La misma alemana desde 1753: Warsteiner Premium Verum

Aunque no es una de la marcas alemanas de cerveza más conocidas de este lado del Océano Atlántico, Warsteiner es una de las que permanecen virtualmente sin cambio desde su fundación hace ya muchos años, desde 1753 concretamente, que es oficialmente el año en el que comenzó a elaborarse en la población de Warstein, en el estado de Renania del Norte-Westfalia. Y bueno, ahora nos tocó conocer y probar uno de los productos de esta cervecería que tiene como detalle curioso, el que permaneció de pie durante los bombardeos en la segunda guerra mundial, virtualmente sin ser tocada por la artillería de los aliados durante las batallas que se libraron en ese conflicto.

La sobria imagen alemana de esta Warsteiner Premium Verum

La casa Warsteiner produce varias cervezas, siendo las más populares dentro y fuera de tierras germanas, la Premium Verum y la Premium Dunkel, siendo la primera la que nos tocó disfrutar el pasado fin de semana. Esta Premium Verum es una cerveza pilsner de 4.8% ABV que según datos oficiales de sus productores, se comercializa en más de 60 países del globo terráqueo, entre ellos México, por supuesto.

La cerveza que viene en una botella ámbar de 330ml, es de un color dorado claro, que te da la apariencia de ser una cerveza ligerita -y lo es- ,y genera un buen nivel de blanquísima espuma, en nuestro caso, al servirla en un vaso pilsner, apreciamos unas tres pulgadas de esta blanca nata, que le da a esta Pilsner alemana una apariencia aún más apetecible. El aroma de esta Premium Verum es muy suave, aunque sí  llegamos a apreciar por ahí esencias de lúpulo mezclado con ciertas notas de limón y algo de malta.

Dorado+Blanco: bastante antojable esta cerveza, servida en un vaso Pilsner

Al probarla, de entrada sientes un sabor semi dulce con un cierto saborcito a plátano y clavo, para luego dar paso a un sabor más amargo, notándose ahí la presencia del lúpulo característico de las Pilsners alemanas, lo único fue que nos tocó un poco de amargor extra (léase “azorrilamiento”), quizás producto de cierto mal manejo por los importadores o distribuidores de esta cerveza, pero nada exagerado . De cuerpo, esta cerveza es muy suave, con buen nivel de carbonatación, lo cual hace que esta bebida te la pases como agua, vaya en pocas palabras esta Warsteiner es muy bebible.

A nivel general, podemos decir que esta Warsteiner Premium Verum es la típica cerveza Pilsner alemana, a nuestro juicio, no es sobresaliente, pero tampoco te queda a deber, sino simplemente es una cerveza que cumple con su cometido, observándola a través del cristal de lo que una Pilsner debe ser. Si lo tuyo son este tipo de cervezas, seguramente la Warsteiner Premium Verum se va a llevar muy bien contigo, pruébala y luego nos cuentas como te fue, ¿va?

Prost!
@thebeerdaily

Comenzó el Oktoberfest 2012 rompiendo récords

En Alemania hay buenas señales, como esta que nos da la bienvenida al Oktoberfest de Munich

Tal parece que el mundo ama cada día más la cerveza, al menos así lo indican las cifras de la primer semana del Oktoberfest de este año en Munich, Alemania: más de 3.5 millones de personas han visitado el Munich Oktoberfest en su primer semana.

Este año el Oktoberfest, tradicional festival alemán de la cerveza que dura oficialmente 16 días -aunque mucho lo agarran como festival mensual-, pinta para que romperá los récords de asistencia, consumo y por supuesto negocio, ya que no sólo cerveza es lo que se está moviendo estos días, la gente que asiste también es gran consumidora de comida como la amplia variedad de salchichas, Sauerkraut y prétzels bávaros, además de comprar souvenirs y hasta trajes típicos alemanes que se ponen los visitantes para estar a tono con el festival… las cosas que la gente hace cuando trae ya algunas cervezas encima ¿no?.

Con estas rubias alemanas, ¿cómo no se va a llenar Munich? Hablamos de la cerveza, por supuesto.

Pero además de la obvia saturación del lugar donde se llava a cabo el Oktoberfest (en las afueras de Munich) el tráfico se torna denso en el centro de la ciudad y en sus sistemas de transporte público. Los miles de visitantes que llegan a celebrar a la cerveza, saturan el sistema de metro de Munich,  lo que lleva al gobierno de la ciudad-en conjunto con las firmas cerveceras- a contratar  guías turísticos temporales, los cuales son identificados por sus chalecos amarillos. Estos guías llevan a los sedientos parroquianos camino a alguna de las numerosas tiendas de la cerveza creadas expresamente para el festival, por las compañías cerveceras de Bavaria, ¡que chulada!.

No sólo de cerveza vive el hombre en Octubre, también de Weisswurst y Pretzels.

Tan sólo en su primer semana, el Oktoberfest 2012 ha tenido un incremento de más de 100,000 personas con respecto a la primer semana del Oktoberfest 2011, lo cual lleva a los organizadores a calcular que el total de visitantes este año será superior a los 6 millones de personas ¡vaya que la cerveza ha crecido en popularidad!
Pero no solo a ver llegan estos visitantes, los parroquianos del Oktoberfest han bebido al asombrosa cifra de 3 millones de litros de cerveza bávara hasta ahora, con una derrama económica muy buena;  En promedio, la jarra de un litro de cerveza bávara cuesta entre €9.60 euros ($ 12.30 USD) y €10 euros. De acuerdo con datos de los organizadores, cada visitante gasta en promedio unos €60 euros durante su estancia.

Este año el Oktoberfest ha tenido una creciente ola de visitantes de fuera de Alemania, contando con un gran flujo de turistas italianos y rusos, además de franceses, británicos chinos y estadounidenses, principalmente, aunque llega gente de casi todas las latitudes.

Si quieren darse una vuelta a Munich, aún tienen tiempo, el festival estará activo durante unas semanas más, nadamás recuerden llevarse bien llena su cartera, porque barato no es. ¿Cómo ven, se animan?

@thebeerdaily

Desde Munich, la Paulaner Premium Pils

Una clásica etiqueta, la de esta Paulaner Premium Pils

Después de unos días de pausa forzada, regresamos a The Beer Daily; pero aunque estuvimos ausentes de este blog, no estuvimos alejados del tema cervecero, de hecho aprovechamos estos días para probar varias cervezas que nunca habíamos degustado.

Una de estas es una rubia cerveza alemana, de Munich, para ser exactos, producida por la cervecería Paulaner, firma fundada en la capital del estado de Bavaria en el siglo XVII por Frailes Mínimos (sí, así se llaman), orden religiosa fundada en Italia en el siglo XV por San Francisco de Paula, lo cual queda de manifiesto en su sello/logotipo; de hecho, por eso la cervecería -y varios de sus productos-fue bautizada Paulaner, en honor a este religioso Italiano que tiene seguidores en varias partes de Europa y otras partes del planeta.

La imagen de un fraile Mínimo, en la tapa de esta Paulaner

La verdad, nunca habíamos visto esta cerveza, y dado que su etiqueta no es la más vistosa del mundo, quizás nos la hubiéramos brincado al estar seleccionando cervezas, por eso cuando un buen amigo del staff la llevó a casa durante una reunión decidimos ponerla a enfriar y disfrutarla con calma el fin de semana pasado, acompañado de unas nueces de la India y un sabroso queso semimaduro.

La casa Paulaner produce un buen de cervezas de varios estilos, incluso hasta sin alcohol, pero esta ocasión nos tocó probar la Premium Pilsen, cerveza que como su nombre lo indica, es una Pilsener con un 4.9% ABV. De cuerpo ligerito, esta cerveza es de un intenso color dorado, que al vaciarla en un vaso Pilsener (¿cómo no hacerlo?) luce bastante apetecible, sobre todo por el buen nivel de espuma que genera su nivel de carbonatación; sin llegar a ser considerada una nata, esta espuma tuvo buen nivel de permanencia en el vaso, dejando un nivel decente de trazas en el mismo.

Al ver esta Paulaner servida en un vaso Pilsner, se antoja

En cuestiones de aroma, se nota una simpleza positiva en esta Paulaner Premium Pils: sencillos aromas de malta con algo de cáscara de limón y algo de hierbas, pero nada que robe la atención de entrada.
El sabor de esta alemana es algo que esperas de una Pilsen de esas latitudes, bien balanceado entre sus notas de lúpulo y malta, con algunos rastros por ahí de frutas secas;  su nivel de amargor es leve, e incluso se puede sentir un poco de suavidad al pasar el trago, dejando una sensación refrescantemente satisfactoria. Sí , sabemos que cada paladar es diferente y a veces las papilas gustativas “juegan diferente”, pero seguramente esta cerveza alemana le gustará a casi cualquier mortal que se diga aficionado a la buena cerveza.

En resumen, esta Paulaner Premium Pils no es una cerveza muy flashy o con una maquinaria de mercadotecnia detrás como otros productos del viejo continente, pero sí es bastante sabrosa y recomendable, vaya que los frailes Mínimos de Alemania le pusieron bastante cariño a crear buenos productos cerveceros, que gracias a la globalización ahora podemos disfrutar de este lado del Atlántico. Si te gustan este tipo de Pilseners, honra a los maestros cerveceros de la Paulaner, y pruébala, creemos que te gustará.

En Monterrey la puedes conseguir en The Brewers’ Gallery, Cheveteca y en algunas tiendas de la cadena H.E.B..

Prost!
Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez

¿Ya probaron la Shandy?

Shandy, mezclando cerveza tipo lager con sabores cítricos.

En estos años recientes, y ante la búsqueda de nuevas maneras por incentivar las ventas, muchos empresas han optado por crear nuevas versiones de sus marcas, sobre todo en la industria de los alimentos y bebidas. Esto se da mucho en la categoría de bebidas espiritosas, donde cada vez más vemos extrañas mezclas de licores con jugos de frutas o bebidas saborizadas (¿Alguien gusta un Martini Smirnoff de granada o mango?). Y aunque en el negocio de la cerveza no ha llegado aún a niveles que rayen en lo ridículo en temas de mezclas, si tenemos ya ejemplos de cervezas saborizadas o premezcladas tales como la Sol Clamato y Sol Limón en México, y la Bud Chelada o las Bud Lime en Estados Unidos, lo cual es hasta cierto punto comprensible, debido a la dinámica de lanzamientos que se tienen año tras año en mercados como éstos, donde la gente está ávida de probar nuevos productos.

Un six pack de Bavaria Shandy holandesas

Sin embargo en Europa, que normalmente se le considera más conservadora en ese tema mercadológico,  hay un tipo de bebida a base de cerveza que tiene su nicho y que no es nueva, nos referimos a la “Shandy”, extraño brebaje -al menos para los que vivimos de este lado del mundo- que es popular en los países centro europeos, así como en España y el Reino Unido, sobre todo en los cálidos veranos.

Mezclando Heineken con una bebida cítrica, ¿una buena idea?

La Shandy es una bebida que se prepara mezclando cerveza tipo lager ya con refresco sabor lima-limón. Sí, así como lo leen, esta bebida mezcla (o desaparece) una deliciosa cerveza euro lager, con sabores dulces como los de un azucarado Sprite o Seven Up.  La proporción para prepararla es normalmente 50/50, aunque hay gente que la prefiere más ligera en términos cerveceros y mezcla hasta un 80% de la bebida dulce con sólo un 20% de cerveza, digamos que eso es casi casi como una “Sprite pintada”. Ahora bien, la variante que se prepara con el refresco tipo Ginger Ale, es llamada en el Reino Unido como Shandygaff, mientras que en Alemania, la mezcla de limonada natural con cerveza pilsner es conocida como Radler (o como el experimento que lanzó hace poco Dos Equis en México).

Esta bebida se ha venido disfrutando en el viejo continente desde hace tiempo, pero fue recientemente que varias empresas cerveceras decidieron subirse a la ola para ofrecer sus productos ya previamente mezclados. Cruzcampo en España, por ejemplo, lanza en verano su propia versión de esta bebida tanto en botella como en lata. En Holanda, Bavaria también tiene este producto, mientras que en Inglaterra, marcas tradicionales como Bass, llegan a los anaqueles con sus Shandy.

Con imagen más sobria, esta Shandy Bass inglesa.

Aunque menos popular de este lado del Atlántico, en Estados Unidos hay lugares en el medio oeste donde mezclas similares de refresco lima-limón y cerveza son llamadas Cincinnati, o el Brass Monkey, sólo que acá el refresco es sustituido por jugo de naranja. En México, nos han comentado que desde hace tiempo en algunas partes del sureste del país, suelen disfrutar de la limonada con cerveza, y aunque este concepto no ha ganado popularidad masiva en el resto de la república, se espera que este hábito vaya cambiando con la llegada de productos como la Dos Equis Radler, a la venta desde hace tiempo en México.

En fin, si les gustan las mezclas a partir de la cerveza esta Shandy quizás les guste, sobre todo en días muy calurosos.

¡Salud!
>>TBD Staff 

Bier Stube, el rincón alemán de Monterrey

La decoración típica alemana en el Bier Stube de San Pedro.

Si bien la comida alemana no es de las más reconocidas del mundo, ni tampoco de las que tengan más variedad, en comparación con la francesa o mexicana por ejemplo, sí es una comida que en casi todos lados que la pruebes le pondrás pocos “peros” y seguramente terminarás satisfecho al comer, puesto que tal y como la misma cultura germana, es de un carácter bien estructurado, simple y práctico, pero eso sí, bastante balanceado.

Una de las cervezas que degustamos, la Hofbräu original

Con esa idea en mente y buscando un lugar donde degustar unas deliciosas cervezas alemanas junto con un poco de la típica gastronomía de Bavaria, el pasado fin de semana pasada nos dimos una vuelta por el “Bier Stube”, restaurante ubicado en la Plaza Trefontane, en San Pedro Garza García (para los que no son de por acá, este municipio es suburbio de Monterrey) lidereado por el chef Diego Ortiz.
Cuando cruzas la puerta de este restaurante auspiciado por el Deutscher Klub de Monterrey sientes inmediatamente que te transportas a un rincón de Alemania, esto por su ambientación típica de una taberna/restaurant de este país europeo, donde predominan los tonos a madera y cerámica en su decoración, así como una serie de banderas de las diferentes provincias alemanas, sin faltar la música folklórica de ese progresista país, por ello no es extraño que cuando visites este lugar de San Pedro, haya gente alemana comiendo bastante a gusto ahí.

Siendo varias personas las que compartimos la mesa, decidimos pedir varios platos al centro para así poder probar varios platillos junto con nuestras cervezas, alemanas por supuesto. La cerveza sugerida por el capitán ese día para acompañar nuestros alimentos fue la Hofbräu Original (Conocida por los alemanes como HB), cerveza clara, tradicional, a base de malta de cebada con un 5.1% ABV. Esta refrescante cerveza rubia producida en Munich presenta un ligero nivel de amargor lo cual resultó ideal para degustar varias creaciones culinarias de Alemania.

El Camembert del Bier Stube, una delicia.

De entrada, nos decidimos por probar un queso Camembert empanizado servido sobre un espejo de arándanos (Panierter Camembert mit Preiselbeeren), el cual es una delicia, y aunque su nombre sea medio apantallador, la realidad es que es un platillo sencillo y que va bastante bien con las HB´s que tomamos.  Después del queso de entrada y viendo que queríamos probar platillos básicos alemanes,  el Capitán nos sirvió un plato mixto de Würstchen (salchichas) en las que combinan las del tipo Nürnberger, Frankfurter y la Weiße Bratwurst (salchicha blanca de ternera); estas salchichas asadas vienen acompañadas con papa estilo Munich y Sauerkraut.

Un plato de salchichas mixtas, con papa Munich y Sauerkraut

Después de hacer una breve pausa, cambiamos de cerveza, eligiendo ahora una clásica Löwenbräu, cerveza bastante conocida en muchas partes del mundo, la cual es de nuestras favoritas, por su buen balance entre sabor y ligereza, ideal para este tipo de comida.
Con estas Löwenbräu, llegó a nuestra mesa un plato de codornices al horno en salsa de vino tino, con uvas. Este platillo no lo había probado y tenía mis reservas al respecto, pero la verdad es que la recomendación de la casa, fue más que buena; este platillo venía en su punto, dándole la salsa de vino tinto un sabor súper especial a estas pequeñas aves; si llegas a visitar el Bier Stube, vale la pena que las pidas.
Después de esta delicia de platillo, nuestro mesero sugirió servirnos un chamorro de puerco al hornos (Eisbein), invitación que decidimos declinar, puesto que las porciones que nos sirvieron fueron bastante generosas, eso sí, prometiéndole que regresaríamos pronto a probar ese chamorrito, así como otras cervezas de la casa Hofbräu München que tienen ahí como la Weizzen, cerveza de trigo o la Dunkel, la cual es una cerveza oscura de cebada.

Löwenbräu, otra de las cervezas que probamos en el Bier Stube

Sin duda, nuestra visita al Bier Stube fue bastante grata, tanto por la atención de su personal como de la calidad y el sabor de los platillos que ahí preparan, en este lugar se nota la mano del chef Diego Ortiz, leyenda en la gastronomía regiomontana, puesto que cada detalle está en su lugar. Y si bien, la oferta de cervezas alemanas no es tan amplia como uno pudiera esperar (ojo, no es un pub),  las que te ofrecen en este lugar son justo lo que los platillos del Bier Stube necesitan para hacer buena mancuerna.

Si vives en Monterrey, o andas en esta ciudad de visita y quieres probar un poco de la gastronomía alemana, no dudes en visitar este restaurante, créenos, quedarás bastante satisfecho. El Bier Stube está ubicado en Calzada San Pedro 217, dentro de la Plaza Trefontane (contigua a las oficinas de American Express), en la colonia Del Valle; acá puedes ver un poco más de este típico lugar alemán en San Pedro.

Guten Appetit!
>>TBD Staff