
La simplicidad en la imagen de la Redhook, con unos estilizados pinos, que nos remiten al Noroeste Estadounidense.
En estos años recientes la zona de la costa oeste de los Estados Unidos le ha dado al mundo cervecero muchos productos, algunos de ellos con calidad estándar mientras que otros tantos han sobresalido por sus interesantes mezclas que han gustado tanto a críticos cerveceros como al consumidor. Y dentro de esta zona geográfica del país de las barras y las estrellas, el estado de Washington se ha caracterizado por su prolífica creación de cervezas de todos tipos; así, cerveceras tanto de Seattle -la principal metrópolis del estado que aún llora el Súper Bowl pasado- así como de otras ciudades continúan dando mucho de qué hablar. Una de estas empresas es la Redhook Brewing Co., empresa fundada en Seattle en 1981 y de la cual salen cervezas artesanales bastante interesantes, tales como la ESB, la Copperhook y la Redhook Pilsner, esta última la cerveza que nos tocó probar en esta ocasión.
La Redhook Pilsner es como su nombre lo indica una cerveza tipo Pilsner (Lager estilo Checo) con un 5.30% ABV y es denominada por sus productores en el rango de cerveza “refrescante”, y se ofrece tanto en presentación de botella de 12 onzas (355 ml) como en draft, en muchos bares y pubs de esa zona de Estados Unidos.
De entrada, esta cerveza nos llamó la atención por su botella atípica y su etiqueta de gráficos simples y bold, claramente se nota la herencia de la zona donde es producida (¿Alguien recuerda que de Seattle salió la corriente Grunge?), por lo que al verla en el anaquel, decidimos adquirir un six pack para ver qué tal (la verdad, no teníamos referencia alguna de esta marca).
Esta cerveza es de un dorado no tan intenso, -nos hubiera gustado que fuera un poco menos oscuro-, que al servirla en un vaso simple (no teníamos a la mano nuestros vasos pilsner) generó un nivel de espuma regular, dejando pocas trazas en éste. Su aroma es bastante agradable, sólido para una pilsner (se nota su estilo Checo aquií), con tintes herbales y a granos, en general el sentido del olfato es deleitado con esta buena mezcla. En cuestión de cuerpo, esta Redhook es de nivel medio con buen nivel de carbontación, mientras que su sabor es bastante bueno, -más que bueno diría yo-, al menos para mis gustos. Suave de entrada con un kick un poco amargo al pasar el trago, se nota buena concentración de lúpulo en esta Pilsner , que es suavizada un poco con ciertas notas cítricas, las cuales sientes al pasar el trago.

Esta Redhook Pilsner cumplió bastante bien con su cometido descrito por sus productores, y aunque puede tener un nivel de amargo un poco marcado en su cierre, sí podemos decir que es una de esas cervezas de categoría “refrescante”. Quizás por ello, en su etiqueta te indiquen que “aunque no lo parezca, esta cerveza tiene su lado oscuro”.
En definitiva, si nos volvemos a topar estas Redhook Pilnser, no dudaré en haceros de un six pack, esta cerveza es de esas marcas poco conocidas en estos lados, que vale la pena tener enfriándose en el refrigerador, para darse una buena recompensa después de un día de trabajo arduo. Si la ves por ahí, pruébala, es bastante recomendable.
Cheers!
TBD Staff



Como sabemos que muchos aún andan a dieta después de la incremental ingesta calórica de diciembre (ah caray, nos leímos como doctores), acá les dejamos una idea para comer un poco más ligero, para que el domingo del Súper Bowl sí se dejen caer con sus botanas y chelitas.
Cervezas españolas hay muchas, y aunque la mayoría de éstas no son las favoritas de muchos críticos internacionales en la materia, en años recientes han surgido productos ibéricos que han dado buenas notas en el ámbito cervecero, sobre todo en la categoría artesanal. Pues bien, una de las cervezas españolas que tiene sus orígenes no precisamente en la escena artesana y que ha hecho levantar la ceja a más de un crítico en el mundo es la Inedit Damm, cerveza creada por el celebradísimo chef Ferran Adrià en conjunto con su equipo de Sommeliers de elBulli, legendario restaurante de este chef catalán, que tristemente cerrara sus puertas hace un par de años más o menos (esto a raíz de pérdidas millonarias en su operación).
Según su descripción oficial, esta cerveza fue creada especialmente para ser buena compañía de diversos estilos de comida, tales como pescados de textura grasa así como platillos que van desde los que dominan los tonos agridulces y picantes.
En fin, si quieren probar un poquito del legado de Ferran Adrià sin ir muy lejos (además elBulli ya no existe), pueden comprar unas de estas Inedit Damm y dejar que su paladar sea el mejor juez. En México la encuentran en tiendas especializadas en cervezas importadas y artesanales, tales como
Hoy les presentamos una muy buena idea generada en Brasil que ha convertido en un típico anuncio de revista en algo realmente útil para el bebedor de cerveza; sí, la cerveza Glacial, parte de la empresa Brasil Kirin (sí, subsidiaria del gigante japonés de bebidas Kirin) le dio un giro al típico anuncio de cerveza (ya saben, una bonita imagen ultraretocada de su botella, hielo, etc.)para hacer de este un enfriador rápido de botellas.






Pues por fin tuvimos la oportunidad de probar un producto cervecero artesanal que poco a poco ha ido ganando adeptos en Monterrey y otras ciudades de México, hablamos de la mermelada 22-12, concretamente la versión de Chipotle con cerveza que fue un delicioso obsequio de unos buenos amigos (¡gracias Carla y Quique!) y que lleva como nombre comercial la norteñísima palabra “Güerco”.



