Estos días, en Uruguay la cerveza Patricia ha lanzado una interesante iniciativa en pro de generar conciencia en torno al tema de la conservación de la naturaleza, presentando su cerveza (una de las más populares en Uruguay) sin su etiqueta clásica.
Desafiando los parámetros tradicionales de todo producto, donde la etiqueta es algo así como la ropa del producto, esta cerveza uruguaya mandó al mercado una edición especial Sin Etiquetas, con el cual refuerzan su mensaje “lo que importa es lo de adentro”, la cual va ligada con el compromiso que tienen con el medio ambiente. Con esto la cerveza Patricia presentará su versión clásica en una botella cuyo único distintivo será el collarín con la información requerida por la ley (ya saben, contenido neto, grados de alcohol, etc.)
Con esta campaña la cerveza Patricia se mostrará ante todos tal como es, invitando a que todos hagan lo mismo: mostrarse de forma auténtica, sin tapujos que impidan trasmitir lo esencial que tiene adentro cada uno y claro, usando el hashtag #SinEtiquetas en su comunicación.
Y en palabras de los creadores de esta campaña “Este nuevo compromiso con el medio ambiente es una apuesta a la conciencia colectiva, un llamado y una invitación para que todos aportemos nuestro granito de arena en la construcción de una comunidad sustentable y responsable con lugar donde vivimos y disfrutamos. Para mantener la esencia natural, pura y auténtica, Patricia apoyará con acciones a diferentes asociaciones y organizaciones vinculadas con la protección y el cuidado de la naturaleza de Uruguay”
Buena acción los de estos uruguayos, Acá les dejamos un comercial de esta iniciativa:
¡Salud!
TBD Staff



Esta cerveza que les presentamos hoy la trajo al Beer Daily Sir Playmo de Yorkshire en una de sus múltiples expediciones a diversos comercios para buscar nuevas chelas que probar, y la verdad hizo una buena elección, según él, en base a la imagen de la etiqueta de esta cerveza, que le llamó la atención por su simplicidad y elegancia, alejada de los clichés que hoy por hoy abundan en muchas de las cervezas independientes.
En resumen, esta cerveza regiomontana Ocho Reales, vale su precio en oro (o en plata, pues) y sí, te la recomendamos bastante. La encuentras relativamente fácil en Monterrey, en tiendas como 
Nuestro amigo Dan Peskorse, fanático cervecero y startuper de la
Este destapador múltiple que fue nombrado Snake Bite por su peculiar forma que asemeja a a los colmillos de una serpiente, está hecho a mano en St. Louis y viene con una cubierta de piel (a elegir entre 3 colores) y un aro para que además te sirva de llavero y así siempre traigas con que abrir tus cervezas (y no andes desgraciándote la dentadura al tratar de destapar tus chelas).

El proyecto del buen Dan está actualmente recibiendo donaciones en su página de Kickstarter, así que si quieres apoyar esta iniciativa y de pasada llevarte a casa uno de estos Snake Bite y ser uno de los primeros de tu tribu en tenerlo, pues dale una visitada, 



Imagínense esto: chicharrón de cerdo bien doradito (de
Ahhh, el fenómeno Hipster, esa tribu que pone de moda cosas que ya no están de moda y que cuando se ponen de moda, dejan de estar de moda (ahí disculpen el trabalenguas); bigotes, barbas, bufandas, playeras cuello V, Fleet Foxes, cámaras de película, skinny jeans, The Black Keys, Portland, vinilos…y Pabst Blue Ribbon. Sí, los hipsters también toman cheve, principalmente si es que es de esta vieja marca que es digna de un caso de estudio cultural, por el resurgimiento que tuvo “cashi shin querer”.
Después de una caída estrepitosa en el gusto de público cervecero americano que inició a mediados de los ochenta y que ocasionó que en 1996 la cervecería Pabst cerrara su iconica planta de Milwaukee, esta cerveza virtualmente desapareció del mapa, cambiando de dueños a cada rato, siendo adquirida recientemente por un grupo de inversionistas rusos quienes prometen dejar la producción de esta cerveza en Estados Unidos.


