Beer, James Beer

“¡Alto ahí!, ¡no te atrevas a agarrar mis Heinekens de la hielera, mozalbete!”

Vaya que ha crecido la polémica en torno a la nueva película de la saga del 007, si no es por una cosa es por otra: que si Daniel Craig personifica bien al mítico agente británico James Bond, que si las más recientes películas de esta saga son cada vez más parecidas a cualquier película de acción genérica y con menos rasgos de los Bonds originales (Connery, Moore), y ahora que hasta por que el agente británico dejó los Martinis (shaken not stirred) para inclinarse por la cerveza como su bebida insignia.

Hace unos meses, cuando se develó el plot de “Skyfall”, la más reciente película de la saga, los fanáticos de James Bond se dieron cuenta que ahora el 007 brindará con Heineken y no con sus martinis, poniendo el grito en el cielo por lo que consideran un ultraje a uno de los símbolos más representativos del agente británico. El caso ha dado mucho que hablar en blogs y redes sociales, que incluso hay grupos que pretenden hacerle un boicot a la marca holandesa de cerveza.

¿Martinis? Fuggedaboutit! Es más práctica y rentable una Heineken, nena.

Ha sido tanto el ruido mediático en torno a este hecho que incluso Daniel Craig, actor que personifica a James Bond en la actualidad, ya hizo públicas declaraciones sobre lo que piensa acerca de este debate, defendiendo la decisión de los productores de dejar los martinis en favor de la cerveza.
“Una película como esta cuesta 118 millones de dólares en filmarse, es la naturaleza de costos de la misma, por el tamaño de la película. Y además cuesta otros 200 millones de dólares para distribuirla en muchas salas de cine y que así mucha gente pueda disfrutar del film. Así que los 200 millones de dólares tienen que venir de algún lado, si es que los productores no tienen disponible ese capital.”, comentó Craig a la revista Vanity Fair.

“El Product Placement (táctica de las marcas para aparecer en películas pagando por ello), ya sea que te guste o creas que es repugnante,  o lo que sea, es lo que es y es hoy en día necesario para sacar adelante un proyecto de alto costo. Heineken nos dio un montón de dinero para que haya algunas botellas de Heineken en tan solo una escena que sucede en un bar… sin ellos, la película no podría haberse distribuido “, agregó.

El actor de 44 años de edad, también dijo en tono de broma,  que el superespía no discrimina cuando se trata de alcohol. “A Bond le gustan mucho las bebidas – Heineken, Champagne…Martinis;  todo está ahí , aunque no siempre aparezcan en las escenas”, dijo.

Seguramente estas declaraciones harán que a muchos fans del 007, ya de por si molestos, se les derrame un poco más la bilis. ¿Ustedes que opinan, hicieron bien los productores o no? Nosotros, como fanáticos de la cerveza, estamos a favor de ésta, pero no estamos seguros que la decisión de borrar a los martinis del mapa sea del todo acertada.

Cheers!

The Beer Daily Staff

Si ves pingüinos cuando tomes esta cerveza, no te asustes, es normal.

¿Quién diría que los Pingüinos serían tácticos y nucleares?

Si hubiera un premio Nobel a la cervecera que se tome en serio el arte de hacer cerveza de la manera más irreverente posible, este sin duda iría a parar al poblado de Fraserburgh, Escocia y seguramente sería exhibido de peculiar manera por James Watt y Martin Dickie,  fundadores y dueños de la BrewDog Brewing Co., compañía que le da al mundo peculiares productos cerveceros, cargados de calidad pero sobre todo de una actitud desenfadada, bastante basada en los preceptos de la cultura punk británica.

Pues bien, estos Scotts que hace poco le dieron una bofetada al espíritu olímpico con su cerveza con anabólicos, claman tener entre sus creaciones etílicas a la cerveza comercial (esto porque en realidad sí se comercializa, no por que esté de ínfima calidad)  más fuerte del mundo, llamada TACTICAL NUCLEAR PENGUIN, la cual es una Stout Imperial ¡con un contenido de 32% de alcohol por volumen! Sí amigos, así como lo leen, esta cerveza pingüinesca tiene casi una tercera parte de su composición de puro alcohol, suficiente para que a más de uno se le borre el disco duro y comience a ver pingüinos antárticos.

En su comunicación oficial, BrewDog clama que estos Pingüinos Tácticos Nucleares deben de ser consumidos en pequeñas porciones y  “con un aire de ocasional despreocupación aristocrática, de la misma manera que disfrutas un fino whisky , un album de Frank Zappa o una visita de un amistoso pero ansioso fantasma” (acá entre nos, creemos que quien escribió esta elocuente descripción, llevaba ya un par de botellas de esta cerveza).

Un pingüino chambeador en BrewDog: vean acá un video de estos irreverentes Scotts

Por cierto, el nombre de TACTICAL NUCLEAR PENGUIN tiene su origen en el proceso que estos escoceses usan para su producción, ya que pasa  14 meses en barriles de roble donde se han añejado whiskies, para posteriormente pasar otro tanto de tiempo en temperaturas bajo cero, en cámaras especialmente creadas para este producto.

La TACTICAL NUCLEAR PENGUIN viene en botellas de 330ml y se vende a un precio unitario promedio de £ 35 (poco más de $56 USD), así que si alguien quiere tomarse un par de estas en una reunión, además de que tendrá un viaje medio alucinante, su cartera también sufrirá los estragos de un arma táctica nuclear. Nosotros pasamos, al menos por esta ocasión, los únicos Pingüinos que consumimos ahora son los chocolatosos esos de Marinela.

Thebeerdailydudes

Comenzó el Oktoberfest 2012 rompiendo récords

En Alemania hay buenas señales, como esta que nos da la bienvenida al Oktoberfest de Munich

Tal parece que el mundo ama cada día más la cerveza, al menos así lo indican las cifras de la primer semana del Oktoberfest de este año en Munich, Alemania: más de 3.5 millones de personas han visitado el Munich Oktoberfest en su primer semana.

Este año el Oktoberfest, tradicional festival alemán de la cerveza que dura oficialmente 16 días -aunque mucho lo agarran como festival mensual-, pinta para que romperá los récords de asistencia, consumo y por supuesto negocio, ya que no sólo cerveza es lo que se está moviendo estos días, la gente que asiste también es gran consumidora de comida como la amplia variedad de salchichas, Sauerkraut y prétzels bávaros, además de comprar souvenirs y hasta trajes típicos alemanes que se ponen los visitantes para estar a tono con el festival… las cosas que la gente hace cuando trae ya algunas cervezas encima ¿no?.

Con estas rubias alemanas, ¿cómo no se va a llenar Munich? Hablamos de la cerveza, por supuesto.

Pero además de la obvia saturación del lugar donde se llava a cabo el Oktoberfest (en las afueras de Munich) el tráfico se torna denso en el centro de la ciudad y en sus sistemas de transporte público. Los miles de visitantes que llegan a celebrar a la cerveza, saturan el sistema de metro de Munich,  lo que lleva al gobierno de la ciudad-en conjunto con las firmas cerveceras- a contratar  guías turísticos temporales, los cuales son identificados por sus chalecos amarillos. Estos guías llevan a los sedientos parroquianos camino a alguna de las numerosas tiendas de la cerveza creadas expresamente para el festival, por las compañías cerveceras de Bavaria, ¡que chulada!.

No sólo de cerveza vive el hombre en Octubre, también de Weisswurst y Pretzels.

Tan sólo en su primer semana, el Oktoberfest 2012 ha tenido un incremento de más de 100,000 personas con respecto a la primer semana del Oktoberfest 2011, lo cual lleva a los organizadores a calcular que el total de visitantes este año será superior a los 6 millones de personas ¡vaya que la cerveza ha crecido en popularidad!
Pero no solo a ver llegan estos visitantes, los parroquianos del Oktoberfest han bebido al asombrosa cifra de 3 millones de litros de cerveza bávara hasta ahora, con una derrama económica muy buena;  En promedio, la jarra de un litro de cerveza bávara cuesta entre €9.60 euros ($ 12.30 USD) y €10 euros. De acuerdo con datos de los organizadores, cada visitante gasta en promedio unos €60 euros durante su estancia.

Este año el Oktoberfest ha tenido una creciente ola de visitantes de fuera de Alemania, contando con un gran flujo de turistas italianos y rusos, además de franceses, británicos chinos y estadounidenses, principalmente, aunque llega gente de casi todas las latitudes.

Si quieren darse una vuelta a Munich, aún tienen tiempo, el festival estará activo durante unas semanas más, nadamás recuerden llevarse bien llena su cartera, porque barato no es. ¿Cómo ven, se animan?

@thebeerdaily

“La Petite Mort”, cerveza con esencia metalera

Siempre ha existido una cercana relación entre la cerveza y el rock n’ roll; desde los inicios de esta sabrosa música hasta nuestros días muchos rockeros se han hecho acompañar por este elixir. ¿Como olvidar la presencia de muchas latas de cerveza vacías en el escenario de los Rolling Stones, MOTÖRHEAD o de AC/DC? Y como la cerveza es de lo más democrático que existe, esta nunca es depreciada por casi todos los géneros musicales y por supuesto el metal es uno de esos géneros. Sí amigos, la cheve y el metal están hechos el uno para el otro, si no pregúntenle al viejo Ozzy; por eso no nos sorprende el lanzamiento de LA PETITE MORT.

La metalera imagen de LOCAL OPTION de Chicago

Esta cerveza que fue concebida por los maestros del LOCAL OPTION, restaurante y taverna de Chicago fue la originalmente producida en enero en el quesero y cervecero estado de Wisconsin por la CENTRAL WATERS BREWERY. Ahora vuelve a salir al mercado  pero con una variante, está añejada 6 meses en barriles de roble que fueron usados para producir Bourbon.  Con toda la esencia metalera de los cuates de LOCAL OPTION, (chéquense su página) LA PETITE MORT es una Weissenbock, a la que le añadieron levadura belga para darle un giro interesante. Según nos cuentan, esta cerveza es un cuerpo bastante pesado de color ámbar oscuro con notas a caramelo, clavo y algo de plátano en su composición. ¿Plátano? suena raro, no muy metalero, pero bueno, mejor no juzgar hasta no probar, quien quita y ese ingrediente le dé su toque especial, claro, junto con el Bourbon, ¡Sr. Jack Daniels, ahí le hablan!

Esta cerveza estará a la venta por tiempo limitado en Chicago, ¿dónde? pues obviamente en LOCAL OPTION, nos preguntamos si Zak Wylde irá por algunas pintas cuando ande de tour por la Windy City.

Si alguien de nuestros queridos lectores ya probó esta cerveza, les encargamos su reseña, para compartirla con los lectores de este blog. Cheers!

@thebeerdaily

¡Santa Cheve Alemana, Herr Batman!

Con motivo del  pasado Oktoberfest (sí, ya se que han pasado meses desde esa fecha, pero para en materia cervecera, nunca es tarde), me decidí hablar un poco sobre el país de la bandera roja, amarilla y negra que le ha dado al mundo grandes futbolistas como Beckenbauer y marcas de autos de excelencia como BMW, Mercedes Benz y Audi, además de Claudia Schiffer y otras tantas hermosuras germanas más.

Una antiquísima imagen de la abadía de Weihenstephan, situada en Baviera, cuna de la cultura cervecera alemana.

Y sí, es un estereotipo terrible que los alemanes son los mas grandes bebedores de cerveza (de hecho percápita no lo son, sino sus vecinos los Checos, acá pueden leer un poco de eso). Sin embargo, este país de 80 millones de personas lo hizo hasta hace unos años:  tiene más cervecerías establecidas que los EE.UU., esto por kilómetro cuadrado. También reclaman la creación de la más antigua fábrica de cerveza en la historia de la humanidad. Hablamos de una casa cervecera situada en Baviera, la abadía de Weihenstephan. Este lugar ha sido uno donde se ha elaborado  cerveza desde el año 1040. Si el dato es correcto, eso es cerca de 1000 años de producción continua de cerveza, suficiente tiempo como para perfeccionar este delicioso líquido, ¿no creen?.

Si bien no ha sido una casa religiosa en 200 años la cervecería se encuentra todavía en operación, lo cual me lleva a pensar que sí, en Alemania la cerveza es casi una religión, y por eso disfrutan sus cervezas como toda una experiencia religiosa. Habrá que darnos la vuelta a ese país del viejo continente.

Prost!

Jorge Ávila
The Beer Team

¡Se nos apareció Nosferatu!

La imagen clásica de la película muda de terror, en esta cerveza de Cleveland.

Ahora que está por llegar la temporada del año donde se popularizan aún más las historias de terror por aquello del Halloween, decidimos traerles a TheBeerDaily.com una peculiar cerveza tematizada en torno a una de las figuras más emblemáticas del cine de terror de todos los tiempos, nos referimos a Nosferatu, el vampiro de la película muda del mismo nombre filmada en en 1921 y lanzada en 1922.

Como un poquito de cultura general, este personaje en realidad se llama Conde Orlok, y en lugar de vampiro, los productores de la película le llamaron Nosferatu, esto porque  los creadores del filme no pudieron obtener los derechos para usar los nombres de la la historia original que es  la de Drácula de Bram Stoker, así el famosísimo Drácula se cambió de nombre a Orlok, pfff! que complicados son a veces los cineastas.

Una ale bastante roja, como la sangre que se despacha el buen tío Nosferatu

Pero bueno, dejando a un lado esta silenciosa historia de terror (muy recomendable por cierto), esta cerveza nos la habían nombrado hace algunos meses, así que decidimos investigar un poco más, encontrándonos con que es producida por la cervecería Great Lakes Brewing Co.  de Cleveland Ohio, casa cervecera bastante bien acreditada en esa zona de los Estados Unidos, que fue fundada en 1988. La Nosferatu es una Ale roja de  8% ABV, con buena concentración de lúpulo, con cuerpo medio y amargor típico de las  Ales americanas estilo imperial; el nivel de amargor de esta Nosferatu es de 70 IBU’s.

Esta cheve que sus productores la mercadean bajo el slogan “The Beer with  The Bite” (algo así como la cerveza con buena mordida), es estacional, consiguiéndose en mercados selectos de los Estados Unidos -principalmente en el medio este y este de ese país- solo en los meses de septiembre y octubre, en presentaciones de 4 pack, con botellas de 12 oz. , además de estar presente en bares y pubs, esto en su presentación de barril.

Aprovechando que este monstruo está en plena temporada de apariciones, habrá que buscar algunas de estas cervezas para acompañar los festejos de halloween, a ver si no acabamos como zombies vampirescos después de degustar unas cuantas de estas curiosidades cerveceras de la Great Lakes Brewing Co.

Long live beer!!!
thebeerdaily.com

@thebeerdaily

$36,000 dólares por una lata de cerveza. (Hielera no incluida).

Estas tres latas valen $93,600 dólares. Que bueno que no encontraron el six pack completo.

Este mundo está cada vez más loco, mientras por un lado la crisis económica sigue haciendo de las suyas en muchos países, en otros lugares la gente paga altísimas cantidades de billetes por hacerse de un objeto de colección, ya sea antiguas tarjetas de béisbol con los rostros de Babe Ruth o Jackie Robinson, monedas de hace algunos siglos, obras de arte de grandes maestros como Picasso, Dalí o Van Gogh, vestuarios de legendarias estrellas de Hollywood o latas de cerveza…esperen un momento, ¿dijimos latas de cerveza?

Sí, aunque pudiera sonar extraño, hay estrafalarios coleccionistas que pagan miles de dólares por hacerse de latas, botellas, corcholatas y otro tipo de memorabilia cervecera, como fue el caso hace pocos días en el estado de Pennsylvania, en al casa de Subastas “Morphy Auctions”, donde se subastaron 10 antiguas latas de cerveza en buen estado, con un precio de puja inicial de $10,000 USD por cada una. Algunos de estos viejos empaques por lo que pagaron más,  fueron la lata de la Apache Export Beer LP, cuyo precio final fue de $28,800 USD, cantidad similar por la que también se vendió la lata de la cerveza National Bohemian Bock. 

Pero la que se llevó las palmas fue la lata de la Gibbons Bock LP, cerveza estilo Bock producida hace ya algunos ayeres; por este artículo, el ganador de la subasta desembolsó  la sensible cantidad de $36,000 USD. Si la cantidad no les hace click, para que se den una idea de que tan rentable fue para el dueño de estas latas mantenerlas en buen estado y mandarlas a la subasta, el día de hoy el precio de la libra de oro, es de $28,160 USD, o sea que si tienes en tu poder una libra del metal áureo, tendrías que pedir prestado por ahí para poder pagar por esa lata de Gibbons Bock, por eso les decimos que el mundo está medio de cabeza estos días.
Ojalá y algún día nuestra colección de botellas y latas de cervezas mexicanas desparecidas la podamos mandar a esas subastas, así podríamos mantener vivo por muchos años a TheBeerDaily.com, ¿no?

¡Salud!
TBD Staff

Para los viajeros cerveceros.

Para estar a tono con la actual asamblea de las Naciones Unidas, les traemos en TheBeerDaily una gráfica útil para aquellos amantes de la cerveza que se la pasan viajando por todo el mundo, así no batallarán para pedir una cerveza helada ya sea que estén en Rusia, Lituania, Samoa y otros tantos países. Así, si andan de paso por Ereván, (la capital de Armenia)  y alguien les dice “¿Garejure?” no se asusten, no los están ofendiendo, sino todo lo contrario, les están ofreciendo una cerveza.
Que la disfruten.

Cheers!
TBD Staff

diseño de infografía por el Sr.Smith

Es fin de semana ya…¡a destapar sus cervezas!

Brindemos por Monterrey, ¡con una cerveza Monterrey!

El estilo gráfico de la etiqueta de Cerveza Monterrey, muy del estilo de los 30´s

Aunque que muy pocos la recuerden, la industriosa y pujante ciudad de Monterrey, -fundada por Don Diego de Montemayor hace 419 años- tuvo una cerveza bautizada en su honor, y por ello en TheBeerDaily.com decidimos dedicarle este post a una extinta cerveza que lleva el nombre de la capital del estado de Nuevo León, sí, hablamos de la “Cerveza Monterrey”.

Una botella de Cerveza Monterrey, aún sin abrir, parte de nuestra colección.

Esta cerveza de la cual hoy en día se sabe muy poco -y muy poca gente sabe que siquiera existió-, fue producida por Cervecería Cuauhtémoc (mucho antes de que adquiriera a Cervecería Moctezuma), y según nos cuentan, se lanzó por ahí de los años 30’s, formando parte del portafolio de esta cervecera junto con sus hermanas Carta Blanca, Bohemia  e Indio (originalmente llamada “Cuauhtémoc”). Esta “Monterrey” era una cerveza estilo lager con cuerpo muy similar a la de la Carta Blanca de aquel entonces, y se caracterizaba por su etiqueta blanca con la imagen del Emperador Azteca Cuauhtémoc así como su nombre en letras mayúsculas, en rojo y dorado, los colores típicos de las marcas insignia de Cervecería Cuauhtémoc en aquellos años donde la vida era más relajada.

La sencilla corcholata de Cerveza Monterrey

La cerveza Monterrey duró varias décadas a la venta (por ahí en la red se pueden encontrar anuncios y etiquetas de los 50’s y 60’s), pero al parecer para la década de los setentas, desapareció de los anaqueles sin dejar mucho rastro de su existencia, quizás como parte de la reorganización del portafolio de marcas de esta empresa que nació en 1890 de la visión de los empresarios Don Isaac Garza, José Calderón, José A. Muguerza, Francisco G. Sada, y Joseph M. Schnaider.

Esta botella cerrada de Cerveza Monterrey que tenemos en TheBeerDaily, data de la segunda mitad de la década de los sesentas y aunque su etiqueta ya muestra señales del inexorable paso del tiempo (lo blanco de la etiqueta se ha convertido en un amarillo tímido)  aún está bien conservada, y es una de las rarezas de nuestra colección de botellas y latas de cervezas mexicanas del pasado.

En fin, ojalá y algún día veamos el renacimiento de la cerveza que llevó el nombre de la ciudad donde nació Cervecería Cuauhtémoc, sin duda muchos Regiomontanos la tendrían en sus hieleras y refrigeradores.

¡Salud por los Regiomontanos!

TBD Staff

fotos ©Carlos Leal Jiménez