Porque una, no es ninguna…

love2times

El fin de semana llegó de nuevo -gracias al cielo- y por ello destapamos una cerveza…mmm, mas bien dos, para brindar por la vida y los buenos amigos que tenemos.

¡Salud, estimadísimos lectores de este blog cervecero!
TBD Staff

¡Feliz y cervecera navidad!

¡Felices fiestas les deseamos todos acá en TheBeerDaily.com!

¡Felices fiestas les deseamos todos acá en TheBeerDaily.com!

A todos los que leen este humilde blog cervecero les queremos desear que estas fechas navideñas la pasen genial en compañía de sus seres queridos, y tengan buena cerveza para brindar esta noche (eso sí, con moderación que así se disfruta mejor la cerveza), ¡muchas gracias por seguir TheBeerDaily.com día a día!
Y ahora sí, levantamos nuestro tarro y decimos….¡Salud!

The Beer Daily Dudes

¿Un chocolatitprrrr?

Hay algunas cosas en esta vida que me gustan demasiado, como caminar por ahí, el Post Rock, cocinar, ver pelis, viajar, la radio hablada, estar con mi familia y los video juegos. Otras son las cervezas chocolatozas cafesosas, ya saben, y también el color morado. Sí, sí, se que no suena muy varonil pero está cool…Bueno ya, ¿No? u__u

Entonces, si ponemos en una licuadora las cervezas chocolatozas cafesosas, el color morado y por supuesto el power mexicano, como diría el Tito y compañía, nos daría como resultado la cerveza Bohemia Chocolate Stout, o Bohemia Chocolate, como le decimos algunos. Y es que, tal vez no sea la mejor Stout o quizás la mejor cerveza del mundo, no soy quien para juzgar edá’, pero tiene un sabor exageradamente rico a mi paladar. No se si mi paladar sea exigente o no, no soy un maestro cervecero tampoco (mis ganotas de serlo…), pero ¡Aaah, como me encanta esa maldita cerveza! Y por eso es que me encuentro ahorita escribiendo en su honor, mientras escucho a Los Romanticos de Zacatecas.

Es que háganse de cuenta chavales, que el otro día me enteré por los compas de The Brewer’s Gallery, que ya estaban de vuelta en el barrio y pues me lancé por unas, el dominguito. Y ayer, que iba con el tal Belial Navejas al HEB ‘por unas’, que me topo una cajita con 12 a un precio bien accesible. Está por demás mencionar que dije en voz alta “¡Anda, bueeeey!”, y acto seguido puse un 12 en el carrito… Claro que sólo me tomé la micha, porque si están dos dollar pesadonas, por el sabor fuerte y el grado de alcohol que llevan.

Después de presumirle a la Manzana, que las había encontrado (porque sé que le encantan las chocolatosas cafesas tanto como a mi), nos dispusimos a cotorrear con Sandra María Madre de Dios y el Molo, por Skype, en la casa del tal Belial.

Estuvo a gusto, la platiquita, los brindis virtuales, las Bohemias Chocolates, con ese saborcito a chocolate que deja en la boca, que no a todos les gusta pero pues, ¿Qué le vamos a hacer? Se alargo la plática, temas random como las mañanas de Sandunga, su alcoba en el cobertizo, mi panza, los bullys del colegio, Enjambre, Los Romanticos, México, Austin, las poses de Mike, el video ese de Dumb ways to die y demás trivialidades que siempre acompañan una buena plática, con buenos amigos, acompañada de buenas cervecillas.

Esta Bohemia es de cuerpo robusto, apenas para un buen vaso de vidrio donde podamos percibir los aromas y sabores fuertes y amargos que nos regalan sus ingredientes, maltas selectas acá perronas como la pale, brown y la crsital (No, no viene de Crystal Lake ni la cosecha Jason…)

Jóvenes ilustres, aprovechen ahorita que hay, porque esta Premium de Bohemia es edición limitada y cuando menos lo acuerden, andarán por todas las tiendas de conveniencia de Monterrey buscándolas… o de su ciudad, les digo porque eso me pasó el año pasado :c haha.

Y bueno, entre más escribo, más se me antoja así que ¡Ahí los vidrios! Yo me voy con un par de esas morenazas. Estense al tiro y preparen sus reservas, aun tienen de aquí hasta marzo del próximo año, según he leido por ahí y cada vez la podrán encontrar en más bares, tiendas especializadas y casi casi que donde sea que vendan chelitas.

Questo’, quelotro’, ¡Salú!

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

Free Beer!!!

Free Beer, en el concepto de libertad, no de cerveza gratis… desgraciadamente.

En estos tiempos, donde todo es internet, capitalismo, globalización y donde las fronteras culturales y del lenguaje parecen haber desaparecido, estamos a acostumbrados a ver, escuchar y conocer más sobre todos los temas que nos interesan, compartirlos y a veces hasta tomarlos por las buenas (o por las malas), como una buena película, un disco que nos trae recuerdos pero que ya no lo encontramos (por desgracia todos lo hacemos, no digan que no) o algún ‘diseñito padre’, para hacer las invitaciones para una fiesta, mandarle un dibujito a la novia o hasta para colgarlo por ahi en la casa.

Bajo esta búsqueda de reglamentaciones tan universales y casi imposibles de catalogar, por las casi nulas barreras del internet, surgió Creative Commons (CC), una corporación internacional sin fines de lucro, orientada a darle al autor el poder de decidir los límites de uso y explotación de su trabajo en Internet. Ahora sí que uno da permiso de hasta donde se puede usar su chamba, sin que afecte nuestros propios intereses.

No es tan complicado como suena, pero llegando a este renglón se preguntarán muchos de ustedes ‘Y porqué diantres el Playmo está hablando de tanta cosa legal y no de chelas’; ¡Oh, ps’ pérense!, porque resulta que en Copenhagen, allá en las europas del 2004, un colectivo de artistas visuales llamado Superflex, tuvo la maravillosa idea de hacer una receta de cerveza, publicarla bajo el manifiesto de CC y, entre otras razones, romper más fronteras industriales, políticas y sociológicas, ofreciendo al mundo la ahora popular mezcla llamada Free Beer, que es un juego de palabras en inglés que bien podría significar Cerveza Gratis, pero que en realidad se refiere a la libertad del término, es decir, Cerveza Libre.

Originalmente llamada Vores Øl (Nuestra Cerveza, en danés), ha sido una mezcla básica y tradicional cervecera con un ingrediente especial, ¡Guaraná!, que logra catalogar a esta cerveza como cerveza energetizante, quesque pa’ activarnos…

Free Beer hecha en Sapporo, Japón.

El punto es, que ellos mismos regalan etiquetas (bueno, el diseño) y la receta original en su página web para que todos podamos hacer nuestra propia Free Beer, bajo la licencia respectiva de CC, dentro de la cual se manifiesta el hecho de que todo aquel que haga uso de esta receta básica tiene que poner la etiqueta de Free Beer y publicar de alguna u otra manera la receta, ya sea fiel a la de Superflex o con alguna modificación, así esta cerveza se va extendiendo a lo largo y ancho del mundo, donde tal vez en Alemania le pondrían algunos ingredientes para preparar pretzels y aquí en México, probablemente, chile o xocolatl.

Munny.

Eso es lo que hace libre a esta cerveza, porque da la libertad de hacer lo que nos venga en gana, siempre respetando la parte básica, como los Munnies y Dunnies de Kid Robot, esos juguetes que se pueden personalizar o que ya vienen diseñados por otros artistas, nada más que esto pues, te pone más alegre, con los con los que empieza la receta básica.

Esta es la Cerveza Libre, logrando lo que ninguna otra bebida o brebaje ha hecho en la historia, generar un movimiento internacional involucrando a cientos o miles de personas con un mismo fin, disfrutar la cerveza.

Visiten su página lml, ahi podrán encontrar recetas destacadas, elegidas por los mismísimos Superflex, fotos que les envían las personas al rededor del mundo que ya han hecho sus mezclas e información más detallada del proyecto.

Ya si alguno de ustedes se anima a hacer la receta, a modo de agradecimiento, mándenles una fotillo de su obra para colaborar con el proyecto y, si no es mucha molestia, regálenme una para probarla.

Free Beer hecha en Münster, Alemania; creación de una tal Katharina.

Free Beer BBQ de Los Angeles, California.

¡Salud!

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

They come in Beers!!


Seguramente a todos les ha pasado, que están bebiendo con sus cuates y de repente hay necesidades que los humanos tenemos que cumplir y entonces van a cumplirlas, peeeeero… al regresar, notan que su cheve ha desaparecido.

O de esas veces que se llevan un six a la fiesta y cuando van a abrir la segunda, ¡Sorpresa!, nada más quedan 3.

Para evitar esto, nos encontramos con estos marcadores de Space Invaders para las cheves de todos esos gamers y geeks que habemos por aqui y por allá. Así nos evitamos ponerle nuestro nombre con plumón o con barniz de uñas, como mi mamá a los recipientes que me mandaba en la lonchera, cuando iba al kinder.

Están perrones, ¿No?

Les dejo un link, por si quieren jugar Space Invaders de panadería.

BakedInvaders

¡Salud!

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos


¡Vamos por unas frías! (¿O no tan frías?)

¡Aguzados con la enfriada!

En estos tiempos de calor y también en los de frío, ¿A quién no se le antoja una cerveza? Sobre todo para el calor, una heladita, a veces con limón y sal, otras con botana o hasta con un platillo bien elaborado. Cualquier día, en cualquier parte del planeta tierra, es el momento ideal para pedir una cerveza.

En muchos países, incluyéndonos, la cerveza se acostumbra bien helada, por eso en México les decimos Elodias o Heladias; ‘Unas Chelas bien Elodias’, diría mi padre, quien no toma cerveza por lo menos desde hace 19 años (cofcof contrario a su hijo favorito coooof).

Pero, ¿Qué tal en la antigua Alemania?; donde solía tomarse al tiempo, no tan caliente porque el clima suele ser… no tan caluroso en aquel país, la mayor parte del año. O en Inglaterra, ahora de moda por los Olímpicos, donde en varios pubs tradicionales aun se acostumbra beberla tibia, no tan fría pues, o por lo menos tomándose el tiempo ‘pa’ que se le quite lo frío edá’; vaya, mareándola, como decimos aquí.

Comprendo que las ciudades europeas son más frías que las texanas o el mismísimo Acapulco, pero ¿A quién se le antoja una cheve azorrillada? (Como diría mi compadre el Goyo).

Por lo regular una cerveza se disfruta fría, pero nadie podría decirle a Robert Smith o a Lukas Podolski que no se tomen la cerveza tibia… y ellos, o cualquier británico o alemán en este caso, nunca nos preguntarían ‘¿Bien muerta o al tiempo, chato?’, asumiendo sus propias costumbres; así como tal vez nosotros se las daríamos recién salidita de la hielera (suponiendo que esté llena de hielos), sin preguntar. Costumbres son costumbres así que cuidado, porque podrían tomarse una cerveza con ese saborcito raro, por no decir desagradable, si es que así suele tomarla nuestro acompañante.

Si nos remontamos a la historia de la cerveza, podríamos decir que eso de tomarla bien fría es una ‘modita’ de hace poco más de un siglo tal vez, pues el refrigerador se inventó mucho después que los barriles de cerveza.

Pero ¿Quién decide si se toma fría o al tiempo? La Altísima Sociedad de Cerveceros Internacionales, con sede en Fresnillo, Zacatecas… Bueno no, eso realmente no existe, pero sí un stadard en cuanto por el estilo de cada cerveza o el gusto de quien la beberá. Por ejemplo, generalizando un poco, sin tomar en cuenta tiempos de conservación o los variados estilos de cerveza que hay, la temperatura adecuada para una cerveza clara al momento de servirla sería entre los 4 y 8ºC, mientras que una cerveza obscura sería recomendable tomarla entre los 9 y 12ºC, osea no taaaaan fría.

Mientras que los refris en los depósitos dicen a veces -7ºC para cualquier cerveza que puedan contener, los de los supermercados dicen 2 ó 3.

En temperaturas muy altas o muy bajas, sería difícil poder probar una cerveza, una temperatura extrema las haría intomables. Sin embargo, algunos expertos dicen que una Pale Ale, como la deliciosa Minerva Pale Ale por ejemplo, sería excelente a una temperatura de más de 15 grados (más bien fresca), la mayoría de los mortales la preferimos fría y si el último traguito que queda en el vaso ya no está tan helado, como sea tratamos de disfrutarlo.

¿Entonces cuál es el secreto o la temperatura ideal? Tal vez nunca lo sabremos con exactitud, pero bien podríamos tantear las temperaturas mencionadas para ir descubriendo el verdadero sabor de nuestras cervezas o la frescura perfecta para nosotros mismos al momento de tomarla. Ahora sí que el gusto se rompe en géneros y yo las prefiero bien frías, aunque no tan muertotas porque luego me da hipo.

¡Salud!

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

Manzana + Cerveza = Newton

Newton Appelbier

Con una etiqueta bastante sencilla, esta cerveza sabor manzana está producida en Bélgica

No es sopresa que cada vez haya más variedad en el mundo de la cerveza, con un mercado cada vez más grande e interesado en la cultura cervecera, muchos productores de esta sabrosa bebida han lanzado extensiones de marca, algunas de las cuales han pegado bastante.

Una de las categorías que ha mostrado una dinámica interesante en la industria cervecera es la de las cervezas saborizadas, ya sea natural o artificialmente. Hace poco les hablábamos de la Miller Chill y ahora les traemos esta cerveza sabor manzana, llamada apropiadamente Newton, en honor a Sir Isaac Newton, el físico-matemático británico que “sacrificó” bastantes manzanas en nombre de la ciencia.

Un buen nivel de espuma de la Newton, pero que se disipa rápido.

Esta appelbier de 3.5% ABV es producida en Bélgica por la Brassiere Lefèbvre (aunque al ver su etiqueta pareciera mas bien una cerveza americana) y ha ganado bastante popularidad en las cervezas de frutas en el continente europeo, mientras que en América poco a poco comienza a ser más vista en tiendas especializadas en cervezas de importación. Personalmente hablando, no soy un gran partidario de este tipo de cervezas saborizadas, pero decidimos probar la Newton para no quedarnos con la curiosidad. En general esta cerveza es buena, sin embargo si es bastante exagerado el sabor a manzana, sintiéndose hasta cierta medida medio artificial, vaya, es como si abrieras un néctar Jumex de manzana y lo mezclaras con alguna cerveza tipo lager de las comerciales, incluso en su color, aunque eso sí, el cuerpo de esta Newton es más apegado al de una cerveza común que al de un néctar. En cuestión de espuma, la Newton genera una buena cabeza de ésta, la cual se disipa bastante rápido, esto por su gran contenido de azúcar en su composición; su aroma es -obviamente- bastante intenso a manzana verde (la tipo Granny Smith).

La corcholata de Newton se parece al logo del sello disquero ‘Apple’ de The Beatles

Después de probar esta Newton, mi percepción sobre las cervezas saborizadas no cambió; si bien no sabe mal este producto, creo que la Newton está más cerca de ser un jugo sabor manzana con pequeñas notas cerveceras que una cerveza en sí. De hecho, aunque la tomé bastante helada, su sabor me empalagó bastante, no terminándome una botella de 330ml.
Si te gustan las extrañas mezclas de sabores dulces en tu cerveza, quizás esta Newton sea para ti, si no, mejor déjala pasar y cómprate cualquier otra buena cerveza.

¡Salud!
Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Vaya historia…

Gracias.

No en un día como hoy, hace más de 10,000 likes, estábamos platicando mi amigo Chuck, el Ñi y yo sobre cervezas, en los tiempos cuando en mi hogar (que es el de ustedes también) solíamos tener los Miércoles de Mac, una ceremonia legendaria en la casa St. Pauli, donde vivimos.

En esos tiempos, un servidor y estos apuestos caballeros, solíamos probar distintas cervezas, marcas, tipos, colores, tamaños y platicábamos al respecto de manera cotidiana, ya teniendo una de idea de lo que se trataban algunos componentes o en qué consistía una IPA, una Porter, porqué la Guinness tenía tanta espuma, etc. Por mi parte, de repente les tomaba una foto y las subía a mi Face a la carpetita llamada Bier! A algunos les interesaba, a otros no, pero yo quería llevar una especie de bitácora pues nunca subo nada interesante a mi perfil…

En una de las tantas pláticas con mis amigos Chuck y Ñi, se nos ocurrió abrir un blog de hobbie, un blog de cheve ‘para subir fotos de chelitas y cosas así’, pensamos que ‘estaría chido, ¿No?‘; después también se nos ocurrió abrir un fanpage en la cual empezamos con 3 likes, de nosotros mismos… después 5de nuestros cuates, 10 y nos sorprendimos bastante cuando eran 100. Empezamos con unos artículos cortos sobre el tema, como el de la San Miguel que escribió Chuck y el de la Wychwood Brewery, escrito por mi. También teníamos unas infografías y cosas así leves, honestamente no sabíamos la que nos esperaba… de pronto, los likes fueron incrementando gracias a ustedes, nuestros queridos seguidores y llegamos a 1,000; que ya era demasiado para nosotros, y así fue el orden creciente hasta superar los 10,000 ahora, ciertamente llenaríamos el Auditorio Nacional, en la Ciudad de México, y nos quedaríamos más de quinientos afuera.

Este artículo es para agradecer a todos ustedes por leer lo que escribimos, por enviarnos sus fotos para el Beer Team, inaugurado por mi primo, el buen Molo. También queremos darles las gracias por siempre estar al pendiente de lo que hacemos y por ayudarnos a meternos más en una onda tan interesante como es la chela. Hemos aprendido muchas cosas, conocido a mucha gente y vivido muchas experiencias también.

Tal vez no sea gracias a nosotros que ustedes estén probando nuevas chelitas pero, en lo personal, me gusta saber que por lo menos a 1,000 de ustedes les gusta la Minerva Stout Imperial o que les gustaría llevar dentro del lonche al trabajo, una London Pride tanto como a mi, estaría genial, ¿No?.

De verdad, muchas gracias a todos ustedes, esperemos sean nuestros seguidores durante mucho tiempo más en este sueño llamado The Beer Daily y nos sigan apoyando y orientando, continúen leyéndonos, escribiéndonos y aguantando el spam que les aparece en su timeline día a día (jojojo).

¡10,000 y pico de ‘saludes’, por todos ustedes!

Muchas gracias.

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

PS. La neta aún no me cae el 20 de todas las personas que están con nosotros, (Si usted está leyendo esto ahora, sonría, pues es una de ellas); se que es una cifra importante y no dejo de sorprenderme.

Sköl!, ¿vamos por un Six Pack o una cubeta?

Desde cráneos que se convirtieron en maneras para brindar hasta el origen de los six packs, les presentamos otra infografía de TheBeerDaily.com, ¡que lo disfruten!

Cheers!
TBD Staff

diseño de infografía por el Señor Smith

 

Polémica cervecera: la Skinny Blonde y su striptease.

La imagen de la australiana Skinny Blonde, con Daisy aún vestida.

Desde que la cerveza ha existido de manera comercial, muchas veces se ha acusado a sus productores de ser sexistas o degradar al sexo femenino, esto por el uso de imágenes publicitarias que promueven el consumo de ciertos productos a través del uso de la mujer como objeto. En años recientes, sin embargo, estas tácticas de mercadotecnia se han ido reduciendo, en parte porque en muchos países las legislaciones en torno a este tema han cambiado, o incluso, dejando a un lado cuestiones legales y más a manera autocrítica, firmas cerveceras han dejado de usar imágenes sugestivas para promover sus productos.

Una activación de Skinny Blonde, con los clones de “Daisy” a manera de Six Pack.

Sin embargo, en Australia existe una cerveza que va en contra de esta tendencia global (allá abajo muchas cosas son bastante diferentes al resto del mundo), se trata de la Skinny Blonde, cerveza producida por la microcervecería “Brothers Ink”, fundada en 2006 por el baterista de la banda The Vines Hamish Rosser, el artista plástico Jarod Taylor y el vitivinicultor Richie Harkham.

Quienes han probado esta cerveza, no hablan ni bien ni mal de ella, (es una cerveza baja en carbohidratos de 5.2% ABV), sin embargo, la marca ha dado mucho de que hablar en varios círculos, no sólo en Australia, y no precisamente por su sabor, sino por la polémica generada por las etiquetas de sus botellas, donde predomina la ilustración de una hermosa mujer en un bikini rojo, muy al estilo de las imágenes Pin Up de los años 40’s, esta modelo es conocida como “Daisy” .

Con el cambio de temperatura de la botella, la etiqueta cambia, digamos que bastante.

Utilizando la tecnología química conocida como Termocromismo, la cual permite “pintar” ciertos papeles de acuerdo a la temperatura del mismo (Coors Light usa la misma tecnología para sus botellas en USA, México y otros países, sólo que en las montañas de su etiqueta), la rubia del bikini rojo se “quita” su traje de baño, dejando muy poco a la imaginación del consumidor de esta cerveza.  Esto es, cuando la botella está llena y bien helada, la tinta roja conocida como un leuco pigmento), con la que está impresa la parte del bikini, se activa, al estar en contacto con la superficie fría de la botella (un asunto químico de transferencia de temperatura), pero a medida que la botella va vaciándose y por ende el vidrio calentándose, el proceso químico del leuco pigmento hace que la tinta se torne invisible, dejando al descubierto los atributos de la rubia, dejándola desnuda a los ojos del cervecero y acompañantes.

Esta situación generó mucho ruido mediático en la tierra de los canguros cuando la cerveza fue lanzada, ya que organizaciones de defensa a los derechos de la mujer intentaron boicotear su venta, lo cual le dio a este producto bastante exposiciones en los medios de ese país. Sus productores se defendieron alegando que además de que no violaban ninguna ley (de las de allá, claro está) los australianos han crecido rodeado de la cultura topless en sus playas, por lo tanto no veían la diferencia entre una bañista en Sydney o una botella de cerveza, la cual la definen como “un poco de humor en el serio negocio cervecero Australiano”. Finalmente, las protestas no hicieron que la cerveza fuera vetada y hasta donde sabemos la Skinny Blonde sigue a la venta en algunas de las ciudades de ese país.

En fin, con censura o no, esta cerveza seguro se vendería en muchos países del planeta, y no tanto por la calidad de ésta, ¿no creen?.
Habrá que buscar unas de estas Skinny Blonde.

Cheers!
TBD Staff