en su punto, dándole la salsa de vino tinto un sabor súper especial a estas pequeñas aves; si llegas a visitar el Bier Stube, vale la pena que las pidas.
Después de esta delicia de platillo, nuestro mesero sugirió servirnos un chamorro de puerco al hornos (Eisbein), invitación que decidimos declinar, puesto que las porciones que nos sirvieron fueron bastante generosas, eso sí, prometiéndole que regresaríamos pronto a probar ese chamorrito, así como otras cervezas de la casa Hofbräu München que tienen ahí como la Weizzen, cerveza de trigo o la Dunkel, la cual es una cerveza oscura de cebada.

Löwenbräu, otra de las cervezas que probamos en el Bier Stube

Sin duda, nuestra visita al Bier Stube fue bastante grata, tanto por la atención de su personal como de la calidad y el sabor de los platillos que ahí preparan, en este lugar se nota la mano del chef Diego Ortiz, leyenda en la gastronomía regiomontana, puesto que cada detalle está en su lugar. Y si bien, la oferta de cervezas alemanas no es tan amplia como uno pudiera esperar (ojo, no es un pub),  las que te ofrecen en este lugar son justo lo que los platillos del Bier Stube necesitan para hacer buena mancuerna.

Si vives en Monterrey, o andas en esta ciudad de visita y quieres probar un poco de la gastronomía alemana, no dudes en visitar este restaurante, créenos, quedarás bastante satisfecho. El Bier Stube está ubicado en Calzada San Pedro 217, dentro de la Plaza Trefontane (contigua a las oficinas de American Express), en la colonia Del Valle; acá puedes ver un poco más de este típico lugar alemán en San Pedro.

Guten Appetit!
>>TBD Staff

¡Somos más de 6,000!

Más de 6,000 likes merecen un gran “¡Salud!”

La comunidad cervecera de TheBeerDaily.com en Facebook sigue creciendo, el 16 de mayo sobrepasamos los 6,000 beer fans… lo cual es digno de un gran brindis, por todos ustedes que hacen posible a TheBeerDaily.com

¡Salud!
>>TBD Staff 

Kölsch: La cerveza con denominación de origen

La deliciosa Kölsch, cerveza que sólo puede ser producida en la región de Colonia en Alemania, por tener denominación de origen.

Marcas de cerveza en el mundo hay muchas y de bastantes variedades, unas claramente identificables y otras no tanto, eso sí, derivadas de dos grandes clusters: Ale y Lager.
Como en casi todas las áreas de la la vida, en el ámbito cervecero también existen los puristas que nunca aceptaran algunas mezclas o híbridos, llegando incluso a descalificarlas o a crearle clasificaciones extrañas que luego se convierten en tácticas de mercadeo (¿qué tal el barato licor de malta?).
Pues bien, en Alemania, en la ciudad de Colonia para ser exactos, hace muchos años  un grupo de maestros cerveceros se propuso producir una cerveza que fuera única en su tipo, tanto así que decidieron llamarle Kölsch, en honor al apelativo de los habitantes de Colonia (Köln, en alemán).

Una de las principales marcas de cerveza Kölsch: Früh

Muchas veces confundida con la cerveza Pilsner, debido a su apariencia clara y de color dorado intenso, la Kölsch se diferencia de la anteriormente mencionada, por ser una bebida de fermentación alta, que se prepara en rangos de temperatura de entre 15ºy 20ºC mientras que la Pilsner se fermenta en temperaturas más bajas que van de los 8º a los 12ºC; en términos técnicos, la Kölsch es una variante de las cervezas Ale.  Ahora bien, la diferencia más notables entre estas cervezas hablando de sabor, es que la Kölsch es una cerveza con un menor grado de amargor que la Pilsener, -ojo, hablamos de cervezas europeas, ya que muchas “pilsner” elaboradas en el continente Americano son muy ligeritas en sabor-, lo cual le da a esta cerveza de Colonia una sensación de más ligereza al beberla. La Kölsch  se debe de servir en el vaso Stange que es un vaso recto cilíndrico de 200ml y debe de estar en un rango de temperatura de entre 8º y 10º C; el contenido de alcohol por volumen de esta cerveza normalmente es menor al 5%.

De color dorado intenso, la Kölsch tiene su propio vaso: el Stange.

Orgullosos de esta creación, los cerveceros asentados en Colonia, decidieron firmar en 1986 el acta de denominación de origen, durante la “Convención Kölsch”, la cual indica que esta cerveza sólo puede ser elaborada en la región de Colonia, tal y como sucede con otras bebidas alcohólicas tales como el tequila o el champagne. Actualmente se estima que poco más de 30 cervecerías de esa región alemana producen esa cerveza,  entre las que destacan la Früh, la Reissdorf y la Gaffel. En otras partes del mundo hay cervecerías que ofrecen bebidas similares, pero deben de llamarle “cerveza estilo Kölsch”, tal como sucede en México, en la cadena de restaurantes/cervecerías Sierra Madre Brewing Company, con su cerveza  “Obispado”.

Así que ya saben,  si en algún lugar les ofrecen una Kölsch y en su etiqueta no viene descrito que esa cerveza fue elaborada en la región de Colonia, estamos hablando de una “cerveza tipo” y no la original, o como dirían algunos germanos: “Die Wahre Sache!”

Prost!
The Beer Daily Dudes

La cerveza como alimento.

Monjes, a ellos les debemos mucho de la actual cerveza.

La cerveza en sus orígenes fue elaborada para acompañar otros alimentos en lugar de preparar pan por una simple razón, con la misma cantidad de grano se hacía menos pan y más cerveza.

Monje Franciscano.

En determinado momento de la historia, la cerveza también fue hecha con pan ya fermentado, no comestible, cocido en agua con otros ingredientes y dejándose fermentar nuevamente para conseguir el ‘pan líquido’, término que se le dio en la edad media por los monjes europeos encargados de refinar el proceso de elaboración de esta nutritiva bebida durante los ayunos de cuaresma, posteriormente como parte de la dieta diaria de estos hombres religiosos y finalmente, con el paso del tiempo y muchos procesos de ‘control de calidad’ haciéndose más preciada en las altas esferas religiosas; es decir, ahora no cualquier monje por más autoflagelación propinada o penitencia purgada, tenía derecho a beber cerveza (les hablo del siglo XIII).

En estos tiempos, diferentes casas cerveceras ofrecen ancestrales recetas provenientes de las abadías europeas, reconociendo a los monjes Paulinos de Alemania, los Franciscanos de la orden de San Francisco en Italia y hasta los monjes Trepenses de Bélgica, a quienes les debemos el placer de disfrutar las Abbey Ale o la muy obscura Doppelbock alemana.

Hoy en día en ciertos países, como en Irlanda, la cerveza aún es considerada parte de la alimentación diaria e incluso algunos trabajadores optan por llevar cerveza en lugar de pan u otros complementos para la hora de comida o como un tentempié.

¿Qué dicen, nos vamos a Irlanda?

Sir Playmo de Yorkshire