La polémica cerveza olímpica de Brew Dog: Esteroides incluidos

La imagen promocional oficial de esta cerveza “olímpica” de Brew Dog

Hoy inician oficialmente los juegos olímpicos de Londres, y por ello hay mucha actividad en esa ciudad y en todo el Reino Unido, y las cerveceras no quisieron quedarse atrás ante este evento mundial.

Un ejemplo de ello es el lanzamiento de la cerveza “Never mind the anabolics” de la Brew Dog, el cual como ustedes se imaginan viendo su nombre (haciendo alusión al disco clásico de los Sex Pistols), viene cargado de polémica. ¿La razón? Esta cerveza IPA de 6.5% ABV viene “sazonada” con sustancias prohibidas por el Comité Olímpico Internacional, tales como guaraná, ginko, creatina, nuez de cola…y esteroides, sí, esos esteroides que han despojado de medallas a muchos atletas. Aunque directivos de esta cervecera escocesa han declarado que sólo en el primer batch de esta cerveza se le incluyeron esteroides, el resto de la producción de la “Never mind the anabolics” sí contendrá el resto de las sustancias que el COI y las federaciones deportivas prohiben a los atletas consumir.

Con imágenes de fondo de atletas olímpicos que han sido descalificados por dopaje, esta otra foto oficial de Brew Dog

Y aunque pudiera parecer que el lanzamiento de esta Brew Dog es una decisión no del todo limpia, la realidad es que la creación y mercadeo de esta cerveza es una crítica abierta al exceso de la comercialización del espíritu olímpico, esto publicado su sitio web:
“No creemos que esta cerveza sea tan absurda e hipócrita como los patrocinios de las cadenas de comida rápida y macrocervecerías que ahora parecen manipular los juegos de la gente. Ya es hora de que  el evento deportivo más grande del planeta no esté patrocinado por una marca de restaurantes de comida rápida, un fabricante de refrescos o cervecerías monolíticas trans-nacionales. Consumir una hamburguesa grasosa, una bebida llena de azúcar o una lager producida de manera industrial ciertamente no es la mejor manera de preparar a un humano para competir en el steeplechase”.

Y para seguir con la crítica, la cervecera indica que parte de las ganancias de esta cerveza irán a una “buena” causa: patrocinar la nueva tabla de surf de un perro surfista llamado Abby, “aún así, no podemos ser más absurdos que el excesivo comercialismo olímpico” cita la cervecera escocesa.

BrewDog no es ajena a la polémica, ya que en el pasado han lanzado productos con nombres que han sido considerado ofensivos para muchos, como Dead Pony Club y 5 A.M. Saint.  Habrá que ver cómo le va en ventas a esta cerveza, pero considerando el ácido humor del británico, creemos que les irá bien con el lanzamiento de esta cerveza, que estará disponible en el Reino Unido en barril y en botella, esta última vía su sitio web.

¿Ustedes qué opinan de esta postura crítica a los sponsors del movimiento olímpico?

Cheers!
TBD Staff

Miller Chill: bajas calorías con sabor cítrico.

“Chill”, la cerveza baja en calorías con sabor a Lima, de Miller.

Siguiendo con el tema de las cervezas estadounidenses bajas en calorías, ahora nos tocó probar uno de los más recientes lanzamientos en esta categoría en el país de las barras y las estrellas, se trata de la Miller Chill, cerveza ligerita saborizada, en este caso a Lima (o lo que viene siendo limón para los estándares mexicanos).

De envase claro, esta cerveza le compite frontalmente a la Bud Light Lime

Esta cerveza fue creada por la compañía de Milwaukee en el 2007 bajo la marca Miller Chelada, y en ese año fue uno de los lanzamientos cerveceros más exitosos en Estados Unidos. Sin embargo, para el 2008 las ventas de esta Miller Chelada sufrieron una buena caída, debido en gran parte al lanzamiento de la Bud Light Lime. Esto llevó a MillerCoors a  darle una renovada a su estrategia para este producto, relanzándola bajo la marca Miller Chill, la cual incluyó un cambio de imagen, siendo el más notorio, su cambio de botella verde a una transparente, con lo cual la marca buscó posicionarla como una cerveza más refrescante que su competencia, muy al estilo de algunas mexicanas como Corona, Sol y Mexicali. De hecho, el diseño gráfico de esta marca toma elementos de diseño basados en estilos prehispánicos mexicanos, siendo esto evidente en sus corcholatas.

La imagen de la Miller Chill usa elementos gráficos estilo mexicano

La cerveza es pasable, considerando que es una cerveza baja en calorías -y esto lo comento antes de que los amantes de las cervezas “rudas” se nos echen encima-, aunque esperábamos notar un poco más sólido el sabor a lima, esto quizás por la percepción que tenemos de una “chelada”. En cambio el sabor de la Miller Chill es en cierta manera medio dulce, sin llegar a ser una Shandy, pero ciertamente no es una “chelada style beer”. Con un 4.2% de ABV, y de cuerpo bastante ligero, esta bebida de Miller es buena como para “cambiar la esprea” en estas tardes de verano, sobre todo si estás haciendo una parrillada, pero la verdad, no está como para tomarse más de un par, y no porque sea un mal producto, sino simplemente porque su sabor te llega a empalagar, lo cual sucede no solo con esta Miller Chill, sino con casi todas las cervezas saborizadas, incluso las mexicanas como Sol Limón o Sol Clamato.

Independientemente de su sabor o textura, lo que si nos gustó bastante es la imagen de esta cerveza, su buen balance de color entre los verdes de su logotipo con el amarillo del líquido en su botella, avisa claramente que es una bebida refrescante con un twist mexicano/latino.
En fin, ven por ahí a esta Miller Chill y tienen gana de romperle un poco la rutina cervecera a sus papilas gustativas, pruébenla, y díganos que les pareció este esfuerzo de la cervecera de Milwaukee en el segmento de las cervezas saborizadas.

Cheers!
>>>Chuck

fotos ©Carlos Leal Jiménez

Sköl!, ¿vamos por un Six Pack o una cubeta?

Desde cráneos que se convirtieron en maneras para brindar hasta el origen de los six packs, les presentamos otra infografía de TheBeerDaily.com, ¡que lo disfruten!

Cheers!
TBD Staff

diseño de infografía por el Señor Smith

 

Polémica cervecera: la Skinny Blonde y su striptease.

La imagen de la australiana Skinny Blonde, con Daisy aún vestida.

Desde que la cerveza ha existido de manera comercial, muchas veces se ha acusado a sus productores de ser sexistas o degradar al sexo femenino, esto por el uso de imágenes publicitarias que promueven el consumo de ciertos productos a través del uso de la mujer como objeto. En años recientes, sin embargo, estas tácticas de mercadotecnia se han ido reduciendo, en parte porque en muchos países las legislaciones en torno a este tema han cambiado, o incluso, dejando a un lado cuestiones legales y más a manera autocrítica, firmas cerveceras han dejado de usar imágenes sugestivas para promover sus productos.

Una activación de Skinny Blonde, con los clones de “Daisy” a manera de Six Pack.

Sin embargo, en Australia existe una cerveza que va en contra de esta tendencia global (allá abajo muchas cosas son bastante diferentes al resto del mundo), se trata de la Skinny Blonde, cerveza producida por la microcervecería “Brothers Ink”, fundada en 2006 por el baterista de la banda The Vines Hamish Rosser, el artista plástico Jarod Taylor y el vitivinicultor Richie Harkham.

Quienes han probado esta cerveza, no hablan ni bien ni mal de ella, (es una cerveza baja en carbohidratos de 5.2% ABV), sin embargo, la marca ha dado mucho de que hablar en varios círculos, no sólo en Australia, y no precisamente por su sabor, sino por la polémica generada por las etiquetas de sus botellas, donde predomina la ilustración de una hermosa mujer en un bikini rojo, muy al estilo de las imágenes Pin Up de los años 40’s, esta modelo es conocida como “Daisy” .

Con el cambio de temperatura de la botella, la etiqueta cambia, digamos que bastante.

Utilizando la tecnología química conocida como Termocromismo, la cual permite “pintar” ciertos papeles de acuerdo a la temperatura del mismo (Coors Light usa la misma tecnología para sus botellas en USA, México y otros países, sólo que en las montañas de su etiqueta), la rubia del bikini rojo se “quita” su traje de baño, dejando muy poco a la imaginación del consumidor de esta cerveza.  Esto es, cuando la botella está llena y bien helada, la tinta roja conocida como un leuco pigmento), con la que está impresa la parte del bikini, se activa, al estar en contacto con la superficie fría de la botella (un asunto químico de transferencia de temperatura), pero a medida que la botella va vaciándose y por ende el vidrio calentándose, el proceso químico del leuco pigmento hace que la tinta se torne invisible, dejando al descubierto los atributos de la rubia, dejándola desnuda a los ojos del cervecero y acompañantes.

Esta situación generó mucho ruido mediático en la tierra de los canguros cuando la cerveza fue lanzada, ya que organizaciones de defensa a los derechos de la mujer intentaron boicotear su venta, lo cual le dio a este producto bastante exposiciones en los medios de ese país. Sus productores se defendieron alegando que además de que no violaban ninguna ley (de las de allá, claro está) los australianos han crecido rodeado de la cultura topless en sus playas, por lo tanto no veían la diferencia entre una bañista en Sydney o una botella de cerveza, la cual la definen como “un poco de humor en el serio negocio cervecero Australiano”. Finalmente, las protestas no hicieron que la cerveza fuera vetada y hasta donde sabemos la Skinny Blonde sigue a la venta en algunas de las ciudades de ese país.

En fin, con censura o no, esta cerveza seguro se vendería en muchos países del planeta, y no tanto por la calidad de ésta, ¿no creen?.
Habrá que buscar unas de estas Skinny Blonde.

Cheers!
TBD Staff

Sabor de clase mundial: La Chouffe Blonde

Una delicia desde Bélgica: “La Chouffe Blonde”

Aunque para muchos de nuestros lectores no es un dato desconocido, Bélgica es el país más prolífico en términos cerveceros. Con más de 400 diferentes marcas de cerveza, este pequeño país europeo es reconocido también por la calidad de sus bebidas a base de mata y lúpulo, donde además de producir millones de hectolitros de fórmulas bastante conocidas, tienen el carácter creativo para experimentar con muchos ingredientes y procesos, creando en mucho de los casos cervezas de una calidad soberbia.

Algunas de esas cervezas con calidad y sabor de calidad mundial son producidas por la  ‘Brasserie d’ Achouffe’ (Cervecería de Achouffe), cervecería ubicada en la región boscosa de los Ardennes Belgas, que desde su fundación en 1982 (bastante joven considerando la  tradición cervecera de este país) ha creado productos cerveceros que, además de ganar medallas en múltiples festivales, se ha ganado el respeto de los críticos y consumidores no sólo en Europa sino en todo el mundo. Las cervezas de esta casa son fácilmente identificables por la imagen de divertidos gnomos que decoran sus etiquetas y corcholatas, muy al estilo de los mitos de los bosques de esa región europea (los conocidísimos Pitufos nacieron en Bélgica, por ejemplo).

La Chouffe Blonde y sus característicos gnomos belgas en esta botella de 330 ml.

Esta ocasión tuvimos la fortuna de deleitarnos probando uno de sus productos estrella, nos referimos a la ‘La Chouffe Blonde’, una Ale rubia sin filtrar que conseguimos en su presentación de 330 ml (también se ofrece en presentación de botellas de 750ml y de 1.5 l, además de barril, esta última en algunos países europeos). La Chouffe Blonde es una cerveza con un buen contenido alcohólico (8% ABV), que se siente claramente al dar el primer trago, aunque siendo sincero, ya los subsecuentes no los sientes tan duro (increíble como en algunas ocasiones el paladar se adapta tan rápido, ¿no?). Al servirla en un vaso simple (no teníamos un cáliz, como dictan os cánones, shame on us!) puedes apreciar un intenso color naranja/cobrizo, opaco, muy del estilo de estas cervezas, incluso con bastantes residuos, ya que como mencionamos, esta es una cerveza sin filtrar. El nivel de espuma de esta ale belga es excelente, en nuestro caso se formó una nata bastante sólida que duró bastante en el vaso, tanto así que incluso bromeando decíamos que podríamos hacer una escultura ‘espumosa’ mientras hacíamos la prueba.

Excelente el nivel de espuma de esta La Chouffe Blonde, prácticamente una nata.

Su aroma es complejo, pero simplemente delicioso, ya que despide múltiples matices entre los que destacan los afrutados (manzanas, peras) mezclados con los de especias y hierbas (clavo, cilantro) y por supuesto el kick del aroma fermentado.  En cuestión de sabor, esta “rubia” belga es fiel a los aromas que captas de inicio, buenos tonos de frutas como las que mencionamos, (más una pequeña parte cítrica que aparece por ahí) con especias le dan a esta cerveza un buen balance con su contenido alcohólico, que si nos preguntan, sí, si se nota bastante, sobre todo en la primer pasada. De entrada esta cerveza te puede saber un poco amarga, pero la verdad es que ya en el segundo trago esto se te pasa, y comienzas a apreciar la complejidad de su mezcla, la cual va bastante bien con su cuerpo medio y alto nivel de carbonatación.

A nivel general, esta cerveza es de lo mejor que hemos probado este año, podemos decir que esta ‘La Chouffe Blonde’ es una auténtica joya que todo aquel que sea fanático de las buenas cervezas no debe dejar de probar y compartir…y por supuesto, volver a probar.
Si la ven por ahí, inviertan unos pocos pesos extra y cómprense varias, estas ‘La Chouffe Blonde’ merecen estar por ahí en sus gavetas, esperando ser degustadas en ocasiones especiales.

Op uw gezondheid!
>>Chuck 

 fotos ©Carlos Leal Jiménez

¡Muy pronto, más Beer Shirts!

¡Ya en producción, más Beer Shirts de The Beer Daily!

Ya están en proceso de producción con Sr. Jalapeño el nuevo batch de Beer Shirts, las cuales muy pronto estarán a la venta en varias tiendas especializadas de cervezas, en Monterrey y otras ciudades de México….¡espérenlas!

Y  si vives en USA, acá puedes comprar tu Beer Shirt.

Cheers!
TBD Staff 

 

Red Leaf Project: Molson Canadian y su iniciativa ecológica

Molson Canadian ha lanzado el ecológico “Red Leaf Project” en su tierra: Canadá

Molson, una de las principales marcas de cerveza en Canadá ha echado a andar el “Red Leaf Project” (en alusión a la roja hoja de Maple, símbolo de Canadá y también de esta cerveza), el cual consiste en unir esfuerzos entre empleados de esta firma cervecera, comunidad y organizaciones sin fines de lucro, para “crear un Canadá aún más limpio y verde”.

Una de las muchas brigadas del “Red Leaf Project” auspiciado por Molson Canadian

Dentro de las actividades de este ecológico proyecto se incluyen brigadas de recolección de basura en bosques, parques públicos, lagos, ríos y playas de este país, apoyo económico y logístico a organizaciones que trabajan en pro del medio ambiente como el Worldwide Wildlife Fund y Canada Tree. Con esta organización, Molson Canadian está plantando 100,000 árboles en áreas que han sufrido deforestación en años recientes.  Además de estos esfuerzos, la marca lanzó una campaña publicitaria buscando involucrar  a más gente en este proyecto, ligándola con eventos deportivos y musicales, como conciertos en varias ciudades de las provincias canadienses.

Una ingeniosa idea promocional y ecológica: los coasters de Molson Canadian

Una de las acciones más interesantes de este proyecto, es el lanzamiento de “coasters” o portabebidas hechas de material reciclado, que además tienen semillas en éstos. Así, una vez que la gente use estos portabebidas y se humedezcan con el “sudor” de la cerveza, pueden ser plantados, y así contribuir con el proceso verde. Estos portabebidas están siendo distribuidos en los empaques de esta cerveza en todas las provincias de Canadá, desde Nova Scotia hasta British Columbia.

Ojalá que en el mundo haya más iniciativas como esta que están llevando a cabo en las bellas tierras canadienses, y así podamos brindar por una planeta más verde, demostrando que la cerveza es mucho más que latas, tarros y botellas.

Cheers!
TBD Staff

Y la cerveza…¿con qué se come?

Una introducción al maridaje cervecero en esta entrega de TheBeerDaily.com

En tiempos recientes el tema del maridaje entre comida y bebida se ha incrementado en la cultura del “buen vivir amatéur”, esto debido en gran medida a mayores espacios  dedicados al arte del buen comer (y beber) en los medios de comunicación. Así, cada vez más, escuchamos pláticas sobre que tipo de platillo le va a tal o cual vino tinto, blanco o rosado, o que sabores son los que hacen mejor match con ciertas mezclas de café, mucho de esto también a causa del incremento de tiendas especializadas en estos menesteres gastronómicos.

¿Pero qué hay de la cerveza? ¿porqué no se habla mucho de los maridajes de esta bebida que es la tercer más consumida en el planeta después del agua y el té?. Quizás la causa más común sea que a diferencia del vino, la cerveza es una bebida más “común” (y nótese que acá lo entrecomillamos) y con un aire de menor sofisticación que muchos de sus primos etílicos. Sin embargo, con el advenimiento de nuevas e interesantes variantes de esta deliciosa bebida a base de malta y lúpulo, así como la creciente cultura cervecera independiente -y por ende con mayores contribuciones a la cultura gastronómica- en varias partes del mundo (México no es la excepción), ya se comienza a hablar de guías de maridaje entre la cerveza y diferentes tipos de comida. Ojo, no es que nunca hayan existido guías de maridaje en torno a la cerveza, es sólo que hasta ahora se comienzan a ver más.

Como todo tema de maridaje, siempre habrá ciertos puntos en los cuales no haya un criterio totalmente establecido, porque acá, como casi todo en la vida, entran los gustos de cada quien. Sin embargo, hay ciertas guías de origen químico (por la composición de los sabores de ciertos alimentos, no porque estos sean de origen artificial), que nos permiten definir ciertos puntos de encuentro entre estilos de cerveza y tipos de comida.

La comida mexicana va bien con cervezas ligeras en sabor y cuerpo

Entre estos podemos destacar, de manera general,  que la cerveza se lleva excelente con los tonos ácidos de ciertos ingredientes, como por ejemplo aquellos platillos que contienen encurtidos, salsas picantes (o chiles dentro de sus guisos), tomates verdes y rojos, ya que estos contienen un buen nivel de acidez, vinagretas (por ello muchas ensaladas se complementan a la perfección con una chelita), e incluso platillos que en sus condimentos “laterales” (no parte de la preparación del mismo plato) lleven buenas dosis de mostazas, “relish” y ketchup.  En este tema de la acidez en la comida, la cerveza es la ideal compañera, ya que otras bebidas alcohólicas no la llevan bien con estos tonos, ¿se imaginan acompañar un buen chicharrón en salsa verde o un queso en salsa de chiles de árbol y morita con un Cabernet Sauvignon?  Nosotros tampoco.

¿Qué tal unas costillas a la BBQ con una buena lager?

Otro sabor que va bien con la cerveza es el de origen ahumado, como por ejemplo muchas de las variantes de salchichas y costillas de cerdo ahumadas, esto debido a que la cerveza hace un contrapunto en el sabor “duro” de estos platillos expuestos al humo de diferentes leñas como ingrediente esencial en su preparación.

¿Pero qué hay de los platillos con alta concentraciones de grasa animal y vegetal? Se han puesto a pensar el porqué la cerveza se lleva tan bien con los embutidos, la carne de cerdo, los cortes tipo rib eye, arrachera, etc.,  las papas fritas (y tantas otras botanas de ese tipo)? De hecho, esta es una de las razones del porque los quesos con alta concentración grasa, son los que mejor se llevan con la cerveza.
Bueno, pues acá hay estudiosos del tema gastronómico que en sus teorías acerca de este punto, le confieren a la cerveza una ventaja sobre otro tipo de bebidas; al comer platillos con altas concentraciones grasas (¡colesterol, ahí te hablan!), las papilas gustativas -esos pequeños receptores del sentido del gusto que tenemos en la lengua- son virtualmente tapadas por una película grasa (suena peor de lo que es) que nos impide captar los sabores de bebidas más complejas, como por ejemplo ciertos vinos, algo que no sucede con muchas de los tipos de cerveza que consumimos, sobre todo las de sabores ligeros y con bajo grado de IBU´s, las cuales, al contrario, además de refrescar el paladar, digamos que limpian esa película grasa al momento de pasar el trago. No en balde, los estadounidenses le llaman coloquialmente “wash down” al hecho de darle un trago a la bebida para pasar el bocado (nothin’ like a cold beer to wash down those ribs, cowboy!).

Un sándwich de salmón, con una buena Stout

En otras entregas de The Beer Daily les hablaremos con más detalle sobre maridajes específicos según el origen de los platillos (carnes, pescados, vegetales, etc.), pero acá les damos un avance sobre algunos platos y las cervezas que mejor se llevan con éstos, simplificado en dos grandes grupos:

Cervezas Ligeras, de cuerpo suave a medio

  • Platillos con encurtidos, escabeches y vinagres
  • Platos orientales cocinados con salsas de soya y agridulces
  • Comida mexicana (acá chambonamente simplificamos, ya que nuestra cocina es muuuy extensa, prometemos ampliar este tema específico)
  • Platillos con buena contracción de pimienta y ajo.
  • Ensaladas preparadas con vinagretas

Cervezas con cuerpo medio y sabores más robustos

  • Embutidos de cerdo de sabores sólidos
  • Pescados ahumados (arenques, por ejemplo)
  • Platillos a base de vegetales ácidos (espárragos, alcachofas, calabacitas)
  • Carnero guisado o asado
  • Platos a base de curry o especias como gengibre
  • Quesos de sabores intensos

En fin, esta fue una pequeña introducción al tema del maridaje de la cerveza, esperamos muy pronto ampliar este interesante tema, que como ustedes se imaginan, da para muchas páginas. Por lo pronto, hacemos una pausa, destapamos una buena cervecita  y la acompañamos con un buen queso Gouda, a ver si nos va bien con ese maridaje.

¡Salud!
TBD Staff 

¡Ahora desde Argentina, para el Beer Team!

Keren con una Cerveza Imperial, de allá, de Argentina.

Hace unos posts, habíamos incluido las fotos que nos mandó nuestra querida Keren (aka Señorita Paranóica), en aquella ocasión fueron puras cervezas chilenas, donde figuraron la Cristal y la Escudo. En esta ocasión, les compartimos unas chelitas argentinas, también de su viaje por sudamérica.

Para empezar, la que me sorprendió bastante fue la Quilmes Bock, realmente no la conocía y desde que la vi en esa foto se me antojó probarla (gracias Keren, me saldrá un grano por tu culpa del antojo…) y la vemos en compañía de una Quilmes Cristal, la normalita en botella, que aquí en nuestro país es más común encontrarla en lata. De la Bock no tengo el dato, pero de la Cristal puedo decir que es una muy buena creación del país gaucho.

Palermo, Imperial y una taza.

Algo peculiar que nos contó una compañera de aquel país, fue que en Argentina suelen tomar la cerveza en tazas, sí ¡En tazas!, como si de té o café se tratara, la cuestión aquí es que en ocasiones,  se compran presentaciones familiares (mejor conocidas en México como wamas) y todos comparten de sus bebidas, como los vasos de refrescos en las fiestas, pero allá en tazas; no sólo usan tarros, vasos o de botella a botella (el paso de la muerte) o todos del mismo pico, ¡NO, también usan tazas! No obligatoriamente, pero se acostumbra y disculpen que insista tanto, pero se me hizo realmente peculiar esa forma de compartir tan preciado brebaje… (Todos podemos sorprendernos de vez en cuando con cosas tan simples, ¿No?)

También nos compartió otras etiquetas, como la Cerveza Imperial que tiene en sus manos en la foto principal, que a principios de los años 50 del siglo pasado era conocida como Quilmes Imperial, (sí, fue introducida al mercado por la compañía Quilmes e incluso la tipografía del nombre Imperial es muy similar a la de Quilmes), llegando a ser ‘Desde siempre la cerveza argentina’.

Vaya que esta mujercita tuvo la oportunidad de probar muchas etiquetas, nos compartió también la Andes, su favorita de aquel país y que nos dice, al preguntarle cual era su favorita, ‘la ANDES! es deliii!’ (así dijo, pos’ yo que). También la cerveza Córdoba, que en la foto sale acompañada por una taza porque casualmente no había en qué otra cosas servirla en el hostal donde estaban, y la Schneider, una receta tradicional alemana llevada a Argentina por un prusiano de apellido Shcneider y que años después sería saboreada por muchos alemanes exiliados de la guerra.

Muchas etiquetas y mucha historia en esta entrega por parte de la buena Keren Robledo para el Beer Team.

Muchas gracias, te debíamos este post. :B

¡Te queremos, @kerencone!

Y para todos aquellos que nos quieren mandar sus fotitos, artículos o lo que quieran publicar, los esperamos en thebeerdaily@gmail.com o en nuestro Face.

¡Salud!

 – Herr Playmo von Freuschland

@capitanudillos

La enigmática Simpático.

La dorada etiqueta de Simpático, sobre botellas de vidrio negro le da una imagen bastante elegante a esta cerveza mexicana de exportación.

En años recientes la oferta cervecera en todos lados se ha incrementado, topándonos con  cualquier cantidad de marcas en los anaqueles, unas bastante conocidas por medio mundo y otras que navegan en la oscuridad comercial, pero que de pronto nos sorprenden con su buena calidad. Debido a este excedente de oferta en marcas, ya es difícil que nos sorprendan las compañías cerveceras con lanzamientos de productos o submarcas, dicho de otra manera, como consumidores ya tenemos el radar encendido como para que nos impacten, comercialmente hablando;  pero hace algunos años la cantidad de marcas de cerveza que teníamos a la mano no era tan extensa, por ello cada lanzamiento de producto era casi casi motivo de celebración de la comunidad cervecera, y esto sucedía no sólo en México sino también en mercados más maduros, como el de los Estados Unidos.

Una de las pocas imágenes de Simpático que encuentras en la red. Esto ha hecho que el mito de esta cerveza haya crecido.

Uno de esos lanzamientos fue el de “Simpático”, cerveza estilo pilsner producida por Cuauhtémoc Moctezuma a finales de la década de los 80’s y principios de los 90’s, que sólo se producía para exportación a los vecinos que tiene México al norte del Río Bravo. Esta marca de elegante botella de vidrio negro y hermosa etiqueta con tonos dorados, fue totalmente desconocida para los bebedores de cerveza de México (para muchos esta marca es como un mito, una leyenda urbana de la cervecera ubicada en la Avenida Alfonso Reyes en Monterrey) , ya que fue concebida por el área de mercadotecnia de esta cervecera como una marca premium dirigida a ciertos mercados en Estados Unidos y Canadá (y por ahí hasta Australia llegó)  y por lo tanto su distribución se limitó a algunas zonas geográficas de estos países angloparlantes, principalmente en centros de consumo.

Quizás algunos cuarentones de Monterrey y la zona noreste de México recuerden esta cerveza, ya que durante algunos Spring Breaks en la Isla del Padre en Texas, se promocionó bastante con activaciones en bares y antros,  destacando sus concursos de wet shirts. Sí, aunque su imagen era la de una cerveza sofisticada y elegante,  así la promovían en esta playa texana, quizás por esa disonancia entre su imagen y su manera de mercadearla, aunado a su limitada distribución, esta marca nunca terminó de despegar en términos de ventas (aunque en 1987, su primer año, sí hizo bastante ruido en el segmento de importadas) en el difícil mercado estadounidense; digamos que la gente no entendía si esta marca era más apegada a cervezas premium europeas, o bien una derivación del “party beer” mexicana.

Las corcholatas de Simpático, y su elegante “S” .

Después de pocos años de existencia, Simpático desapareció, dejando muy poco rastro de su existencia; para mediados de los 90’s pocos se acordaban de este proyecto, incluso dentro de la compañía que la creó. Hace poco tiempo, la marca quiso tener un revival  producida ahora en Tecate B.C., al parecer bajo licencia de los creadores de esta marca, sin embargo, y a pesar  de tener actualmente página web y fanpage en Facebook, esta marca no se ha visto mucho, lo cual hace aún más grande el mito de Simpático para muchos consumidores, esto acrecentado por la poca cantidad de información de la marca en internet, lo cual hace pensar a mucha gente que esta cerveza no existió en realidad. La verdad es que esta cerveza está viva, y aunque no se encuentra fácil, por ahí conocemos gente que afirma haberla visto y probado en fechas recientes.

¿Alguno de ustedes ha degustado la Simpático o tiene más información de esta cerveza? Si es así, compártanos sus experiencias para publicarlas en este blog. Y si tienen por ahí imágenes de su botella, estaremos gustosos de recibirlas por acá para ir aclarando el mito de esta cerveza dorada en elegante botella negra, que sí, sí existe, no es como Sasquatch o el Chupacabras.
Bueno, ese sí existe, y lo produce Cucapá, también en Baja California…

¡Salud!
TBD Staff