Hay quienes dicen que con tanta tecnología somos ahora una sociedad más avanzada; otros tantos proclaman lo contrario, pero lo cierto es que estos tiempos donde la legislación es cada vez más dura para bebidas alcohólicas, el ver algunos anuncios de cerveza de hace muuuuchos años hace que ese debate (sobre si evolucionamos o no) quede en el aire, vaya, antes los productos no tenían tantas cosas artificialoides añadidas, pero algunos de sus anuncios se pasaban de honestos o bien, de mentirosos. En fin, acá les dejamos unas piezas dignas de un museo del WTF chelero, ¡que las disfruten!
1) ¿Papilla? ¿Gerber? ¿Fórmula para bebé? Nahhhh, lo que el nene quiere es chela

Este anuncio de Budweiser de los años 30’s presenta a aun bebé (medio creepy, por cierto) sosteniendo con una mano una lata de esa cerveza y con la otra una taza cerámica, ya saben por aquello de la sofisticación. El encabezado del anuncio “Mamá sí sabe”, seguido por el texto “una cerveza antes de ir a la cama significa una noche de mejor sueño para toda la familia” Traducción no oficial: “déle cheve al chamaco para que no moleste y nos deje dormir a los demás” Weird.
2 )¡Brindemos papá, antes de subirnos a los Go Carts!

La imagen lo dice todo: Papá, mamá y el crío con sendos vasos de cerveza en una pista de Go Carts. El niño, por cierto, a juzgar porque trae el casco ya puesto (había que vender el concepto de “seguridad ante todo”) ya está listo para conducir, no sin antes haberse tomado un vasote de cheve. No sabemos que es más políticamente incorrecto de este anuncio español, si el niño bebiendo cerveza, la mesa puesta a un lado de la pista de carreras o los pantalones blancos del papá.
3)Si el Doctor lo prescribe, psss habrá que hacerle caso

-Doctor, traigo una cruda marca chamuco, ando así, bien sabe que modo…réceteme algo
-Mmm, veamos…a juzgar por su aroma a teporocho, creo que condición es grave, le recetaré dos six, con botana, tres veces al día.
Nos queda la duda si en Milwaukee les pedían título a los doctores en aquellos años, al parecer, no. Eso, o Schlitz era dueña de la Facultad de Medicina.
4) ¿A poco crees que llegué a viejo tomando Zarzaparrilla, mijo?

Los de Rainier Beer (cerveza que se hacía en Seattle) nos vendían la imagen de su producto como un tónico medio milagroso que podía ser bebido desde niños hasta personas de la tercera edad y la imagen de este anuncio es memorable (inserte sarcasmo aquí). Digo, ¿que niño no quisiera beber cerveza brindando con su octogenario abuelo?. Se nota que no existía la televisión aún.
5) No hay mujeres débiles, ¡hay mujeres que no beben cerveza!

En este anuncio de principios del siglo XX de la cerveza Cuauhtémoc quedaba de manifiesto que el objetivo de esta marca era capturar a una buena parte del mercado femenino, eso sí, no de muy buena manera, asociándola con la “mujer débil”. El creador de este anuncio posteriormente haría carrera fundando la SUMO: Sociedad Unida de Machos Oprimidos, esto después de ser recibido a palos por su mujer y sus amigas.
6) ¡Mamaaaaá, Juanito anda bien crudo!

Otro anuncio de la madre patria, este de la cerveza Cruzcampo.
¿Qué extraña fijación tenían los españoles con poner a niños bebiendo cerveza en sus anuncios? Mmm…eso explica el surgimiento en España de los grupos tipo Parchís y así en los años ochenta.
7) El bebé Carta Blanca. Él bebe Carta Blanca.

Esperen… no solo en España usaban bebés y niños para vender chela, en México también lo hicimos, y para muestra este anuncio de Carta Blanca de principios del siglo XX. El anuncio dice “Su hijo se beneficiará tomando Carta Blanca-el alimento más nutritivo!”. ¡Que Brócoli ni que nada, chamacos, bebanse su chevecha!
8) Si se te acaba tu Schlitz te va a cargar el payaso

¿Otro más de Schlitz? sí, otro más.
Porque pocas cosas causan tanto miedo como ver un payaso medio ebrio, sucio y con los guantes rotos, encabritado porque ya no tiene cerveza. Si lo ven, corran por sus vidas.
¡Salud!
TBD Staff



Qué tal amigos cerveceros, ¿cómo les va de casi-verano? Por estos rumbos con mucho calor y humedad (ha sido una temporada con lluvias medio inusuales), que hacen que uno necesite hidratación extra. Por ello, el buen Sir Playmo se lanzó a buscar brebajes que no habíamos tenido la oportunidad de probar y se trajo unas Colimita, cerveza que aunque joven, poco a poco se va dando a conocer en varias partes de México, y Monterrey no es la excepción (ya ven que acá casi no nos gusta la cheve).
La Colimita es una lager de 4.2% ABV, que como su nombre lo indica, esta hecha en el estado de Colima (para nuestros lectores fuera de Mx, Colima es un bello estado costero ubicado en el occidente de México), concretamente en la población de El Trapiche, muy cerquita del Volcán de Fuego. Y de hecho, para la elaboración de esta cerveza, la Cervecería Artesanal de Colima -su productora- usa agua de las faldas de este volcán, además de los ingredientes básicos, malta (no indican el origen de esta malta en su botella, si es de cebada u otros adjuntos), lúpulo y levadura.
Esta cheve es de cuerpo ligero y a nuestro parecer, carbonatada un poquito de más, pero bastante refrescante; de un dorado que se antoja, la Colimita presenta un buen balance entre el amargor del lúpulo y la malta que no compromete paladares y que la hace una muy buena opción para acompañar mariscos y platillos bien sazonados, como muchos de la deliciosa comida mexicana. Cuando varios de por acá la probamos, alguien comentó que esta cerveza era “como beber una de las cheves mexicanas de antes, sin muchas complicaciones en sabor pero con suficiente sabor como para que sea una cerveza digna de estar en el refrigerador de casa permanentemente”, y bueno, la verdad que esa definición la compartimos todos que la probamos, por lo que si nos preguntan si nos pareció buena, solo les diremos que ya fuimos a comprar más para tenerlas en casa.



“Burgers and Beer”, una de esas parejas que son casi perfectas, y más si esos deliciosos emparedados de carne, con queso, cebollas asadas, tocino y otros toppings, vienen en tamaño ‘fun size’ , o “sliders”, usando su nombre oficial. En fin, acá les dejamos una idea para acompañar sus cervecitas estos días, esperamos les guste.


Estos días la verdadera innovación está en boca de muchos pero en manos de pocos; sí, porque aunque muchos se nos enojen, el hacer un diseño mínimal-retro-futurista para un empaque, lanzar una app o hacer un video para Vimeo con un look hipster no es algo así como el pináculo del pensamiento innovador. Sin embargo, en un mar de ideas con una vida poco útil -salvo para generar imagen-, esta semana la cervecería independiente estadounidense Saltwater Brewery le ha dado al mundo una idea de esas que dejará huella en nuestro mundo, literalmente hablando, hablamos del primer contenedor de latas de cerveza hechos de materia orgánica, que son comestibles para la fauna marina.
¿Comestibles para la fauna marina? Sí, así como lo leen, esta pequeña cervecería de Florida le metió cerebro y agallas en desarrollar y producir este empaque que no daña la vida en el mar. Y es que actualmente un enorme problema para los mares es la basura plástica que tristemente desechamos en éstos, y mucha de esta viene en forma de arillos porta six packs cerveceros que se tiran al mar, ya sea en las playas o bien desde botes pesqueros (no es novedad que ir al mar a pasar un buen rato y beber cerveza van de la mano). Para que se den una idea, la Academia Natural de Ciencias de los Estados Unidos ha encontrado que cerca del 90% de las aves marinas han comido plástico y muchas de éstas no lo eliminan, con efectos desastrosos. Además, el índice de basura marina del Ocean Conservancy, cita que el plástico es el más común residuo comido por las tortugas marinas en el 2015, por ello la relevancia de este desarrollo de Saltwater Brewing.
Los anillos porta six packs de Saltwater están hechos a partir de residuos de cebada y trigo que son usados en la producción de sus cervezas, los cuales pasan un proceso de limpieza, antes de ser mezclados con otros componente naturales para hacer una pasta biodegradable y segura para ingerir, la cual se usa en moldes especiales para crear el empaque que sostiene 6 cervezas. De acuerdo con Saltwater, la rigidez, resistencia y facilidad de transportación de estos ‘holders’ son similares a los plásticos, por lo que el consumidor no sentirá diferencia alguna. El único problema con este empaque es su costo, el cual es más alto, esto por su volumen de producción pequeño, pero se espera que grandes jugadores del mercado cervecero se unan a esta práctica para obtener costos más accesibles y de paso ayudar con el problema actual de basura plástica en el mar y sus terribles efectos a corto y mediano plazo. ojalá y las MBCs se unan a esta práctica. Ah, y mejor aún si los seres humanos dejáramos de ser tan insensibles y no anduviéramos por ahí tirando basura por todos lados, en fin.
Estas cajas que actualmente están en varios de esos clubes de precios en México y que denominaron como México Premium Pack, contienen 12 botellas de 6 diferentes cervezas independientes: Minerva, Tempus, Saga, Tijuana, Colimita y Bocanegra. En la misma caja aparecen descripciones de cada una de las cervezas así como su “origen” geográfico (entre comillas por aquello que unas son maquiladas en otro lado).
El buen Tai no nos comentó del precio de venta de estos Packs con los que Modelo busca darle fortaleza a su negocio basado en artesanales de producción mexicana. Vaya, está bien buscar distribución masiva para un buen producto -en nuestra opinión varias cervezas de este pack son muy buenas-, pero lo que nos hace un poco de ruido es que a menudo muchos de los productores de cerveza artesanal no hablan muy bien de las transnacionales cerveceras (como Ab-Inbev, propietario de Modelo) mientras que al mismo tiempo se unen a ellas como en este caso. En fin, negocios son negocios.

